Una llamada inoportuna
 por TSILBI
Por fin llego el día. Llevábamos esperándolo desde hace tiempo. Llevaba saliendo con Cristina desde el verano. Nuestra relación iba bien tanto sentimental como sexualmente. Pero últimamente nuestros encuentros eran cada vez más esporádicos. No por que nosotros quisiéramos sino por las circunstancias. Y es que en verano con el calor cualquier sitio era bueno para darnos un revolcón. Pero el invierno ya sé hacia notar y con él ella se tapaba mas y como era un tanto friolera mis intentos de meterla mano bajo la ropa siempre acababan con un tienes las manos frías o que le entraba frió. Eso estaba dándonos algunos problemas. Tanto ella como yo queríamos volver al aquí te pillo aquí te mato del verano. Tampoco es que haríamos nada del otro mundo mas bien todo lo contrario no es que le pusiéramos mucha imaginación. Lo único que tenia un poco de morbo eran los sitios ya que la falta de un lugar apropiado nos obligaba a dar por bueno cualquier sitio. Por las noches buscábamos sitios apartados donde no nos molestaran tanto un parque o la playa eran buenos sitios para disfrutar. Incluso el coche de su hermano que se lo dejaba para ir a la playa. Pero ya ni el coche teníamos. Como echaba de menos la incomodidad del coche pero que bien nos vendría ahora. Pero su hermano se fue a estudiar fuera y el coche se fue con él. Llevábamos ya al menos dos meses sin echar un polvito. Nos limitábamos ya a meros sobeteos sin poder la mayoría de las veces acariciar su piel. En algunos momentos de excitación incontrolada conseguí no sin insistir lo suyo que me hiciera una pajilla cosa que lo le entusiasmaba especialmente.

No le hacia ninguna gracia pero después de una larga sesión de magreo había que bajar el calenton de alguna manera. No fue de todas maneras fácil conseguir que me hiciera la primera paja.  Fue un sábado que se enfado con varios de nuestros amigos y nos fuimos solos por que no tenia ganas de estar con gente. Nos fuimos a un parque donde pasamos bastante tiempo. Hacia un poco de frió pero enseguida nos dimos calor mutuamente. Cuando nos levantamos para irnos el bulto que tenia en los pantalones no era de lo más cómodo para andar y aparte que llevaba tiempo ya empalmado y con ganas de bajarme el hinchazón. Así que me dispuse a hacerme una paja la manera más eficaz de calmar al pajarito. No le gusto ni la idea de que me desahogara yo solito ahí mismo. Se acerco a recriminarme diciéndome que si no me podía aguantar y otras cosas que no entendí ya que estaba ya puesto en faena. Cuando se puso a mi lado le dije que la culpa de mi situación era de ella y que lo mínimo que podía hacer ayudarme y que me la cascara ella mismita. Me llamo de todo pero al final accedió y me dio los últimos meneos insistiendo en que me corriera rápido que no iba a estar así todo el día. Ayudo a acabar antes la sobadita de tetas que le di y unos besos más efusivos de lo normal y es que esa situación a ella también le estaba excitando. Cuando acabe me recrimino que ella también se quedaba a medias y que no estaba tan desesperada pero no por mi culpa. Mas bien por ella que no me dejaba meterle mano por lo friolera que era.

Pero en fin esos calentones mal apagados se iban a terminar por lo menos de momento. Y es que mis padres se iban un par de días por no sé que problemas con la casa de mis abuelos. No me importaba el tema es que se iban solo con mi hermano pequeño ya que no había sitio para todos. Mi otra hermana se fue con mis tíos y por no molestar tanto a mí me dejaban solito en casa. Menos mal que mi tía insistió en que mi hermana se fuera con ellos. El caso es que iba a tener la casa para mi solito bueno solo lo que es solo no iba a estar. Mis padres se marcharon después de comer por lo que al salir de clase fui a buscar a Cristina para hacer un trabajito especial de manualidades. Creo que estuve todo el día empalmado pensando en follar nuevamente con mi adorable Cristina. Cuando nos vimos nos besamos y sin decir nada nos fuimos directamente a mi casa. Los dos sabíamos lo que íbamos a hacer y ambos lo estábamos deseando. Al entrar en casa no nos molestamos en disimular lo que evidentemente iba a suceder. Pero mientras estábamos besándonos y empezando ya con los manoseos a liberarnos poco a poco de la ropa sonó el teléfono. Era mi madre que acababan de llegar y querían saber como estaba. Empezó a decirme donde estaba todo lo que tenia que hacer y más cosas que no tenia ganas de oír. Como iba a prestar atención a lo que me decía mi madre si tenia a Cristina haciendo una especie de strip tease delante de mí. El bulto de mis pantalones aunque no precisamente por eso ya que llevaba tiempo así pero eso ayudo a ponerlo mas a tono. Cristina vio que no le prestaba atención ya que estaba pendiente de intentar contestar correctamente a mi madre. Esto creo que llego a molestarla se estaba intentando desnudar para mí y no le hacia el menor caso. Yo me había girado para no verla y caer en su provocación. Pero eso fue peor. La siguiente vez que vi a Cristina estaba de rodillas mirándome fijamente el bulto que hacia mi tiesa polla en mis pantalones. Así que hábilmente consiguió bajarme los pantalones de un solo movimiento. Tenia los pantalones en los tobillos y el calzoncillo medio bajado. Si no había bajado por completo fue porque el elástico no pudo pasar el obstáculo de mi polla. Pero poco más duro así ya que Cristina se encargo de bajarlo dejando al descubierto una dura y reluciente polla deseosa de cariño con el capullo mojado ya de todo el rato que estuvo deseosa de salir. En ese momento no oía a mi madre y no podía pedirle a Cristina que se calmara por un momentito. Estaba deseoso de que la conversación con mi madre terminara de una vez pero yo sabia que iba a durar un buen rato. Y ahí estaba yo de pie hablando con mi madre con los pantalones en los tobillos la polla tiesa como un palo y Cristina de rodillas contemplándomela a escasos centímetros de su cara de viciosa. Todavía no me la había tocado y yo ya estaba que no me tenia en pie. Llevaba medio día empalmado y en la mejor ocasión que tengo para estar con mi chica tengo que soportar una llamada interminable de mi madre. Me levanto el jersey para que no molestara y me lo medio remango por encima de la cintura. Yo cada cierto tiempo decía algo a mi madre para que no sospechara. Estaba reaccionado medianamente bien dadas las circunstancias no se me notaba nada pero es que todavía como quien dice no había pasado nada. Pero eso no le hizo gracia a Cristina que tenia intención de ponerme de los nervios. Y es que la situación era de lo mas comprometida. Pero hay no terminaron las bromas de la niña que va. Hizo algo que si que me sorprendió pero que tampoco la puedo reprochar. Y es que apenas sin habérmela tocado se la metió enterita en la boca. Y no es por la situación de que tu novia te la este comiendo mientras hablas con tu madre por teléfono. Es que nunca me la había chupado hasta ese mismo momento. Y es que ya he comentado que nuestras relaciones eran sencillitas al sexo oral todavía no habíamos llegado. En esos buenos días íbamos directos al grano y no nos recreábamos tanto en los preliminares en parte por que no teníamos privacidad. En esos momentos no sabia donde estaba. No tenia ni la más remota idea de lo que me decía mi madre la respiración se me entre cortaba intentando no dar gritos de placer ante el trabajito que me estaba obsequiando mi queridísima Cristina. Creo que mi madre empezó a sospechar que algo pasaba ya que yo no hacia mas que intentar acabar la conversación para poder disfrutar en condiciones. Pero nada mas lejos de la realidad cuanto antes quería terminar mas pesada se ponía mi madre aunque para decir verdad no sé de que estaba hablando por que en esas condiciones os podéis figurar el caso que la podía hacer. Me empecé a relajar para disfrutar de la tremenda mamada que me estaba haciendo. La veía como intentaba meterse toda mi polla en la boca. No es que me cuelgue hasta la rodilla pero me parecía imposible que en la boquita de Cris pudiera caber. Cuando se dio cuenta de que la estaba mirando dejo tranquila su garganta para darme un repaso con la lengua mirándome fijamente a los ojos. Eso me enloquecía por lo que tuve que mirar al techo. Estaba ya relajado gozando mirando al techo y incluso medio siguiendo la conversación de mi madre a ver si de una vez acababa cuando me di cuenta que el que iba a acabar era yo. Y es que en esa situación de estrés con lo bien que me la estaba chupando y que llevaba empalmado ya demasiado tiempo era normal no durar demasiado. Pero no podía decirle a Cristina perdona cariño pero como no pares me voy a correr en tu linda carita estando al teléfono mi madre. Intente apartarla pero eso ya lo había hecho antes. No se esperaba que me fuera a correr pensaría que la quería apartar como antes para poder hablar más tranquilo por lo que todos mis esfuerzos por hacerla parar fueron inútiles. Lo único que conseguí hacer fue en el mismo momento de correrme quitársela de la boca. Y es que si me llego a correr tal como estaba con el capullo en lo profundo de su garganta se habría atragantado y de que forma. Pero de todas formas los chorros de leche que salían de mi polla iban directamente a parar a su carita que todavía hacia los movimientos de seguir chapándomela. Las consecuencias de estar tanto tiempo excitado no fueron solo el terminar antes de lo debido si no que la cantidad de semen que salió fue mas de lo normal. Al menos 4 o 5 chorros impactaron de lleno en su cara y los últimos como no me la meneaba no tuvieron la fuerza suficiente y simplemente colgaban de mi polla. En ese momento no sabia que hacer. Solo recordé que en las ocasiones en que ella me hacia alguna paja las ultimas sacudidas las solía dar yo o cuando lo hacia ella y alguna gota le quedaba en la mano se limpiaba siempre con un gesto de asco. Pues en esta ocasión no eran unas gotas en la mano si no varios chorros en la cara. Tardo un tiempo en reaccionar y darse cuenta de lo que había pasado. Solo se levanto y se quedo con los brazos cruzados y el ceño fruncido mirándome fijamente. Entonces fue cuando pude ver lo que la había caído encima.

Se notaban claramente 3 chorros que marcaban su cara mientras otras gotas la habían salpicado por todas partes. Uno de los disparos le había dado casi entre ceja y ceja cayendo por el lado derecho de su nariz. De allí empezaba otro pero que desde su lado izquierdo le bajaba hasta casi llegar a la comisura de sus carnosos labios. El otro chorro que se apreciaba igual que los anteriores cremoso y blanquecino abarcaba una larga línea a lo largo de la mejilla izquierda. El resto gotas mas aguadas decoraban su cara y habían manchado también su camisa blanca. No parecía enfadada pero parecía que estaba esperando que acabara de hablar para explotar. Ahora es cuando no tenia ningún interés en acabar la amena conversación que mantenía con mi madre. Los chorros le iban bajando por la cara y alguno ya colgaba de su barbilla para parar en sus tetas tapadas aun por su camisa. Si pensaba que nada me podía sorprender hizo algo que en un principio me tranquilizo. Se miro al espejo que había a un lado y contemplo la cara que tenia y hecho una pequeña carcajada. El goteron que tenia cerca del ojo le impedía ver bien por lo que con el dedo intento limpiarse. En su dedo quedo una buena cantidad de semen ya que era de la rociada mas espesa. Pero en lugar de limpiarse el dedo como había hecho cuando me hacia pajas se lo metió en la boca. Se saco el dedo y se lo miro para asegurarse que había quedado lo suficientemente limpio. Si eso ya me parecía imposible todavía me sorprendió mas que al rato sacara la lengua para relamer lo que le estaba bajando ya por los labios. No contenta con eso con el dedo y mirándose en el espejo termino por llevarse la leche que tenia en su cara a su boca. Hacia varios segundos que la conversación había terminado pero no me atrevía a colgar el teléfono. Cuándo lo hice escuche con un tono irónico un podías haber avisado no?. Pero quien te crees tu para correrte en mi cara. Te resultara gracioso. Que eso es para las pelis porno que ves mientras te haces pajas. Pensaba realmente que me iba a pegar. Pero antes de poder excusarme agrego: ya sé que no has podido hacer mas pero ya te puedes portar bien para que se me olvide de esto. Pues valla que me esforcé. Estuvimos lo que quedaba de tarde follando y como contrapartida le estuve un buen rato lamiendo el coño hasta que conseguí que alcanzara un par de orgasmos. Por lo demás como cualquier otra fallada si no es por esa mamada mientras atendía una llamada inoportuna.
 
 
 
 
 
 

por TSILBI
 
 Carlos
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