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Labores de Hogar (3) |
Esto Hoy es el día que toca limpieza ¿A quien me enviarán? ¿Alguna que ya haya estado en mi casa? Estaba un poco impaciente por ver lo que me tocaba hoy. ¿Follaría? ¿No follaría? ¿Sería un tía mayor con prejuicios? No se, no se.Estoy desnudo, enfundado en un albornoz. Mi pija, debido al nerviosismo, esta en reposo. Tan encogida que casi no me la veo.
Son las 10 de la mañana, hora en que mas o menos suelen venir. Aguzo el oído a ver si siento subir el ascensor. Lo siento subir. Se para en mi rellano y suena el timbre. ¡¡Ya esta aqui!!
Abro la puerta, y, ante mí, una joven de unos 30 años, rubia, de pechos altos, que se asoman por la blusa, dejando ver levemente el canalillo. Cintura y caderas estrechas, buenas piernas y una voz un poco ronca.
- Buenos días. Me envía la agencia -dijo
- Pase, pase - medio tartamudee yo.
¿Vendrá a follar o a trabajar? El tiempo lo dirá.
¿Donde me cambio la ropa? -dijo.
La conducí al cuartillo donde están los trastos de la limpieza y un pequeño armario para la ropa. Me senté en el sofá, con el periódico delante haciendo como si leía.
Salió del cuarto con una bata blanca que marcaba las bragas y el sostén, cosa que siempre me ha llamado la atención morbosa.
Los botones de abajo de la bata, estaban desabrochados hasta casi el limite de la bragas. Sin saber si iba a follar o no, yo me estaba calentado. La vi pasar varias veces enseñando muslo sin pudor. Iba, en ese momento a subirse a un taburete para limpiar la lampara del salón.
-¿La ayudo a subir?
Si Vd. quiere que me apoye en su hombro, se lo agradeceré. Me acerqué a ella y se apoyó en mi hombro. Yo la rodee con una brazo a la altura de las caderas.
No hubo alguna protesta. A follar (pensé yo). Metí la mano debajo de la bata y la subí suavemente por el muslo, hasta agarrar su culito.
-Me han dicho que eres un buen follador-dijo ¿Es verdad?
- Cuando bajes, lo veras.
Bajó sin ayuda y se apretó a mi. Sentí sus duros pechos en mi cuerpo y sus labios carnosos se posaron en los míos. Nos besamos locamente y con deseo. Mi mano iba hacia su coño, pero ella delicadamente me la apartó. Se quitó el sostén y las tetas de puro duras, no se movían. Me abrió el albornoz y mi pene se alzo con especial virulencia, palpitando desbocadamente. Estábamos de pie. Se arrodillo ante mi polla, la salivó un poco y se la tragó de golpe. Chupaba y chupaba. Yo la cogí la cabeza con las dos manos y la ayudaba con el mete y saca. A punto de correrme, se aparto. Yo estaba ciego. Como de costumbre, el pene de puro duro ya me estaba haciendo daño. Solo tenia ganas de joder como fuera.
Nos abrazamos fuertemente. Bajé rápidamente la mano hacia su coño ¡Oh sorpresa! Tenía un clítoris de al menos 13 cm. duro como un palo. Quité la mano como si me hubiera dado una descarga eléctrica.
¿Nunca has tenido una experiencia con una persona como yo? Yo te puedo dar mas placer que la mujer mas experimentada.
Yo estaba un poco aturdido, pero mi polla estaba en su sitio y, con las ganas que tenia de meterla en caliente, me dije: coño ¿Porque no?
No, pero siempre hay una primera vez para todo -dije.
Se bajó las mini bragas y su pene salió disparado hacia arriba. No me había equivocado. 13 cm + o -.
Me cogió la mano y la llevó hacia su "clítoris". Yo no había tocado, en mi vida, una polla que no fuera la mía.
Se la cogí y empecé ha hacerle una paja y no me pasó nada. Ella/El, se sentó en el sofá dejando que yo hiciera. Por supuesto, tampoco me había comido nunca un clítoris de semejante tamaño. Acerqué mis labios y le cogí el capullo con ellos. Se estremeció. Se lo mamé unos minutos y me apartó suavemente. Estábamos los dos con lo cañones listos para disparar.
Se levantó del sofá y puso las rodillas en el asiento dejando su agujero del culo frente a mi polla, que no hacía mas que decir: ¡¡¡Quiero follar!!! ¡¡¡Quiero follar!!! ¡¡¡Quiero un agujero donde meterme!!!.¡¡¡ El que sea!!!
Pues como no había otro, mas que el del travestí, no había mas remedio que hacerle caso.
Apunté bien. Apoyé la punta morada de mi polla en la entrada de su agujero y, apreté. Vaya si apreté. Entró del todo. Empecé el mete- saca con verdadera ansiedad. Sus tetas, a pesar de estar tan duras, se cimbreaban tan locamente que se las tenía que sujetar con una mano, pues con la otra me sobaba los huevos. Yo con la mano derecha le cogía su verga, dura como el acero. Sigo follando, hasta que ya no puedo aguantar mas y suelto toda la leche en varios chorros que le llenan el culo. No se la saco de golpe. La mantengo dentro con mete-sacas suaves hasta que la minga mía se afloja y sale por su cuenta.
Me echo sobre la alfombra, super agotado y con los ojos cerrados. Se me habían ido todas las ganas de follar mas. No me acordaba ya, de que el fulano tenía tantas ganas de follar como yo las había tenido. Siento que su polla hurga en mis labios para que se la coma. Abro los ojos y le veo con una mirada suplicante que me pide ayuda.
Ahora me toca a mi susurrar.
A mi nadie me había roto el culo, ademas ya no tenia ganas de follar. Hago un mal gesto. El, entonces, como un verdadero karateka, me voltea y apoya mi pecho en el asiento del sofá.
Como no quieres por las buenas, será por las malas y posiblemente te haré daño si no estas desvirgado, y me parece que no.
Me ata las manos a los barrotes del sofá y me abre las piernas. Pone saliva en mi culo y en su polla la cual apoya en el agujero. Aprieta un poco y no entra nada porque yo estoy haciendo fuerza. De esta no te escapas. Si no te relajas te haré daño, pero de aquí no salimos hasta que corra en tu culo.
Mientras, yo pensaba que sería una experiencia mas. Ademas no me preñaría. Asimismo notaba que nuevamente, ante esta nueva situación mi pija de había despertado. Así que le dije:
Sueltame las manos. Estoy muy incomodo y haremos lo que quieras. ¿No me engañas? Mira que puedo ser peligroso si me enfado.
No hay problema-dije- Yo también quiero probar cosas nuevas, ademas ¿No ves mi polla como esta ya de dura?
Me soltó las manos y me senté en el sofá. El se fue al cuarto de baño balanceando su dura polla buscando una crema lubricante.
Cuando vino, yo me estaba pajeando.
Espera,espera. No sigas con eso.
Me puso en la alfombra, a cuatro patas. Se untó un dedo con la crema y delicadamente fue engrasando mi ojete. Después puso la crema en su mano y la restregó a todo lo largo del pene. Cuando acabó esta operación se arrodillo detrás de mí. Con el dedo pulgar e índice me abría el culo al mismo tiempo que colocaba la punta del capullo. Yo estaba relajado y la cabeza entro en un pis pas. Una sensación muy agradable me embargó. Fue apretando poco a poco y yo no sentía algún dolor. Solo un placer desconocido hasta ahora que hacía que mi polla, que señalaba al suelo, estuviera tan dura como al principio.
No me hace daño. Puedes meterla toda -dijo. Hace un ratito que la tienes toda dentro. ¿No sientes el golpeteo de mis pelotas en tu culo?.
Era verdad. Los sentía. El soplaba y casi rugía. Sus empujes se iban haciendo mas rápidos y violentos. Me agarra fuertemente mi polla y la sacude de arriba a bajo.
Era tanto el placer que sentía de tener una polla en mi culo y que la mía estaba siendo masajeada que creí morirme de gusto. Le oigo decir: ¡¡ya!! ¡¡ya!!¡¡ya!! Siento un apretón mas fuerte y fijo. Siento su semen caliente entrar en mi. Al mismo tiempo, y con el frenesí, su mano aprieta mi capullo y tengo una corrida como jamás la he tenido. Ni la mujer mas puta, había conseguido que tuviera un orgasmo de esa categoría. Inolvidable.
Me dijo que hacía años que no echaba un polvo tan bueno y que me estaba muy agradecida por la deferencia que había tenido con ella.
Se despidió con un ¡Hasta la vista!
ue con ella no jugase.
MONCHÚ FALAURCE