BUTANO |
Lo que a continuación os relato se trata de un hecho real y tengo que reconocer que aun hoy pasados varios años el solo hecho de recordarlo me produce una gran erección que en ocasiones acaba en autosexo.
Era una tarde de primavera sobre las siete y acababa de llegar a la puerta de casa y después de aparcar el coche en la calle me quede dentro porque estaba escuchando una tertulia de uno de los magacines radiofónicos que pueblan las ondas, He de decir que vivía por aquel entonces en una urbanización de chalets muy cercana a Madrid, cuando delante de mí aparco mi vecina, una espléndida mujer de unos cincuenta ( ... y tantos) años. Observe que en la parte de atrás llevaba una bombona de butano por lo que sin dudar baje de mi coche y me ofrecí a llevársela a su casa, ella insistió en que no era necesario pero yo saque la bombona de su casa y la acerque hasta la puerta del chalet. Ella se mostró muy agradecida y me dijo que le dejara ahí y que ya la metería en casa alguno de sus hijos, pero yo volví a insistir en llevársela hasta dentro de la casa ya que suponía que si había ido a por ella seria que la necesitaba, aun así ella seguía insistiendo en que la dejara en la puerta por lo que no insistí mas y me fui a mi casa.
Me cambie para ir a correr y eso tenia pensado cuando al salir a la calle me encontré a mi vecina intentando meter la bombona en su casa, me acerque a ella antes de empezar a correr para saludarla cuando ella se dirigió a mí.
- Luis ¿ Serias tan amable de acercarme la bombona a la cocina?.
- Como no, respondí un poco contrariado.
- Es que me ha llamado mi hijo diciendo que no viene a dormir y necesito el gas para cocinar la cena.
Conocia la casa por lo que lleve la bonbona a la cocina y la coloque debajo de la cocina.
- Trabajo completado, me dijo mi vecina, ¿Quieres una cerveza?.
-¿ No sé?, iba a salir a correr.
- No me la desprecies, despues de lo que has trabajado y con el calor que hace.
Trabajar no habia trabajado mucho pero la verdad es que se me estaban empezando a subir los colores al mirar la raja de su falda y el escote de mi vecina por lo que acepte en cantado esa cerveza. Cuando abrio la nevera y se agacho para coger el botellin note con algo crecía dentro de ni calzón de deporte y pensando en que ella me lo pudiera notar me puse como un tomate, ella al darse la vuelta y verme tan colorado bajo su mirada a mi entrepierna y aunque yo tenia la mano delante se dio cuenta de la situacion. Me acerco el botellín a mi otra mano que estaba apoyada en la encimera y de paso aprovecho para rozar su mano con la mía.
La situación empezaba a ser dantesca por lo que me tome el botellín de dos tragos y me despedí para irme, en este momento ella me ofreció otra cerveza, yo dije que no, mi erección era mas que notable por lo que estaba bastante avergonzado.
Insistió de nuevo mi vecina por lo que acepte, no niego que ya en mi interior albergaba esperanzas de lo que podía ocurrir. Esta vez cogí el botellín con ambas manos con lo que el roce con las suyas fue mucho mayor y fue ella la que se puso colorada. Al retirarse fijo su mirada en mi paquete que estaba a punto de rebasar el elástico del calzón de deporte. Tome un trago pequeño de la cerveza y la mire con ganas de comérmela, me la jugué y.... gane.
- No me mires así, me vas ha poner colorada. Dijo.
- Perdón, respondí haciéndome el tonto.
Y deje la cerveza en la encimera con la intención de irme. Ella cogió mi mano y se la acerco al pecho metiéndola en su escote. Yo no podía mas mi pene rebasa el elástico del calzón de deporte, cogí una de sus tetas y la acaricie mientras me arrodillaba para meter la cabeza dentro de su falda. Con mis dientes separe sus bragas, por cierto que no eran precisamente un tanga, y introduje mi lengua dentro de su coño. Al rozar el clítoris ella soltó un gemido de placer que me puso a mil.
Me incorpore de nuevo y como en las películas la senté en la encimera. le levante la falda, la saque las bragas y metí de nuevo mi cabeza en ese bosque encantado. Ella apretaba mi cabeza contra su coño y yo creo que la hice un trabajo del que me siento orgulloso se corrió entre gemidos y sollozos. Bajo de la encimera y me ofreció otra cerveza, yo en realizada prefería otra cosa pero aun así la acepte, cuando me acerque la cerveza a la boca fue ella la que se arrodillo ante mí y bajándome el calzón metió mi pene en su boca, la verdad es que no necesito mucho para que me corriera y yo antes de correrme aparte su cabeza porque pensaba que no le gustaría que me corriese en su boca, pero me confundí se lo trago todo.
Luego me agarro de la mano y me subió a su habitación, dentro de esta un baño con una bañera redonda.
- Ves para lo que quería la bombona, me dijo mientras abría el grifo.
Estaba a dos mil y no aguantaba mas la lleve hasta la cama y la tire sobre esta me baje el calzón mientras ella se desabrochaba la falda y intente lo que intento siempre, atacar por la retaguardia, y ante mi sorpresa se mostró de lo más receptiva se dio la vuelta y me mostró su hermoso chulo diciéndome "todo para ti".
Me la follé por el culo mientras ella se agarraba a la almohada retorciéndose de placer, luego volví a comerle el coño, muy mojado por cierto y por fin la folle el coño hasta corrernos al unísono. Y como no soy un tarzan espere tumbado al lado de ella hasta estar preparado para repetir la faena. Y si esta fue en la bañera en la que demostré mis dotes de buceo. Al poco tiempo me mude por lo que ahora casi no la veo y es como comente al principio es una experiencia única e irrepetible.
ANONIMO