Escandaloso |
Este día de soleado frío, día del mes regido por el invierno,
este nuestro primer día de enero, en el que todos los ojos
miran de frente a la esperanza, me has despertado y te has
metido en la cama conmigo. Con tu voz me has recorrido,
tierno, y me has estremecido, lascivo. Pacientemente, seguro y determinado en tu objetivo. Hasta que mi ser entero se te ha entregado transportado en mi voz descabellada, transformado en voz desenfrenada.
Más tarde me has llevado de viaje. Y no existe el tiempo y
tampoco existe el espacio y ni siquiera este universo de sentimientos amalgamados y alados existe, sino una amalgama alada de sentimientos corriendo, desbocada, por la venas infinitas e intemporales de mi universo. No he podido desbocar mi placer para tí mientras me conducías y te alejabas de mi.
Nos hemos dejado con una promesa, y quizás, seguramente en este mismo instante, acercas a tus labios la copa que contiene mi recuerdo. Mi recuerdo es, seguramente ahora, tan frágil como el cristal que lo contiene. Pero sé de tu poder para crear una fragilidad intensa y densa. Yo te ayudo, cielo. Mi presencia etérea a tu lado ha diluido una simple y abundante gota de mi ser ardiente en el líquido recuerdo contenido en tu copa. Aspiras mi olor antes que mi sabor, navegas mi aroma y después me bebes toda, saciándote de esa sencilla gota de efluvio mío que ahora está ya navegando como barco perdido tu dulce lengua. LLévame en esta gota de flujo mío, hasta tus profundas gargantas, hacia tus venas infinitas e intemporales. LLévate, y mírate, recoger sobre el suave filo de tu lengua, de entre mi universo entreabierto, una sola gota blanca y translúcida de mi ser femenino. Cierra tus ojos y saborea mi vino añejo de tierra y de sol, de cuerpo y de alma. Cierra tus ojos y bébeme, mientras acabas de comerme.
Dame tu copa entre mis manos y entre mis piernas abiertas.
Observa que se llena cuando la sitúo al asomo de mi cráter
volcánico, que desborda ríos de placer líquido y de lava.
Bébeme toda porque incluso cuando el río haya cerrado su
grifo, yo mojaré mis dedos en las paredes bañadas y depositaré más gotas de mí sobre el filo de tu copa, empañándola, empapàndola. Te observo, lasciva, todavía demasiado hermosa para ser asquerosa, insaciable, como tú.
Yo no soporto más esta condición etérea tuya y necesito hacerte físico y necesito crearte y gritarte y amarte y llevarte dentro de mi. Todo el rato estoy a tu lado escanciando mi ser en tu copa, atenta, cuantas veces requieras, y al tiempo te he llevado conmigo bajo la ducha caliente. En las gotas de mi interior que yo te ofrezco se halla quizás el placer contenido en los minutos bajo el agua y contigo.
Tu presencia ha surgido detrás de mí, invocada por mis más
profundos anhelos de hembra en celo. Me has abrazado y te
he sentido abarcando mi cintura, desde detrás, tus brazos
deslizándose fuertemente sobre el jabón de mi piel desde mi
vientre hasta aprisionarme los pechos sobre tus antebrazos.
Desde donde me observas me has visto aprisionar a mi vez
mis pezoncitos entre mis dedos, pellizcarlos son suavidad y
más tarde con fuerza, obscena, traspasando la frontera del
dolor que me produce el placer en tu mirada. Y todo el rato
mis gotas se derraman en tu copa.
He sentido mi lujuria centellear como estrellas entre mis
piernas y tu miembro crecer entre las tuyas, lo he sentido
aprisionado entre las paredes que son mi espalda y tu vientre, frotado entre el baile de llamas bajo el agua. Dos cuerpos avivándose, azuzándose bajo el agua y entre el fuego.Que son el tuyo y el mío. Y todo el rato mis gotas escandalosas se escancian en tu copa.
Te he sentido, con mis ojos cerrados, que es como se multiplican los sentidos y se abren los ojos de adentro. Te he sentido presionar mis hombros hacia abajo y obligarme a beberte de rodillas. Te he sentido embestir tu carne cálida dentrode mi boca, y he procurado sorberte y paladearte tal y como,seguramente ahora, estás tú bebiéndome de tu copa regadapor el placer de mis gotas. He procurado beberte hasta enloquecerte. Beberte hasta perderte de mi boca y llenar la tuya con mis sabores y mis ardores contenidos en tu copa.
Te has sentado sobre el suelo y me he ensartado sobre tu
fuego. Me quemas entre mis piernas cerradas que envuelven mi sexo penetrado por tu sexo. Las paredes de mi universo envuelven el tuyo, lo aprietan, los comprimen y no lo dejan escapar ni terminar. Tu universo erguido se frota dentro de mi universo desplegado y abierto entre mis piernas
cerradas, de rodillas y sobre ti sentada.
Y todo el rato mi cráter del placer gotea desde mis dedos hacia el interior de tu copa, tiñendo el vino de flujos blanquecinos y de sangre de mi regla. Y tus labios se acarician de miolor hormonal y se humedecen de mi sabor sexual.
Y tus ojos se inundan de este nuevo color. Y todo el rato mi
sexo hinchado e hincado. Y mi vientre preñado, invadido, profanado, conquistado, embestido hasta su más profundo interior por tu deseo hecho màstil y hecho sexo.
...todo el rato mi sexo en tu copa.
Has tomado mi ano en un beso de amor lubricado.
Después, al asalto y por sorpresa, me lo has penetrado,
furioso y desesperado. Has inundado mi cueva caliente y oscura con tu luz dura, imponente, impertinente, impenitente. Me has roto de placer y me has arrancado los gritos del dolor, asaltádome, más, y más, y más, y más y en cada golpe tu fuerza y tu furia.
Mi pequeño agujerito así desgarrado y llenado, hincha y presiona en cada embestida de tu verga mi vulva voluptuosa, mi clítoris desencapuchado, mis labios desparramados, mi agujero encharcado.
Mmmm, y todo el rato está llena tu copa.
Cada movimiento tuyo dentro de mi ano me brutaliza, me escandaliza, me paraliza. Cada embestida tuya me remueve las entrañas en una sensación extraña.
Dibujando círculos frenéticos y lineas fijas y discontinuas dentro de mi ano, incansable en este terminar de tu cuadro que es tu obra de amor profano tuyo por mi, tu santa sacrílega ahora puta venerada y dominada.
Cada movimiento tuyo, salvaje, rompiendo, abriendo, llenando más y más mi ano. Me desencajas mi sexo y se me van a salir las entrañas en un momento.
Exploto estremecida, cabalgada, y se resbalan por mis muslos hacia abajo mis flujos, y mi sangre....y mi incontenible deseo de mojarte y de orinarte y de mancharte.
Me dejo ir...hermosa y por fín asquerosa...
Te riego con mi pis caliente, con mi orgasmo mojado, con las
manchas de mi dolor y con las manchas de mi sangre.
Tremendo y mojado y manchado orgasmo de dolor, de placer y de alivio.
Desbordando tu copa.
Y te doy tu estallido de placer y de alivio cuando tomas mi boca chocando tu punta empapada y embadurnada del sabor de mi dolor contra mi garganta. Y te oigo descargar en un gemir interminable, tu esencia, en mi laberinto de lengua y de dientes y de labios húmedos y calientes.
Y te doy de beber y de comer mi sabor más oculto ahora descifrado y mezclado con tu esencia masculina, al besarte los labios, relamerte esos labios, y lamer tu lengua.
Sabrosa, hermosa, asquerosa.
Reina de copas, santa sacrílega y puta de oros.
Y todo el rato cambia el color, y el olor, y el sabor, de mi líquido recuerdo y de mi lava volcànica y obscena en tu copa.
Michelle