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Labores de Hogar (2) |
Esto que voy a contar, empezó de una manera, digamos, un poco guarra, pero como así sucedió, así la voy a contar.Estaba yo, en el servicio, haciendo mis necesidades corporales, cuando sonaron unos pequeños golpes en la puerta y la voz de la empleada del hogar:
-¡¡Señor!! ¿Va Vd. a tardar mucho? Es que me estoy orinando y no me puedo aguantar mas.
- Un momento, dije, que ya salgo en cuanto me vista. (me gusta estar semidesnudo)
- No hace falta que se vista. Estoy curada de espanto y no puedo resistir mas-dijo.
Pues bien, abro la puerta con mis vergüenzas al aire y en estado de reposo y mi sorpresa es grande. Sus vergüenzas también estaban al aire. Hermosas tetas con dos pezones hermosos, dentro de una aureola marrón de mas o menos 6 cm. de diámetro, y tiesos como palos. Se acerca a mi y se aprieta apretando sus tetas a mi pecho y, con su mano izquierda me coge el paquete. Lo va sobando suavemente hasta que se pone tieso y duro. La cabeza se pone morada.
Con que no podías aguantar mas ¿Eh? ¿Que es lo que no podías aguantar? dije.
Las ganas de follar- me dijo. ¿Quieres que echemos un polvo?
Lo estoy deseando -dije. Mira como me has puesto.
¿Quieres que te la chupe? dijo ella.
Quiero que me la chupes, que te la comas y que hagas lo que quieras. Desde este momento es tuya. Haz lo que quieras con ella.
Aún estábamos en el cuarto de baño. Ambos desnudos. Me sentó en el bidé y me hizo un lavado de bajos que hacía presagiar momentos inolvidables. Me secó la polla. A continuación, se sentó ella y me dijo que le lavara los suyos. Lo hice a conciencia. Lavé su pelusa, bajé al clítoris y la vulva y seguí hasta el agujerito del culo. Ella estaba con los ojos cerrados suspirando profundamente.
Ya está-dije.
Se levantó y la sequé bien. Estaba desmadejada. Abrió los ojos, me senté al borde de la bañera, con mi polla en ristre y se agachó hasta ella. Muy lentamente, empezó a lamermela. Por abajo, donde esta el frenillo, por arriba, por los bordes, se metió la cabezota morada entre los labios y le daba pequeños golpes con la lengua. Sabía lo que se hacía. No se lo que le pasaba por su mente, pero había abierto el grifo de la bañera, echado espuma y se estaba llenado con agua caliente. Se la metió toda en la boca. Me chupaba la cabezota, con una mano me masajeaba el resto del pene y con la otra me sobaba dulcemente los huevos.
¡ Joder, como me estaba poniendo! No podía ya mas. Mi esperma estaba a punto de salir. Salió con furia y ella tragó todo lo que pudo. Era tanta la avalancha de leche, que se atragantó. La bañera ya tenia suficiente agua y una abundante espuma. Se metió ella y yo detrás. El agua estaba un poco caliente y al meter mi culo en ella, despacito, mi pene iba adquiriendo una longitud desorbitada. Nos sentamos uno frente a otro. Se fue acercando poco a poco y le cogí las tetas todas enjabonadas.
¡¡Que gustazo!! Su cuerpo estaba resbaladizo y el magreo a la que la estaba sometiendo producía efectos fantásticos. Ella esta fuera de si. Se levantó y le pase la mano llena de gel, por la entrepierna, raspando su coño con mi mano y antebrazo y, siguiendo hasta su culo. Se lo hice durante bastante tiempo. Se moría, parecía que iba a perder el conocimiento. No podéis imaginar los orgasmos que tuvo. Yo tampoco, porque no sabía si era uno muy largo que no acababa nunca o varios seguidos uno detrás de otro.
A todo esto, mi gran pene morado, pedía un lugar para el. Nos sentamos nuevamente y la atraje hacia mi. Levantó las piernas poniendo los pies en mis hombros. Su coño llego hasta mi polla, que fue hundida hasta los cojones. Se movía como una vivora. Yo también. La estaba follando con fuerza y decisión. Y
¡¡ Ay!! ¡¡Que me corro!! ¡¡No puedo mas!!
¡¡Yo tampoco!!. Apretamos nuestros sexos, uno contra otro, y nos corrimos violentamente los dos al mismo tiempo .
¡¡¡Vaya polvo acuático!!! ¡¡¡Fabuloso!!! ¡¡¡Genial!!! Salimos tambaleándonos de la bañera. Ella me secó cuidadosamente por todas las partes y después yo a ella. Se puso las bragas de repuesto que tenia preparadas. Se puso el sostén que yo abroché y se marchó, dejando un cuarto de baño hecho un asco.
Ni limpió la casa, ni quito el polvo, ni lavó mi ropa, ni hizo nada de lo que en principio venia a hacer. Pero todo se lo perdono, por el buen joder.
Veremos a quien me envía la agencia la próxima vez. Por lo visto tengo fama de buen follador entre la sección femenina de esta empresa y se alternan en su labor, pues nunca es la misma. Vienen a mi casa y se pasan una mañana de "vacaciones" pagadas. Yo debía cobrar por los servicios prestados. Pero me pagan con carne y cariño. ue con ella no jugase.
MONCHÚ FALAURCE