AZUL
 por Rodano
En cierto verano de mi vida obtuve un trabajo de temporada en unas torres de apartamentos, mi trabajo consistía en lavar los platos del restaurante que había en uno de los bajos, aparte me mandaban hacer los trabajos pesados de las torres, mover muebles y ese tipo de cosas. Aparte de mí habían contratado otro que hacía el mismo trabajo que yo y una señora para limpiar.
 

A las ocho de la mañana nos reuníamos en un pequeño almacén que hacía las veces de vestuario, cuando nosotros llegábamos nuestra compañera ya tenía su uniforme puesto y mientras nosotros nos cambiábamos de ropa en una esquina del recinto ella preparaba el desayuno. Mi compañero era un extremeño medio andaluz con acento cerrado, ella era una cuarentona castaña de ojos oscuros, nuestro uniforme consistía en unos pantalones azul marino y una camiseta con un dibujito, a ella le daban una bata azul marino que solo dejaba a la vista sus tobillos, le quedaba muy holgada. Nos tomábamos unos cafés con unos bollitos para desayunar y luego comenzábamos a trabajar.
 

 

 

En cierta mañana estabamos todos muy contentos ya que el día siguiente nos los iban a dar libre, mientras terminábamos de desayunar Mirían que era así como se llamaba terminó un poco antes de desayunar y se fue tras despedirse de nosotros con una sonrisa en los labios. Mientras que se iba mi compañero me dijo:
 

-¿Llevará algo debajo de la bata?

-Hombre, algo llevará, imagino que no mucho por el calor pero algo llevará –respondí.
 

A la hora de salir ese día el jefe nos dijo que nos fuéramos un poco antes y que disfrutáramos del día libre. Miriam salía un poco antes que nosotros, así que la sorprendimos un poco antes de salir, estaba tomándose un botellín de agua, llevaba un vestidito de una pieza que le cubría justo por encima de las rodillas . Estaba preciosa, entiéndame, era una mujer entrada en años , pasada de peso, pero tenía un cierto atractivo innato. Nos acercamos a ella, olía muy bien, mientras tiraba la botella en la paperela empezó a regañarme porque me había cortado con un vaso y me había hecho una pequeña herida

Me sentó en una silla y tras abrir el botiquín me desinfectó la herida.

Mi compañero con su acento andaluz me dijo que fuera bueno para que no se enfadara mama. A ella no le hacía mucha gracia que la llamáramos así y frunció el ceño, la verdad es que sin sus consejos nos hubiéramos hecho mucho daño el día menos pensado. Yo la besé en la mejilla y le pedí que no se enfadara que se lo decíamos con cariño y que agradecíamos sus cuidados. Con una media sonrisa me dio una palmadita y me mandó a cambiarme, mientras nos cambiábamos la ropa volvió al rincón buscando una pinza de pelo que se había dejado, mi compañero completamente desnudo a excepción de una toalla envuelta en su cintura que lo tapaba, se lo había puesto en un borde la misma manteniendo la pinza unida la toalla a su cuerpo, la desafió a cogerla dejando bastante evidente que si la cogía la atracción gravitatoria de la tierra iba a hacer su "trabajo". Ella ni corta ni perezosa le quitó la pinza dejando toda la anatomía de mi compañero al descubierto y se fue con una carcajada.
 

 

Al día siguiente quedé con el compañero para ir a dar una vuelta antes de la hora de comer por la playa ya que los días de descanso los aprovechábamos para salir por la noche y levantarnos tarde durante el día. Cuando se acercaba la hora de comer ya estábamos de recogida vimos a Mirian tomando el sol, llevaba puesto un biquini azul intenso, la parte de abajo era un poco más grande de lo normal supongo que para tapar algún michelín rebelde, se notaba en sus pechos el corte del bikini y como intentaba por todos los medios de que la parte de arriba cubriera la mínima parte de sus senos para ello se había quitado los tirantes. Fuimos a saludarla, estaba rellena pero les reitero que mientras otra estaría acomplejada ella estaba espléndida. Le comentamos que íbamos a comer, y ella nos invitó a comer en su casa .
 

Tras andar un buen trecho ya que su casa pillaba un poco apartada de la playa, subimos a su pequeño apartamento, Comenzamos a ayudarle a preparar la comida, mientras lavábamos la verdura de la ensalada ella improvisó unos macarrones al finalizar su tarea nos pidió que pusiéramos los platos mientras ella se cambiaba. Cuando volvió ya lo teníamos todo listo, se había puesto el vestido que le habíamos visto puesto el día anterior, a su llegada el compadre le dijo que estaba muy guapa.
 

La comida fue muy alegre y distendida al finalizar le expresamos a nuestra anfitriona nuestro deseo de quitar los platos de la mesa y lavarlos ya que éramos expertos en la materia, ella acce

dió a nuestra "demanda" aunque nos ayudó a recoger la mesa, accidentalmente se manchó su vestido con un poco de tomate y fue a su habitación a cambiarse cuando volvió apareció con el bikini azul y se tendió en el sofá mientras acabábamos de limpiar los platos.
 

Al finalizar nos encaminamos a los sillones situados al lado del sofá, íbamos sin camisetas ya que nos las habíamos quitado para no mojarlas al fregar, ella nos miraba de reojo. El compañero se levantó y fue al cuarto de baño volviendo con una toalla anudada a la cintura con su pinza del pelo sujetando ambos extremos de la toalla colocándose al su lado, ella respondió exactamente igual que el día anterior dejando a mi compañero totalmente desnudo.yo también me desnudé y la abrazamos, por unos instantes nos quedamos inmóviles, a continuación ella comenzó a acariciarnos, en respuesta nosotros le besábamos las mejillas, se volvió más atrevida y comenzó a acariciarnos las proximidades del pubis en respuesta nosotros comenzamos a besarle el cuello,continuamos bajándole los tirantes mientras le besábamos los hombros, paró de acariciarnos un momento y tras mirarnos a los ojos se desprendió de la parte de arriba del bikini, sus pezones eran redondos, muy suaves y delicados, continuamos con nuestra ofensiva de besos y caricias ahora centrada en sus pechos, ella arqueó la espalda, tras unos instantes nos centramos en la otra pieza de su bikini,mientras se lo bajábamos le lamíamos la tripa cada vez más cerca de su pubis, la desprendimos totalmente de su indumentaria.Me senté en el sofá y me las arreglé para colocarla encima mía luego con sumo cuidado, la senté en el borde del sofá abarcando sus caderas con mis piernas, estábamos muy excitados, a continuación a mi compañero se situó entre sus piernas y comenzó a lamerle su clítoris mientras yo le daba pequeños pellizcos en los pezones, comenzó a gemir cada vez más fuerte, tras embadunarle la tripa con aceite de oliva mi compañero hincó sus caderas entre sus piernas, ella le agarró las caderas y le impuso el ritmo al que deseaba ser embestida mientras tanto guiaba mis manos por su cuerpo para que la estimulará , gemía muy fuerte, al rato el compañero y yo nos permutamos las posiciones, estuvimos así hasta bien entrada la tarde.
 

Al día siguiente en nuestro acostumbrado desayuno, nos preguntó si de verdad queriamos saber que llevaba debajo de su bata de trabajo, le respondimos que sí, se abrió la bata y dejó al descubierto................ el bikini azul.
 

por Rodano
 
 

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