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Para imaginar la situación solo has de cerrar los ojos y déjate llevar
¿Lugar? Un restaurante ubicado en el casco antiguo, ¿de qué ciudad? Da igual que sea en Madrid o Barcelona, el lugar es lo de menos, solo sé que está en esa zona donde las casas son viejas, son las que fundaron una ciudad, donde las calles son estrechas, en algunas hay balcones pequeñísimos, y la carpintería de las ventanas y puertas guardan el paso de los años, el suelo esta asfaltado con adoquines descastados por el tiempo, que hacen difícil el poder caminar con un zapato de tacón.
Llegamos al restaurante era muy coqueto, ni era excesivamente grande ni tampoco muy pequeño, las mesas eran redondas, con unos mantelitos de enormes cuadros rojos, en el centro de la mesa había un florero, delgado y alto, que guardaba dentro de si unas margaritas amarillas......en el fondo del local se podía apreciar una chimenea que en invierno servia para dar ese calor de hogar, ahora estaba apagada, hacia demasiada calor, los músicos estaban al lado contrario de la chimenea, y tocaban suaves melodías para enamorados, ¿que música tocaban? Es indiferente el poder decirte algún titulo, pero dejémoslo en que tocaban boleros... los boleros de siempre.
Retiraste la silla y la acompañaste hacía dentro mientras yo me sentaba en ella, me retiraste el pelo que cubría mi cuello y posaste tus labios en él, para poder recorrer todo el camino que había desde la nuca a mis hombros, tus besos llenos de calor me dicen lo mucho que me amas, aunque nunca de palabra me lo hayas dicho.
La cena transcurrió entre palabras, risas, pescado, un vino de aguja y muchas miradas cómplices de algo que iba a suceder. De vez en cuando tus manos rozaban con tus dedos mis dedos, acariciabas mis manos mientras no apartabas la vista de mis ojos, podías ver tu imagen gravada en mi pupila, con el dorso de tus dedos acariciaste mi cara, dibujaste mis facciones recreándote en ellas, llegaste a la boca y mis labios te esperaban, el deseo era palpable, la música seguía sonando y haciendo que todo fuera más sensual y el deseo iba aumentando.
Empecé a sentir como tu pie acariciaba mi pie, al ser verano nuestros pies iban casi desnudos, acompañados por un calzado ligero de manejar. Empezaste a subir tu pie por mi pierna arriba, yo me estaba excitando mucho, la situación era de lo más morbosa, retiraste tu silla algo para atrás para poder estirar mejor tu pie, el gran mantel de cuadros rojos tapaba la intimidad que debajo de él estaba sucediendo, ya por aquellos momentos ni que decir como estaban mis fluidos vaginales, estaban todos fuera de lugar, me sentía muy, muy mojada, tu pie siguió subiendo acariciaste la cara interna de mis muslos y te disponías a llegar a mi cosita cuando tu cara se llenó de mucha sorpresa...!!!!!!!!!!! cuando tu pie llegó a su objetivo te pudiste dar cuenta que no había nada que le impidiera el acceso, ¡efectivamente! No llevaba bragas....
Después de recuperarte un poco de dicha sorpresa, tu pie siguió en su tarea de llegar hasta mi húmeda cosita, con mucho cuidado y delicadeza separaste mis labios, (los dedos de tu pie parecían ser los dedos de tu mano) y fuiste introduciendo aquel dedo dentro de mí, aquello ya era inaguantable, algunas personas se dieron cuenta que algo extraño nos sucedía, pero nosotros no estábamos para fijarnos en ellos, me pediste que metiera mi mano por dentro de mi escote y que me acariciara y así lo hice, mi mano masajeaba lentamente mis pechos, saqué la mano y humedecí uno de mis dedos y la metí de nuevo para poder acariciar mis pezones que estaban enormes de tanta excitación que mi cuerpo tenía, y....lo noto que llega....mi cuerpo empieza a sentir esa electrificación y cada vez más y más y sin poder evitarlo (no estaba en condiciones de evitar nada) llego mi primer orgasmo, uffffffff fue demasiado sentir aquello como recorría mi cuerpo, bajaste tu pie para que me pudiera recuperar y me ofreciste salir a fuera a dar un paseo por la playa.
Allí estaba, nos miraba, desde allí arriba nos acunaba con sus manos y nos iluminaba con su luz, nos acercamos a la orilla, las olas rompían despacio, nos estaban esperando.... Te mire, y mientras lo hacía acerque mis labios a los tuyos, quería besarte, quería beber de tu cálida saliva y que tu bebieras de la mía, enlazar nuestras lenguas en una sola y poder comerte los labios y llenarme de ti. Fui desabrochando tu camisa, botón por botón hasta desabrochar toda, la eché hacía atrás dejando al descubierto tus hombros y tu pecho, empecé a acariciar aquellos hombros, mis dedos recorrían tus brazos dirección hacía tus manos, acaricié tus caderas y subí mis dedos por tu costado hasta llegar a tu pecho de nuevo, mis dedos se enredaron y peinaron el vello, acaricié tus tetillas con mis dedos aunque no pude evitar el poder degustarlas, mi lengua las acariciaba y mis labios las mordían, tu cara mostraba toda la excitación que por ti estaba pasando, seguí bajando mis manos hasta la cintura de tu pantalón, mis dedos acariciaban la cinturilla y se introducían dentro del pantalón, lo suficiente para que tus abdominales tuvieran varias contracciones, el botón del pantalón obstruía mi camino hacia tu sexo, así que lo desabroche, click..... tus piernas quedaron despojadas de tan molesta prenda, y mis dedos seguían jugueteando con aquella cinturilla, de tus ....¿qué usas? Se podía intuir la excitación que tenías y que quedaba bien reflejada en aquella parte anatómica de tu cuerpo, decidí ver que era lo que allí se ocultaba dejando libre de aquella prisión a tu rígido y esbelto pene, no podía creer lo que mis ojos estaban viendo que bonita vista tenía delante de mí.
Me arrodille para poder observar aquel pene en erección más de cerca, una de mis manos se fue hacia tus pelotitas y las estuvo acariciando, mientras mi boca se hacía agua tan solo de pensar el rico manjar que me esperaba, mi lengua se encaminó a probar tan delicioso bocado, bien ensalivada y caliente de deseo introducía las pelotitas alternativamente dentro de mi boca, las saboreaba, las masajeaba, por que no podía, pero me las hubiera comido, y mi lengua llego a esa parte de ahí atrás tan escondida, te lamí varias veces, volví a meter una de tus cositas en mi boca seguía saboreándolas despacio, delicadamente una a una, desde la base hacia arriba mi lengua muy húmeda iba pasando, lamiendo tu sexo, he llegado a tu capullo mi lengua muerta de deseo lo acaricia, lo llena de saliva y vuelve a la base y sigue lamiendo todo tu pene mojándolo bien ahora lo voy a meter en mi boca...notas el calor de ella, sientes como mana mi deseo, notas como cada vez entra mas y mas dentro de mi, la sigo acariciando con mi lengua la saco despacio apretando mis labios, succionándote, queriendo beber de ti, queriendo llenarme de ti, la vuelvo a meter pero ahora la moveré rápido hora te sentirás dentro de mi, mas rápido mas rápido y no puedes aguantar más y sucede el deseo explotó en forma liquida y pastosa a la vez, en mi pecho, en mi cara y en mi boca, beber de tu deseo me excito mucho, mucho no, muchísimo..
Nos tumbamos en la arena para recuperar aliento, las olas jugaban con nuestros pies cada vez que llegaban a la orilla.
Te incorporaste y te mojaste con el agua y te acercaste a mí, concretamente te acercabas a mi cosita, me encantaba aquella manera de incitarme, empezaste a chupar el interior de mis muslos, a besarlos, con la punta de tu lengua caliente y húmeda hacías dibujitos, notaba por tu respiración que cada vez te ibas acercando más y más, estabas en ese pliegue donde se ajuntan mis piernas con mi cosita, ahora es tu cara la que se acaricia contra mi pelusilla, tus labios están en mi raja, solo los notaba allí, eres tan ..... que sabías que no hacía falta tocar aquella zona ya que me derretiría de placer, mis caderas solo se movían con el propósito de acercarse más a tu boca, pero los movimientos fueron en vano, eras tu ahora el que mandabas, tus labios empezaron a besar mi rajita primero era suavemente luego las caricias eran más fuertes, tu lengua se iba abriendo camino separando aquellos labios mojados de placer, tu lengua iba de abajo arriba, y de arriba abajo, explorando cada capa de mi cosita, con tus manos separaste más mis piernas, tu lengua esta entrando dentro de mí, entra y sale, entre y sale .....ummmm(solo escribiendo esto, puedo notar como esta dentro de mi), mi clítoris ya esta lo suficientemente grande y duro así que te fuiste hacía él, lo empezaste a acariciar primero lentamente y cada vez tus movimientos eran más rápidos, ya no podía aguantar más y te pedí, bueno, te suplique que me la metieras ya no soportaba más aquel infierno que me estaba llenando de placer y quería sentir como me poseías y me hacías tuya, no tuve que insistir mucho, tu pene en un solo movimiento ya estaba dentro de mi, te movías rápido, movimientos contundentes, podía sentir todo aquel calor dentro de mí........y coincidimos en aquel orgasmo potencial......
El agua seguía jugando con nuestros pies y nuestras piernas.........y ella seguía allí alumbrándonos con su luz.....
por La Bruja
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