Se llamaba  Suzzane
 por Ariak
Hola corazones, aquí os envío otro nuevo relato. Se lo dedico a Inma, que me dijo cómo podía practicar "las tijeras", y a jack frost y Donovan que me ayudaron a escribirlo.

Esto me sucedió una vez que veraneé en Redding (California), cerca del pico Lassen. Fueron las primeras vacaciones que hice sin padres, sólo las amigas y los amigos. La ciudad no es muy grande pero es preciosa. Nos instalamos en un cámping de las afueras y una vez habíamos montado las tiendas, nos fuimos a visitar las fumarolas.

Por la noche, decidimos ir a un bar llamado "Riverstone" que está por el centro. Allí nos encontramos a muchísimos jóvenes bailando al ritmo de Jennifer López. Una de mis amigas, Raquel, se fijó nada más llegar en un chico rubio que se llamó Stanley. Era un tío rubio, de ojos verdes y que estaba como un pan. Mi amiga enseguida trabó amistad con él y no me sorprendió descubrir poco después que se habían ido. Nos pasamos toda la noche bailando salsa, merengue y, alguna que otra vez, bacalao, la canción de Blade, la de Matrix, la de Ann Lee, etc...

Sobre las tres y media decidí ir a beber algo. Allí, las copas son muy caras así que bebíamos una sola por día. Pedí vodka con limón. Cuando me di la vuelta para volver con mis amigos, me tropecé con una chica que enseguida se disculpo sonriéndome. Esa sonrisa me paralizó. Era preciosa. La sensación no me pilló por sorpresa pues yo ya había tenido algunas relaciones con otra amiga pero aquella chica con la que me había tropezado era realmente una belleza. Era rubia como el trigo, con un pelo rizado y juguetón que le llegaba a la mitad de la espalda. Su cara era un sinfín de pecas infantiles. Sus labios eran rojos y rellenitos que me recordaron a Angelina Jolie. Sus ojos eran del azul más profundo que hubiese podido existir. Y. bueno, su cuerpo ya era el no va más. Medía 1´73 y era delgada; sus pechos eran grandes y bastantes bonitos por lo que pude atisbar. Vestía una camiseta azul fina de tirantes y unos pantalones ajustadísimos rojos(realmente ajustados, su pantalón se ceñía a ella como una segunda piel). Vamos, que esa chica era el sueño de cualquier adolescente.

-¿estás bien?.- me preguntó en un correcto inglés.

- Sí, sí.- la respondí sin dejar de mirarla.

Como no quería dejarla, decidí alargar la conversación todo lo que pudiese:

-¿Eres de aquí?

-Si, por desgracia. Este es un sitio muy aburrido excepto cuando vienen los turistas. ¿Tú eres turista verdad?

-Sí.- confesé mientras en mi mente me imaginaba cómo sería besar esos labios de queso, esos labios de dulzura incomprendida.

-¿De dónde eres?

Me sacó de mis lujuriosos pensamientos.

-De España.

-¿España?

-Sí, al lado de Francia, en Europa.

- Yo siempre quise visitar Europa.- me informó.

-Es bonito. Oye, ¿cómo te llamas?

-Suzzane, ¿y tú?

-Ariak.

Nos quedamos hablando media hora hasta que llegó Alicia a decirme que nos íbamos al cámping ya. Yo le dije si no podía esperar un poco más. Ella miró a Suzzane, sonrió y me dijo que les iba a decir a los otros que se fueran y que ella me esperaría.

- No, que ya vuelvo sola. Que no te importe.

- Si no me importa. Ahí hay un chico que está...uf

Yo reí mientras Suzzane nos miraba sin entender.

Al rato, decidimos salir a hablar fuera porque empezábamos a agobiarnos. Los amigos de Suzzane ya se habían ido. Yo busqué a Alicia pero no la encontré. En la calle hacía frío así que nos fuimos a unos soportales que había en la sombra. Mi corazón empezó a latir apresuradamente.

-¿Tienes novia?.- me preguntó al llegar allí.

Yo me quedé confundida.

-¿cómo sabes que me gustan las chicas?

- Me miras mucho, por eso.

- Es que eres muy guapa.- dije tímidamente.

- Y tú eres preciosa.- y me dió un beso.

Pero no un simple pico; acercó sus labios a los míos y me besó. Su lengua inundó toda mi boca mientras yo no creía lo que me estaba pasando. Nos besamos una eternidad mientras nos abrazábamos con frenesí. Su boca era fresca y estaba muy húmeda aunque no tanto como lo estaba mi vagina. De repente, noté cómo Suzzane me abría la blusa y se inclinaba hacia mi pecho izquierdo. Lo empezó a besar lentamente, dando pequeños mordisquitos y rozando su lengua por mi piel. Otra de sus manos, se introdujo por debajo de mis braguitas hasta mi coño y empezó a juguetear con él. Yo gemí de placer. Sus dedos se movían con velocidad dentro de mí y yo notaba como me iba aumentando la excitación. En ese momento, temblé desde los pies hasta la cabeza y me corrí. Suzzane aprovechó para mordisquearme el pezón. Yo grité de placer y cerré los ojos. Sentí que me volvía a besar y deseé poder quedarme allí a vivir.

Cuando volví a abrir los ojos, ví que Suzzane se había bajado los pantalones y que no llevaba bragas. Se había metido la mano entera dentro de su coño(¡la mano entera!).

-Espera.- musité.

Me tendí y empecé a chuparla el coño. Ella sacó su mano y empezó a chupar el mío. Nuestras lamidas eran furiosas y no tardé en correrme otra vez, poco antes de que l hiciese ella. Su néctar me supo sabrosísimo.

 Nos vestimos rápidamente para que nadie pudiese vernos y nos fuimos. A mitad de camino ella tenía que separarse para ir a su casa. Yo le prometí que mañana por la mañana estaría allí de nuevo. Ella sonrió(con su sonrisa)imaginándose todo lo que podríamos hacer. Nos despedimos con un profundo beso que volvió a excitarme sobremanera.

Pero yo necesitaba aun más. Quería correrme de nuevo. Decidí que cuando llegase me iba a masturbar hasta quedar agotada. Justo cuando iba a llegar al cámping ví a Alicia besando a un chico. Yo reí y les saludé. Alicia no pareció sorprendida.

- Por la sonrisa de tu cara, yo diría que has disfrutado mucho con esa chica.

- Se llamaba Suzzane.

Alicia me presentó al chico. Se llamaba Bonn. Bonito nombre. Pero era un chico muy descarado. Cuando nos dimos dos besos, aprovechó para meterme mano y no la quito. Ni yo se la quite. Estaba muy bueno. Alicia tampoco protestó por el exceso de confianza.

- Así que tú eres la amiga de Alicia, ¿verdad?.- me preguntó en inglés.

- Sí.

Esta vez sí me aparté pues no quería violentar a mi amiga.

- Tienes suerte de conocerla. - Me dijo.- es fantástica chupando pollas. Lo dijo así de chulo. Yo me quedé anonadada. Alicia le propinó un cariñoso empujón.

-¿le has chupado la polla, Alicia?

- Sí.- confeso con picardía.- pero es que es un semental.

- Anda ya, vamos hombre.

- Si quieres te lo demuestro.- intervino el chico.

Yo me quedé flipando con el chico pero aun me dejó más anonadada la respuesta de Alicia:

- Sí, demuéstraselo para que vea que es mejor una polla que un coño.

En ese momento Suzzane parecía tan lejana... No sabía que decirle al chico. La verdad es que estaba atlético y era bastante guapo. Pero no tuve que hacer nada. Él se acercó y  me empezó a besar mientras con sus manos me quitaba el botón del pantalón y me bajaba las bragas. Alicia a un lado nos miraba excitada.

De repente noté como introducía un miembro en mí. ¡Era enorme! Muy grande. Me apoyó contra una pared y empezó a follarme todo lo fuerte que pudo. Dolía un poco pero el placer era indescriptible. Su polla entraba y salía de mí, lubricándose con los jugos de mi coño.

Me corrí enseguida mientras él seguía sin parar mordiéndome las tetas, dejándome oscuras manchas y sacando y metiendo su polla. Nuestros cuerpos chocaban entre sí mientras esa barra de acero enorme me follaba sin compasión. Y de repente paró.

-¿por qué has parado?

- Porque te voy a follar por atrás.

Al oír eso me asusté. Su polla era enorme para mi agujero.

- Me dolerá bastante.

- Tranquila, confía en mí.

Me dió la vuelta. Yo esperaba que me la metiese lentamente pero en vez de eso me dió un cachete en el culo y me metió todo su pene de un golpe. Las lágrimas se me saltaron. Dolía bastante. Era una sensación de ocupación absoluta. Dolía bastante pero también. Me gustaba muchísimos. Me estaba destrozando las entrañas mientras ambos gemíamos de intenso placer y Alicia se masturbaba detrás de nosotros.

No pude aguantar más y de nuevo tuve un orgasmo, una multitud de ellos lo que provocó que él tb. Se corriese y me llenara mis entrañas de su semen. Quedamos los dos exhaustos en el suelo, a mí saliéndome semen de atrás y chupetones en el pecho.

Alicia se acercó a mí y me dijo:

-¿a que lo ha hecho bien? Pues hoy sólo ha sido el primer día. Era verdad. Por la mañana volvería a ver a Suzzane.

Al día siguiente, a las nueve estaba en casa de Suzzane. Aun tenía mi trasero algo dolorido pero verla me quitaron los dolores. Y pasaron muchas más cosas pero eso lo contaré otro día. Un besote corazones.

 
 por Ariak
 

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