|
|
Ahora no estas. Ya te has ido. Solo me queda tu recuerdo.
¿Que voy a hacer ahora? Me quedo sola, solo con tu recuerdo.Ahora recuerdo.
Ahora te echo de menos.Tus manos rozando mis pechos, jugando con los pezones, yo estirada en el coche, encima de ti, tu mano dentro mi camiseta, excitándome, haciendo que te deseara. Rozando mis labios. Bajando tu mano hacia mi ombligo y jugando con el botón de mis pantalones. Subiendo tus palmas por mis muslos. Pellizcándome y haciendo que cada vez estuviera más húmeda. Besándome con los ojos abiertos, yo entonces empezaba a notar tu erección. Mi espalda notaba tu miembro, iba creciendo.
Ahora recuerdo.
Tu cara al subir mi falda y ver ese tanga azul, que te quedaste. Te lo llevaste. Me lo quitaste. Viste mi pubis, casi todo depilado, yo me comía el helado y tú me comías el coño. Sentada, con las piernas abiertas en el sofá negro, disfrutando de tu lengua, me besabas tan bien, no te cansabas de comerme una y otra vez. Decías que te gustaba como olía, como sabía. Te aferrabas entre mis piernas y hacías que mi clítoris se hinchara, con cada lametazo arrancabas un suspiro, un ay, un grito de mi boca, sabias tocarme, tus dedos eran mágicos. Siempre te lo decía.
- tócame más, besame dentro. Después follame. Pero ahora besame el coño, besamelo. Hazme estallar de placer.
Ahora recuerdo como me mirabas, después de joder, mientras yo me refrescaba en el bidet, te gustaba verme abierta, enseñándotelo todo, no te cansabas de mirar, de tocar o de besar mi coño.
Te acuerdas de la piruleta??? Era de fresa, aquella noche tu polla estaba de lo mas dulce, era mi chupa chips preferido. Me gustaba chapártela, metérmela toda en mi boca, saborearla, relamerla toda, meterme tus huevos en mi boca, sentirlos calientes, apunto de explotar. Tu leche me gusta. Es dulce y espesa. Tienes un nabo precioso. Recorrerlo con mi lengua de arriba abajo. Me gustaba sentirlo en el fondo de mi paladar, dar pequeños golpes. Tenerla en mi mano, sentirla grande y caliente. Me gusta tu cara cuando te corres. Mirarte fijamente a los ojos mientras te vienes en mi boca, o en mis pechos. No decías nada, solo suspirabas. A veces gemías y echabas la cabeza hacia atrás.
Ahora recuerdo tu cara.
Quiero hablar contigo. Quiero llamarte por teléfono. Quiero que te pongas caliente pensando en mí. Oyendo mi voz. Explicándote que hago con mis manos. Conservo tu regalo. Esas bolas que me diste un día por sorpresa. Que metiste en mi vagina, esas dos bolas negras, me dolieron la primera vez. Eran muy grandes. Aquel día en el lavabo, no aguantabas más, sabias que las llevaba y disfrutaba. En aquel retrete me subiste la falda, estiraste del cordón, me las sacaste de golpe. Pero no me dejaste sin nada, me la metiste. Siempre cuando entro en ese baño me acuerdo de aquel día. La sentí muy viva, muy fuerte, golpeando una y otra vez, hasta el fondo. Luego salimos y continuamos bebiendo y con la fiesta.
Ahora recuerdo todo lo que hacíamos, pero esta tarde me has dicho adiós. Te has ido y has subido a su coche. Ahora estas con ella. Ahora es ella quien disfruta de tu verga. Ahora es ella quien goza de de tu lengua, de tus manos, de tu polla, de tus suspiros. Ella gime y tú sonríes.
Ahora son mis manos, mis dedos, los que frotan mi clítoris, cierro las piernas, muevo mi mano arriba y abajo friccionado mi coño. Muevo mis caderas, deshago mi cama, ahora vacía, sola. Mi dedo entra hacia dentro. Estoy muy húmeda. Abro mis piernas, ahora son dos los que están dentro. Vuelvo a recordarte. Con mis jugos humedezco mi ano, meto mi dedo, y empiezo a follarme. Estoy a punto de correrme, ya no me aguanto. Gimo, arqueo mi cuerpo hacia delante y me abandono al orgasmo.
Ahora quieta, desnuda, en la cama vacía, mis ojos se empañan. Mis ojos lloran.
por Pauline en la playa
Volver al Indice de Pauline