Seminario para directivos
por Deverano
La secretaria del gerente de la empresa me llama y pide que me presente con urgencia.
Ya en la oficina de este, ella me explica que ha sufrido una indisposición durante el fin de semana.

Hoy lunes,  tenia contratado un seminario para directivos muy caro. A estas alturas no puede ser cancelado y la secretaria cree que siendo yo un ejecutivo con futuro, es una lastima que se desaproveche. Por ello, me propone que sea yo quien sustituya a mi jefe. Acepto encantado y le digo a Merche que le debo una, (aunque tiene unos cuarenta y pocos, me encantaría que me pidiese un favor, pues esta de lo mas apetecible).

El curso se realiza en un lujoso hotel. En la sala hay una treintena de hombres de negocios de mediana edad y dos "ejecutivas" muy atractivas y sofisticadas.

Tras la presentación del curso, el director del mismo nos anuncia que todas las carpetas de apuntes están identificadas con un punto rojo o amarillo. En función del color pasamos a formar parte de un grupo mas reducido. A mi me toca el amarillo y debo pasar al salón >Julio Verne< para seguir con el curso.

Allí nos reciben varias azafatas muy guapas que nos invitan a tomar una copa de cava y unos canapés exquisitos. Soy el único en sorprenderse de que empecemos a comer y beber antes de empezar. El salón en vez de parecer una sala de conferencias parece decorado como un salón de recreo, con grandes sillones, rincones discretos, alfombras lujosas etc.

Todos los demás se van acomodando, charlan entre ellos o reponen fuerzas en el bufete. Observo como uno de ellos se acerca a una de las azafatas y con mucho descaro le mete la mano debajo de la falda, le toca el culo mientras conversa con ella.

Lejos de montar un espectáculo, ella le sigue la corriente, adopta una postura claramente provocadora y parece disfrutar del atrevimiento.

Tratando de evitar ser catalogado como mirón, vuelvo la mirada hacia mi derecha. Allí encuentro a otro de los supuestos colegas besando y sobando a otra de las guapas azafatas.

No entiendo nada... pero esta claro que el cursillo parece de lo mas interesante. A los pocos instantes me encuentro en medio de una elegante orgía. Todas las chicas tienen unos cuerpos de ensueño y cualquiera de ellas colmaría mis desatados apetitos. Se me acerca una morenaza de pelo largo y muy ondulado. Con mucha elegancia se presenta y me invita a acompañarla.

Como me ve tan desconcertado, adopta la actitud de guía y me muestra poco a poco las diversas posibilidades que en un momento han tomado forma en la sala. En una esquina, dos chicas retozan y juguetean sobre una gran mesa, dándose la lengua y metiéndose mano debajo de las braguitas. Un coro de colegas las contemplan cómodamente sentados en unas butacas mientras toman una copa. Promete ser interesante ver como esas dos hermosas hembras se hacen el amor. En un recodo de la sala, mas discreto y oscuro, hay un elegante señor de pelo cano dándole con impaciencia un jovencito guapo y atlético. Mas allá, dos aparentemente socios, se encargan de follar a una rubia tetona que no deja de gemir mientras cabalga sobre uno de ellos y el otro le clava la polla en el culo.

En la parte central de la sala, hay un revuelto de cuerpos, que no se sabe muy bien quien hace el amor a quien, ni tampoco la boca que chupa los cuerpos si es de una mujer o un hombre. Aquí cada cual, toma lo que quiere y deja a los demás que jueguen con su cuerpo en pago de las travesuras que hace cada cual.

Evidentemente, hace ya rato que tengo una erección de caballo, y la morena que me acompaña sabe pasar la mano por encima del pantalón para ponerla a punto de estallar. En un lugar mas tranquilo, hay un señor mayor sentado en la butaca con cara de enorme satisfacción. Al acercarnos, veo que una chica de rasgos orientales le está haciendo una mamada de superlujo.

El culito de la chica esta ocupado por un joven que no deja de bombear ante la mirada atenta del señor. ¿será su padre?..¿o quizás un directivo complaciente con los nuevos valores de su empresa?.

El espectáculo podría seguir, puesto que hay mas rincones y mucha mas gente, pero mi acompañante decide que ya hay suficiente por el momento, y me desnuda lentamente haciendo aparecer por fin mi verga empinada.

Me hace sentar y se desnuda ella muy sensualmente, acercándose y alejándose de mi para que pueda apreciar con detalle su escultural cuerpo.

Con desparpajo apoya su pie sobre el reposabrazos de mi silla y me muestra su chochito separando con los dedos sus labios carnosos.

¿Me quieres comer un poquito el conejito?, me pregunta descaradamente, hundiendo su dedo en la raja, y sacándolo a continuación brillantemente recubierto por su flujo. Antes de que pueda responder, se arrodilla delante de mi engullendo toda mi polla. Me sube y baja el pellejo rápidamente, golpeándome hacia abajo los huevos al tiempo que con los labios y la lengua acaricia el capullo. Tengo miedo de correrme demasiado rápido y le suplico que pare. Así lo hace, se incorpora y se sienta encima de mi haciendo que mi polla se meta en su chochito, mientras pone las piernas a ambos lados de mi cuerpo. Ahora, mi suavemente, empieza con un balanceo lento que me hace sentir como mi polla roza con las paredes de su vagina y como topa con el fondo.

Para hacer mas fuerza me toma con sus manos por detrás del cuello y se balancea cada vez con mas intensidad. Muy excitado, le acaricio los pechos o le lamo los pezones cada vez que se acerca a mi. Se levanta, dejando al aire mi verga bien recubierta de su lechecita. Se pone de espaldas a mi, apoyando las manos sobre el asiento de una silla, mostrando su culo en pompa, con el chochito bien abierto. Al levantarme para clavarla de nuevo en sitio tan bueno, siento que me sujetan, me toman la polla, y la chupan de arriba abajo. Otra chica se nos ha unido y recoge con deleite cada una de las gotas de flujo que su compañera me ha dejado.

Mientras, acaricio las nalgas y la raja de mi morenaza. Antes de correrme en la boca de la chica, la aparto y la meto en el chocho. Tras pocos empujones siento como la polla se me endurece al máximo y empieza a cabecear sacando varias andanadas de leche. La saco y la chica golosa se pone a chupar y ha recoger todas las gotas dándome mucho mas placer.
Rendido, agotado y sudoroso me dejo caer en un sillón. Apenas si puedo respirar y las piernas no me sujetan de pie.

Ha sido de película, pero ahora necesito descansar un poco, antes de continuar con el cursillo.
 

Deverano

 

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