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por Ix de Benn
La historia que voy a contar es cierta, y si es cierta, es que és... falsa.
¿Pero no és este el objetivo, entretener con historias aunque sean solo una invención, una fantasía, un deseo o una pesadilla ? La respuesta amigos, es que no.-No. -esa fue la respuesta de Cathy a la pregunta de su hermana Molly a salir con ella y sus amigos, la noche de ese viernes de otoño. Chicos, música, gasolina, alcohol y quizás con suerte, algún revolcón en el asiento trasero de una camioneta sucia y pegajosa. Cathy no soportaba a Molly, su hermana menor, era más lista, más divertida, más alta y según la veía Cathy, más guapa.
Tenemos aquí un caso típico de complejo de inferioridad entre hermanas, ¿me seguís?
Si Molly era insoportable, más insufribles eran sus amigos: Andrew Johnson, un tupé pegado a un crío de quince años que presumía en los lavabos del insti, de haberse acostado con Lucy "Bombón" Borman, y de haber marcado quince tantos en un solo partido.
Alisson Melvin, la amiga-mejor-amiga de Molly; iban juntos a canto, a clases de repaso, al gimnasio, y desde luego al baño.
Zacharias Elmutt, que con ese nombre poco afortunado se hacia llamar "beat" (del ingles "mordisco").
Y... bueno da igual, no vamos a contar todos los amigos de Molly, porqué tenía muchos. Su rubia melena, sus mejillas rosadas, sus labios carnosos, sus torneadas piernas, su prominente trasero y sus duros pechos, la convertian en la jefa de las animadoras, la redactora del periódico del insti, la más prolífica lectora del club del libro polvoriento, la Reina del baile de fin de curso, y la novia del capitán del equipo de futbol (que era Andrew Johnson, por si os habeis perdido).
Y Cathy, su hermana mayor, teóricamente más adulta, más responsable, más "mayor", no la podía soportar. Molly no quería salir de marcha con su hermana, pero cómo era tan buena, tan dulce, y tan perfecta, pensó que quizás se hermana Cathy, se encontraba sola.
-¿Sola? ¿Acaso sabes lo que es eso?. -le había gritado Cathy. Había escupido un "no" por respuesta, y había cerrado con un portazo.
Clavó el dedo indice en el "play" de su equipo de música, y en breves instantes, la habitación, se vió envuelta por las tenebrosas notas de órgano, que preluden el tema "Mr. Crowley" del músico, y engendro fetiche de Cathy: Ozzy Osbourne.No oyó a Molly irse, y no quería oirla, se dejó caer en la cama, y contempló como Ozzy la miraba en una de sus mutaciones de rostro, desde el póster que empapelaba el techo de su santuario.
-¿Ir con ella? Ni loca... Estupida niñata, y lo dice cómo si me hiciera un favor, la muy... -sentía que la rabía le fluía por el cuerpo, cómo espuma sobre la ola, y que iba a estallar contra el acantilado. Alargó la mano y agarró el libro que tenia en la mesilla de noche. Precisamente, una cruenta biografía del "hombre más perverso del Reino Unido": Aleister Crowley.
Leyó a partir del punto, lo que el autor recalcaba, con no mucha objetividad.
"- Crowley y su grupo de iluminados, realizaban orgías sátanicas en su mansion. Hombres y mujeres de diferentes edades, de diversas clases sociales, perpetraban las más atroces prácticas y perversiones sexuales, entre las paredes de esa vieja y gótica mansion que Crowley había adquirido. Su filosfía irradiaba en el librepensamiento y la plena libertad, absurdas teorias en que todo hombre y toda mujer, eran libres de Dios para realizar y consagrar su vida a sus placeres. Sin pudor, y sin moral, esos pobres diablos, creían en la homsexualidad, la promiscuidad, la anarquía, y la existencía del Mal, cómo parte inherente del ser. A continuación podrán leer un extracto de un participante en esas orgías:
"-La sala estaba oscura, no se veían ventanas, y las paredes estaban cubiertas de oscuras telas. Entré en la habitación Roja, acompañado de dos miembros del grupo. Ante mi estaba un hombre con una mascara, al acercarme percaté que no era mascara alguna sino un craneo de carnero. Vestía capa y un bastón en forma de serpiente que sujetaba con su mandibula una diminuta cabeza humana dorada. El hombre-carnero, empezó a dialectar con lengua extraño. Se abrieron las puertas, a lado y lado de la sala, y entraron en la sala, dos hileras, una de hombres y otra de mujeres, todos completamente desnudos. Pronuncié los salmos y dí las oportunas limosnas, tras ello, me rodearon los hombres y mujeres desnudos, a los que ya debía llamar hermanos, y me condujeron a otra habitación.
La llamada habitación Negra. Dentro estaba oscuro, completamente oscuro. Me desnudaron completamente y entraron conmigo, cinco hombres y cinco mujeres. Algunas eran vírgenes, otras decrépitas ancianas, y lo mismo puedo decir de los hombres. Asustado y excitado, empezá a sentir, pues no podía ver absolutamente nada, cómo yo era el centro de sus acciones. Me tocaban, me besaban, yo alargaba las manos pero no podía percibir quienes eran, no los podía reconocer, ni ver. Alguien, ignoro si hombre o mujer, empezó a realizarme sucias practicas en mis genitales. Yo no podía evitarlo, todo eran manos que me acariciaban y me sujetaban. Fuí penetrado y creo recordar que yo tambien penetré, no sé por quíen; ni a quién. "
"En otra ocasión, durante una celebración, ví estupefacto cómo el hombre-carnero empezaba por vomitar sangre sobre el cuerpo de una chica, y cómo luego dos niñas, rubias cómo angeles, empezaron a masturbarle hasta que una hora después eyaculó, todos nos acercabamos y intentabamos ser tocados por la semilla del mal."
"Ví cómo con un cuchillo de mango de hueso, se introducía en el pecho de una mujer, cómo el acero afilado producía un agujero entre los enormes pechos de la mujer, justo entre los pulmones. Un miembro del grupo intentó penetrarla por ese nuevo orificio y a medida que le entraba el amor, se le escapaba la vida, pero no murió, jamás vi a nadie morir".
" El escalofríante texto de este "hermano" anonimo, nos da una idea de las crueles y sucias practicas que allí se realizaban. Los adeptos eran sin duda rojos, comunistas, anarquitas y republicanos que no tardaron en fugarse cuando el Duche llegó al poder en la gran madre Italia.....
Cathy cerró el libro. Le importaba un bledo el Duche. Cerró los ojos y pasó suavemente la mano por la cara de Crowley impresa en la portada, "todo eran manos que me tocaban...." pensaba. "manos anonimas, acariciando mi piel", "me besaban los genitales", "desnudos... sexo....sexo...sexo..sexo...".
Cathy estaba húmeda. Le gustaba leer el pasaje del libro en que el adepto relataba sus experiencias.Se arrastró por la cama hasta el mando a distancia del equipo de musica: doce centímetros de largo, cinco de ancho y dos y medio de grosor. Quería sentirlo. Otra vez, cómo otras tantas veces.
Rodeada de Ozzy, en la cama, sentirlo, "las manos me acariciaban", "sexo...practicas sexuales".
Le excitaba la palabra "sexual", la excitaba mucho. Ese era el botón correcto, lo acarició, despacio, muy despacio; con el pulgar y el índice lo apretaba un poco, luego lo estiraba, lo rodeaba con sus dedos y se retorcía de fantasía sobre el edredón. Sonaban de nuevo las primeras góticas notas de "Mr Crowley", y Cathy estaba allí, en la Iglesia, sucia y desvergonzada en el altar dónde el cura recitaba viejas oraciones, sermones, la piedra estaba fría pero ella estaba caliente. Olía a incienso, a silencio y a moho; las leves notas del órgano.
Su órgano. Se bajó las braguitas para que no se mojaran. Se las bajó hasta las rodillas, se retorcía y Ozzy cantaba, agarraba el micro con la mano, y abría su arrugada boca, su lengua larga y roja, caliente y mojada. No podía abrirse de piernas cómo deseaba, la blonda lo impedía, pero le gustaba sentirlas tibantes en las rodillas. El órgano, lo tocaba con dos dedos, el dedo indice y anular de la mano derecha, los dedos se acercaban, arrastrandose por el vientre, había luz de velas y olor a incienso, lejos una vieja pregaria. Rezaban, y degoteaba ella de puro placer. Quería agarrarselo con fúria, y a la vez, ser suave cómo el pétalo de una flor, estaba sola, sola en el altar, tumbada sobre la gélida piedra, y estaba tan, tan caliente que creía que la podía derretir con su jugo interno.
Ozzy gritaba con una voz espartana y rota, el organo estaba en lo alto, las braguitas le impedían abrirse más, notaba como le agarraba las piernas, quería abrirlas más, abrirse hasta romperse. Colgarlas a lado y lado del altar de piedra de su Iglesia de fantasía, su cama. Gritaba Ozzy, gritaba ella, y presionaba ese botón pequeño, subiendo el volumen de su sexo. Temblaba la cama y retumbaba la habitación una noche de viernes de un otoño en que Cathy deseó realizar sucias, morbosas, macabras, indecentes, practicas... sexuales. La excitaba mucho esa palabra.
Luego se subío rapidamente las braguitas, apretó con fuerza los muslos y sintío cómo el dulce algodón secaba su organo. En la Iglesias volví el silencio. Ozzy terminó la canción, la gente aplaudía.Mientras Cathy se relaja y descansa un poco, haremos un salto de espacio, y hablaremos de algo tan antiguo cómo la muerte, y tan anhelado cómo la paga extra de Navidad: Que te la toquen.
-Me.. me gustaría que me la tocarás. -balbuceó Andrew.
-¿Aquí? -se ruborizó Molly. -¿En el coche?
-Bueno... suele hacerse aquí. -dijo Andrew.
-¿Suele hacerse? -preguntó molesta Molly. - ¿Qué demonios has hecho en este coche, Andy?
-Yo nunca... nadie. Yo te quiero Molly, te quiero. ¿Me la vas a tocar?
-No... no me apetece.
-Vamos.... -suplicaba el gran capitán del equipo de futbol, el mismo que había hecho quince tantos en un partido, y al que decía haberse acostado con Lucy "Bombón" Borman (lo qual era cierto, si las fantasías nocturas cuentan cómo copulaciones).
-Es que no sé, Andy, me hace cosa... -evitaba Molly.
-La llevo limpia. No me la he tocado desde qué me he duchado.
-Hace poco que salimos.. y este es un paso importante.
-Si no es nada, Molly, me la tocas un poco y ya está.
-No está. Si te la toco, sucederá algo.
-Traigo klennex.
-No, me refiero a que pasaremos a otro nivel en nuestra relación.
-Eres tan guapa, Molly. Y yo te quiero tanto, tanto....
-¿Entiendes? Será cómo una prevía de acostarnos. Habremos avanzado en lo nuestro, a la vez es bello, porqué arraiga en nuestros cuerpos adolescentes, el fruto por el que nos diferenciamos de los animales, el amor. Nos hará más fuertes cómo pareja, compartiremos otros momentos placenteros, que hasta ahora habíamos practicado en solitario. Pero a la vez, abre una puerta hacía aquello que nos han enseñado que es sucio y reprobable, algo que debemos guardar; especialmente ahora que somos jovenes y puros aún, limpios cómo esos bebés que aún no han sido secuestrados por mafias del comercio sexual. ¿Qué dualidad más profunda, verdad Andy?Y se giró hacía Andy
-Me corro....-masculló él, y en efecto, nada más decirlo, se corrío.
El de Molly había sido un discurso muy largo para alguien tan corto como Andrew.
¿A qué os pensabaias que Molly era una guarrindonga, eh? Pues esa noche, Molly no se la tocó. En realidad no se la tocaría jamás, romperían unos meses más tarde, pero eso no tiene nada que ver con la historia que nos ocupa.
Por áquel entonces Black Sabbath habían editado un disco de grandes éxitos en directo. Através del cristal del escaparate, se lo miraba embobada Cathy. Quería comprarselo, pero no podía. Dinero.
Algo sucio y vulgar, que pasa de mano en mano, y que todo el mundo quiere y necesita, siempre más, más, más. ¿El dinero es cómo el sexo? se preguntaba Cathy camino a la oficina de Correos, dónde debía ir a recoger un paquete que había encargado por cátalogo.
-El sexo no es sucio, o.. no lo es, depende.... hay cosas feas. Quizás la gente reprime sus instintos y luego eso, cómo el agua encharcada, se les acaba pudriendo, y realizan cosas sucias. Violadores y perturbados de esos... ¿són reprimidos? ¿lo fueron? ¿Un violador nace violador o se hace? Si la gente tuviera valor para encarar el sexo cómo se debe, quizás habría menos dolor en el mundo, menos frustración, y menos tiendas de articulos eróticos. ¿Caería la industría del sexo, entonces? ¿Y los actores pornos, y los vídeos, y las revistas, y las fotos en internet? Dios! quizá si la gente se atrevíese a encarar el sexo cómo en teoría debería, la sociedad se hundiría porqué uno de los pilares de la economia mundial, se hundiría cómo un macho tras un gatillazo.
Y pensando en eso iba ella, en las nubes cómo siempre, cuando se dió de bruces con un tipo que venía de cara. Plaf !
-Lo siento, lo siento. - dijo ella frotandose la cabeza, el parachoques de su ocupado cerebro.
-No ocurre nada, estoy bien, ¿y tu?
El alzó la vistá y dislumbrada por la luz de un Sol cruel para ser de otoño, vió a un chico guapo, tan guapo y tan atractivo que parecía una foto en tamaño natural de uno de eso modelos de colonia de Hugo Goss (Gos, en catalán Perro).
-Yo.. yo... bien, bien... -decía ella.
-Me alegro, creía que mis pectorales de gimnasio o mis carpetas dónde llevo mi tesis doctoral sobre Platón, y su teoria del "Yo y el tú", te habían lastimado.
Ella estaba tan fascinada que despertó cuando el Chico Maravilloso ya había emigrado a Grecia.En áquellos instantes, Cathy no lo sabía pero no lo volvería a ver jamás, es por eso que simplemente lo nombro "chico maravilloso" (no confundir con "chico maravillas", ese era Robin, el joven amigo de Batman. ¿Os habeís preguntado nunca a qué clase de "maravillas" se refería? Yo si).
Cathy llegó a la oficina postal echá un mar de dudas. Realizó la operación de intercambio comercial, firmó aquí y allí, y salío sin decir ni adiós, con su paquete bajo el brazo. Al bajar los peldaños de la gigantesca oficina y llegar a la calle, algo la volvío a la realidad. Dos tipos hablando a pie de Correos
-Eso que cojo el telefono y los llamo, y ellos descuelgan y oigo una voz de mujer que me dice: "Correos..." y yo va y le suelto "Correos vosotros, guarros" y cuelgo jajajaja...
Y los dos tipos se meaban de la risa.-Ves?-se decía Cathy camino a casa con el paquete bajo el brazo- Esos dos... dos absurdos yupis de traje y corbata, gente normal y corriente, vecinos correctos, adictos al trabajo o quizás padres ejemplares. Casados fijo.Y me juego la vida, que se acuestan con alguien. Lo hacen porqué dicen ser hombres, y necesitar hacerlo, variar un poco, pero se sienten incapces de hablar a su mujer y decirle: -Cariño, te quiero, y quiero a los niños, pero hace mucho que no me la tocas...
O quizás se van de putas, porqué prefieren pagar para hacer realidad sus fantásías, antes que explicarselas a su esposa. Creen que tienen en la cabeza cosas sucias, y que la mujer los denunciara por obsesos. Cuando lo más probable es que la mujer tambien tenga oscuras fantasías, que su marido no realiza porqué no las conoce, y luego viene el jardinero, y el abogado. El abogado para el divorcio, no para sexo, aunque según que abogados... -y se fue contenta hacía casa soñando ser Ally McBeal.-¿Qué es este paquete? -preguntó Molly, entrando en su cuarto sin llamar a la puerta. Una de las simples razones por las que Cathy odiaba a su hermana. -¿Es un vibrador? ¿o un muñeco inchable de Brad Pitt?
-No.
-¿No? ¿Seguro? - y tras cojer la caja, se la llevó por el pasillo- se la enseñaré a papá... Papá!
-Ven aquí, imbecil. Ven aquí ahora mismo.
-Si me enseñas que hay.
-No te...
-Papá!!
-Zorra. Ven. -agarró a su hermana y la arrastró hacia su santuario. Ozzy contemplaba la escena con los dedos cargados de anillos y los ojos en blanco, desde el poster.
-Lo es, ¿verdad? Es un vibrador, un pene de juguete, una polla dura y grandota, un falo descomunal, un tronco de aveto, un tuberia cachonda, un.. ¿juego de Ouija? ¿Eres idiota?
-Cállate. Es mío, me lo he comprado yo, y compró lo que quiero.
-¿Has comprado un tablero ouija? Cathy, eso es un timo... cómo los 906, o los sanadores del Séptimo Cielo.
-Me da igual, es mio, y punto.
-Pues... -se tumba aburrida en la cama de su hermana, Ozzy la mira, a Molly le da asco ese tio. -por el mismo precio te podias haber comprado un consolador.
-¿Qué te pasa, hoy? ¿Te atacan las hormonas?
-No. Es Andrew...
-No me importa, pierdete, ahora ya sabes lo que és, manten la boca cerrada y vete.
-Andrew quiere que se la toque, me lo ha pedido ya tres veces.
-Que me da igual, Molly... qué se lo cuentes a otra.
-Si te hubieras comprado un pene, hubiera podido practicar.
-Que te vayas, o te meto una hostía.
-Borde.
-Zorra.
-Estupida.
-Vete, Molly.
-Se lo voy a decir a papá.
-Si lo dices...
-¿Qué?- Molly se pusó de pie, era más alta que su hermana mayor. - ¿Qué vas a hacer? ¿Eh? ¿Conjurar un espiritú? ¿Traer a ese memo que tienes pegado en las paredes ? Dios.. que feo es. Feo y viejo. ¿Te van las momias? Puagh, si está más arrugado que un papiro egipcio...
-Hermanita mantén la boca callada o le diré a mamá lo que haces...
-¿Qué hago?
-Frotarte melocotones en las tetas, para que te crezcan.
-Eso es mentira.
-Si, no te van a crecer más, por más que te empeñes.
-Almenos yo tengo quien me las mire o me las toque, así que.. qué te den por el culo hermana tarada.-dijo Molly, y tras ello salío de la habitación con la cabeza alta, y moviendo el trasero cómo sarcastico adiós.Cathy suspiró de resignación, y abrió la caja de su juego de ouija que se había comprado. Apartó los plasticos, y esparció sobre su mesa el contendio. Agarró el manual de instruciones. Un grueso libro escrito en siete idiomas. Abrió la pimera pagina y leyó:
-Felicidades, ya tiene en su poder el autentico tablero ouija de las runas del pasado. Un tablero ouija a través del qual usted podrá.... bla, bla, bla...Cómo el libro es muy aburrido y extenso, haremos otro necesario cambió de lugar. Veremos que hace el gran capitán del equipo de futbol, que para los distrídos diré, que la última vez que lo vimos se estaba corriendo.
En esta ocasión el tupé y el resto de Andy estaban encerrados en el baño de su casa. Su madre, la sra. Johnson acaba de requisar las revistas verdes que Andy escondía bajó los calcetines. Así que Andy se había llevado el períodico al baño. Y leía Andy:
-Jovenes mulatas, 23a. tetas preciosas, sauna y relax. Completo 50. -tragó saliva, y siguió leyendo.- Anna y María, bisexuales, nos penetramos con vibradores.. oh... -volvió a leerlo- nos.. nos penetramos con vibradores, y...te hacemos un frances a dos...y tú nos follas a las dos. Oh.. si...Asiática rasurada, un placer solo por... Neus sí griego, sí francés, sí birmano, sí tailandés, si andorrano.. cielos... Eva,¿me ayudas a pecar?, si, si.... Jessy y Francine, masaje anal.. uhm.. -pasó a la siguiente columna- Solo 18, me inició, sé mi profesor. si, si... Georgina, lluvia dorada, mi culo te pondrá a cien, si a todo. Sumatra..¿eh? Su...matra...video y copa, sauna y bellezas... a ver este. Tibercas ¿Ti...bercas?, te follo si te acercas.
Que absurdo.oh.. oh.. oh.. -volvío al anuncio anterior- nos.. nos penetramos.. oh, oh.. si.. ese, ese..120 pecho,masaje, rasurado.. oh.. oh...llename de ti.. si, si.. si... gays. ¿eh? no, mierda... que asco.Unos minutos más tarde, Andy salía del baño con el periódico en la mano, el tupe erguido, y el miembro flácido. Se cruzó con su padre.
-Ah, el periódico.. ¿lo tenías tú? Trae, a ver cómo van los Yankees... -dijo, y siguió caminando hacia el baño. El Sr. Johnson se baja los pantalones y los calzoncillos, y se sienta en la taza. Abre el periódico y lee: -Jovenes mulatas, 23a. tetas preciosas, sauna y relax. Completo 50. -traga saliva, y sigue leyendo.- Anna y María, bisexuales, nos penetramos con vibradores.. oh... -Santo Dios! Volvió a leerlo- nos.. nos penetramos con vibradores, y...te hacemos un francés a dos...y tú nos follas a las dos. Oh.. si, si, si....ouh...Y ahora volvamos al Santuario dedicado a Ozzy Osbourne, la habitación de Cathy. Justo a tiempo, pues la muchacha ya ha dispuesto el circulo mágico, las velas, y está preparando el primer intento de contacto con seres del Más Allá.
Agarró el libro por el capítulo : Invocaciones varias.
Y recitó en voz alta, los conjuros mágicos, luego se agarró al vaso (vaso incluido en el set del juego) con los dedos indices de ambas manos.
-¿Hay alguien ahí? -preguntó.
No hubo respuesta. Insisitó.
-Si hay alguien, da un golpe. Dos golpes es que no hay nadie.
Nada.
Bueno y así siguió un par de horas, hasta que comprobó que aquello no era un tablero de ouija autentico, sino un producto de Timosa. (Timo S.A.)Recogió, apagó las velas, se pusó el pijama, besó a Ozzy, y se metió en la cama. Nada más cerrar los ojos una hedor a incienso empezó a emanar y a llenar la habitación. Cathy abrió la ventana y dejó fuera las velas que había usado. Pero seguía oliendo mal. Muy mal. A tierra, a podredumbre, a ... húmedad.
-Algo huele a podrido en Dinamarca. -podriamos decir.
Aún con ese pestazo, y la ventana abierta, consiguó dormir. Dormir, lo que es dormir, no. Tuvo pesadillas. Extrañas visiones. Funestas tumbas abiertas, y ataudes surgiendo en un campo de tulipánes.
Oscuridad y malolor, pasillos cubiertos de niebla, la sensación de estar observada, perseguida.
A la mañana siguiente, tras un par de pastillas para el descomunal dolor de cabeza, procedió a una limpieza exhaustiva de la habitación. Compró ambientadores, y los enchufó.
Pero seguía oliendo mal, muy mal. El hedor se extendió durante el día al resto de la casa. La habitación de Cathy olía peor que un vertedero.La casa era pequeña y cómo Molly y Cathy no podían dormir juntas, no había más habitaciones libres, así que Cathy tuvo que acostarse en el lugar más apestoso del mundo: su habitación.
Tenía todos los ambientadores conectados y la ventana abierta, pero ese olor no se iba, parecía estar pegado a las paredes, a las ropas, a su piel. No podía dormir. Era imposible dormir con aquello.
Le dolía la cabeza, iba a estallarle, y no encontraba postura lo suficiente cómoda cómo para permanecer en ella más de dos minutos. Se giraba y se tapaba hasta la barbilla, luego se destapaba y volvía a removerse. No había forma.Eran las tres de la madrugada y Cathy seguía más despejada que una cafetera de bar.
Se esforzaba en mantener los ojos cerrados, pero no había forma. Y entre los parpados ví algo. Abrió los ojos. Una sigilosa sombra hurgaba en su habitación. Sin tiempo de pensar, alargó la mano y encendió la luz. Allí no habia nadie. Relajada volvío a la oscuridad, con los sentidos atentos oyó un ruido. Ropa raspando contra la pared. Escrutó la noche. Achinó los ojos y miró a la oscuridad a la cara.
Y la oscuridad la miró a ella, y aquello, fuese lo que fuese se movió y subió a la cama. La habitación se llenó de un apestoso olor a podrido. Olía como a ratas atropelladas y puestas al sol. Cathy estaba sintiendo nauseas, cuando algo frío cómo una barra de hielo le rozó el tobillo, luego la rodilla, luego el muslo, lanzó la mano y le dió al interruptor. Allí no había nada.
Frio y delgado cómo los dedos sin carne de una mano, aquello parecía acariciarle los muslos. Cathy alargó la mano, y no tocó nada, no había nada, pero sintió frío. Era cómo sacar la mano por la ventana en pleno invierno. Estaba helado.Entonces la agarro por las piernas, y la arrastró por la cama. Pero allí no había nada. Los botones de su camisa de dormir saltaron por los aires solos, se abrió la camisa. Notó el frío en su piel. Parecía que la escarcha la fuera a violar. Intentó bajar de la cama, solo pudo girarse, algo tiraba de sus pantalones, hasta que el algodón se desgarró.
-Eh, eh... -empezó a gritar. Se sentía estupida. No había nada, no veía nada, no tocaba nada, pero...
allí había algo. Algo que no estaba, pero que era real.Aquello la agarró de la cintura, garras heladas, hedor a muerte, la tumbó de nuevo sobre las sabanas y a plena luz de la bombilla de 100 watios, algo, le quitó las bragas, le abrió las piernas, que le colgaban por los lados de la cama, y sin aviso previó; algo, algo frío cómo una lápida de piedra procedió a penetrarla.
Fue tan duro, tan imprevistó, que era cómo meterse un puño por la nariz.
El gritó no le llegó a salir de la garganta, no pudó. Era tan extraordinadrio, tan espantoso, tan increible, que su cerebro no daba crédito a que algo que no estaba, la estuviera violando.Eso es lo que hacía, a base de duros empujones, las sacudidas fueron haciendose menos dolorosas, ella sentía que iban a desgarrarla, que se partiría en dos, aquello le agarraba las muñecas, le mantenía las piernas alejadas una de la otra, y seguía introduciéndose, una y otra vez, a ritmos acompasados y regulares. Pero allí no había nada. Cathy no podía gritar, el dolor o el miedo la paralizaban, solo miraba, miraba con los ojos fuera de las cuencas, hacía arriba, hacia el rostro de su violador; y solo veía, arriba en el techo, a Ozzy Osbourne, que seguía con la misma cara de siempre, indiferente al crímen paranormal que en la cama de una adolescente solitaria se estaba perpetrando.
Las penetraciones eran tan violentas, que toda ella era sacudida, hasta el punto que su cabeza empezó a chocar contra la cabezera de la cama, sin que pudiera evitarlo. El olor a incienso era horrible. No había más ruido en la casa, que un reloj lejano que daba las horas, y el clonk!, clonk! de su cabeza contra la madera. Cathy no podía moverse, no podía pararlo, no podía gritar, cerró los ojos y deseó que aquella pesadilla terminara cuanto antes.
Tuvo la sensación de desplomarse de un décimo piso y estampirse contra el asfalto. Pero tras aquello, volvió la calma. Entreabrió lo ojos, y lo que vió es tan irreal, que no se puede explicar.
Un hábito marrón viejo y sucio, un hábito de monje, con capucha holgada que le cubría el rostro, con una cuerda amarilla y gruesa en la cintura, y sin pies. Cathy acababa de ser violada por un monje fantasma.¿A qué no esperabais esto, eh?
En la casa, a las pocas semanas, el olor seguía tan insoportable, que tras consultarlo con todo tipo de gente, desde policia, a poceros, pasando por mecánicos, y decoradores, la familia decidió mudarse.
Por áquel entonces, Cathy enfermó. Sufría fiebres, malestares, dolores, pesadillas y vómitos.
Se mudaron, pero ya nunca fueron los de antés. Especialmente Cathy, siempre estaba alejada y callada. En clase la llamaban "rara". Se volvio arisca, borde, y procuró alejarse de todos.
Aún hoy, no mira a la gente a la cara, se asusta con el menor de los ruidos, y no puede dormir sin música. Y por encima de todo guarda silencio, porqué la experiencia que había vivido era tan absurda y tan imposible que nunca jamás alguien iba a creersela: violada por un monje fantasma.
Un caso digno del más rastrero de los reality shows, o del más nocturno de los programas de sucesos.
Un caso real desde luego.
¿Qué cómo sé que és real?
Pues porqué Cathy y su familia són mis vecinos, ella está embarazada y dentro de nueve meses sabremos que va a salir de ahí, eso si no le explota dentro, cómo en el film "Alien".Y no puedo terminar sin añadir eso "finales personales" tan propios de las historias basadas en hechos reales.
Ozzy Osbourne, o almenos la coleción de cd´s y pósters, fueron a parar a mi estudio, dónde a veces, las noches de luna llena dejo sonar ese "Mr.Crowley", mientras Molly, mi novia, me la toca.Aleister Crowley fue expulsado de Italia cuando Mussolini llegó al poder, debido a la muerte de uno de sus adeptos en una de las "sesiones". Volvío a su tierra natal, Inglaterra, dónde tras un juicio en el que fue bautizado como: "el hombre más perverso del Reino Unido", perdió toda su fortuna, y murió unos años más tarde, en una decrépita pensión. Crowley murió arruinado y completamente olvidado y abandonado por sus fieles seguidores.
Andrew Johnson, ex-capitán del equipo de fútbol, se retiró del deporte tras un grave lesión en sus genitales. Hoy vive aún, y trabaja cómo repartidor de publicidad por el que fuera su barrio, y durante los veranos, trabaja en su ex-instituto, dónde limpia las letrinas y las cocinas (que viene a ser lo mismo).
Alisson Melvin, la amiga-mejor-amiga de Molly, se doctoró en bellas artes en la Universidad de Toronto y ejerce de pintora de "retratos en cinco minutos" en un parque temático.
Zacharias Elmutt, "Beat", fundó una cadena de hoteles de lujo, la "ZacMutt Hotels", hoy en día es el hombre más rico de su pueblo. Actualmente está casado con Lucy "Bombón" Borman, qué tras posar desnuda para algunas revistas, llegó a ser una importante actriz de cine X; protagonizando entre otras:
"La Tita de Schindler", "El hombre que follaba demasiado", "La mamada tenía un precio", "Arma Anal", "Adivina quien folla esta noche", o "Parque Tetásico".
Un simpático homenaje a "Rosemary´s Baby" (La Semilla del Diablo) de Roman Polanski.
i
Ix de Benn
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