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Cuanto más conozco a los hombres, menos los quiero, si pensara lo mismo de las mujeres, mejor me iría en la vida. JEORGE BAIRON (LORD BAIRON)Mi admiración por las mujeres, siempre a sido exagerada todas ellas tienen algo bueno, algo que destaca de cada una de ellas, algún detalle que me atrae de ellas.
Los que hayan leído alguna historia mía, verán que esta no tiene nada que ver con ellas, pero aun ahora tras dos años de ella, todavía recuerdo aquellos momentos.
Virginia, nombre bonito y delicado, no tenía nada que ver con ella, era amiga de la familia, era monitora de aeróbic, de cuerpo menudo y "menudo cuerpo", a pesar de ser pequeñita, 1,55cm. sus formas eran ideales gracias a la gimnasia que realizaba sus piernas eran duras como las piedras y el culo a pesar de ser acorde con su tamaño, era respingón y muy bien formado, su pecho de un tamaño medio bien formado, "ligeramente caído hacia arriba", oséa que para mí que rondo el metro ochenta y de constitución fuerte, resultaba ser una muñequita.
Digo que no tenía nada que ver con lo delicado de su nombre por que sus ademanes eran mas bien "brutotes" y aunque no dejaba de ser femenina, su rostro no era de formas delicadas sino duros y señalados por el trabajo a pesar de no contar mas de 32 años.
Un día que mi mujer y yo comíamos en su casa, nos comentaba los problemas que hacía tiempo le había dado su ex marido, el cuál la había dejado con un hijo y nos comentaba que desde unas semanas atrás estaba saliendo con un chico de su barrio, nos comento que era demasiado condescendiente y educado con ella y que no le terminaba de gustar eso, yo por mi parte pense que a ella le gustaba que la trataran con cariño pero con algo de rudeza y que como se suele decir "le va la marcha", el tema no paso de ahí y sin darle mas importancia, el tema quedo en el aire.
A los tres o cuatro meses de aquello, nos comento que tenía que hacer unas reparaciones en casa y que no se atrevía con la electricidad y mi mujer, siempre generosa con los demás, la dijo que yo me podría pasar para hacerle dichas reparaciones, pues algo entiendo de ello.
Al día siguiente pase a recogerla y tras comprar unos enchufes y unos cuantos metros de cable, nos dirigimos a su casa y nos pusimos manos a la obra, ella que siempre usaba pantalones pegados a la piel, me ayudaba a pasar los cables y a darme las herramientas y en algunas ocasiones al colocarse de cunclillas o con el culo en pompa, me estaba poniendo a cien y en alguna ocasión me pillo mirándole el culo o la entrepierna, que se le marcaba por lo ajustado de su prenda.
Uno de los cables se puso difícil y no entraba bien por el tubo de la pared, ella en un extremo de la habitación ayudándome a meter el cable y yo en el otro tirando de la "guía pasa cables" se encontraba de rodillas con el culo en alto y los codos apoyados en el suelo empujando el cable y yo no hacia mas que mirar el trasero de Virginia, ya no podía mas y me levante y dándola un azote cubriéndola todo el culo con mi mano, que la hizo dar un respingo, la dije:
¡Quita de ahí anda, que con ese culo en pompa, no se si voy a meter el cable o que voy a meter! ¡Tráeme un vaso de agua que me estás poniendo a cien!
A lo que me contesto con risa burlona:
¡ Si anda mételo tu que tendrás mas experiencia!
Mientras se alejaba de donde estabamos hacia la cocina, la dije casi entre dientes pensando que no me oiría mientras observaba su trasero alejarse:
¡Yo si que te metería de todo menos miedo!
Y si que me tubo que oír, puesto que volvió la cara y me miró sonriendo pícaramente.
Hoy no salgo de aquí con las manos vacías, pense para mi mientras terminaba de meter el cable por el tubo de la pared, a los pocos minutos, apareció con un vaso de refresco con hielo y me lo tendió cuando terminaba de montar el enchufe, mientras lo cogía de su mano y me lo llevaba a los labios no le quitaba ojo de su entrepierna, al estar de rodillas y ella de pié junto a mi, me separaba de ella medio metro aproximadamente, a ella no se le borraba la sonrisa de la boca y al mirarle a los ojos vi un brillo especial en ellos, eso fue el detonante que disparo mi libido y no supe, o no pude aguantarme mas, dejando el vaso en el suelo con una mano, la otra fue a introducirse entre sus piernas pasándola el dedo gordo por el coño y agarrándola el culo por detrás la atraje hacia mí diciéndola:
¡Ya he terminado de meter cables y me gustaría seguir metiendo algo mas!
El tirón fue algo brusco y si no la agarro con la otra mano, acaba tirada por los suelos, acerque su coño a mi boca y me dedique a morderlo sobre la tela del pantalón mientras la magreaba el culo con ambas manos, y ella se agarró a mi cabeza para no caerse, me incorpore atrayéndola hacia mi y apretándola la entrepierna con mi paquete mientras literalmente la comía la boca, la pegue bruscamente contra la pared notando que soltaba un quejido, para llegar mejor a todos sus encantos la levante cogiéndola del los carrillos del culo dejándola en vilo entre "la espada y la pared", y nunca mejor dicho.
Ella se agarro a mi cara mientras me daba la lengua y me rodeaba las caderas con sus piernas y frotaba su coño contra mi.
¡Te voy a follar aquí mismo zorrita y te voy a follar por todos los agujeros de tu cuerpo!
¡Si Willy, no pares, sigue, dame caña, no puedo aguantar mas!, ¡Follame, quiero sentirte dentro!
Mientras la mantenía pegada a la pared con mi pelvis, con las manos la fui sacando el jersey y aparecieron ante mi dos preciosos pechos con unos pezones muy abultados, no me pude aguantar mas, tenía los pechos duritos, mi boca se apoderó de uno de ellos mientras el otro quedaba aprisionado en mi mano, le mordía uno y otro cambiando a cada rato haciéndola sentir mis dientes en ellos, mientras ella soltando suspiro tras suspiro, echaba la cabeza hacia atrás apoyándola en la pared.
La fui dejando en el suelo mientras la besaba y colocando las manos en sus caderas la di bruscamente la vuelta volviendo a apresarla contra la pared estrujándola la polla contra el culo, seguidamente la metí la mano por entre las piernas pasándola los dedos por el coño, una mano la lleve hacia delante por la cintura y le desabroche el pantalón bajando la cremallera y mi mano fue entrando por la abertura posándose en la raja sobre sus bragas, estaba empapada:
¡Que Zorra eres, con solo pensar que te voy a follar estas mojada, después de follarte te voy a romper el culo, veras que bien lo pasamos!
La decía mientras le metía un dedo en su coño que lo tenía encharcado de líquidos.
¡Estoy deseándolo, de hecho hace mucho que lo deseo y no veía la hora que llegase!
Me respondió a base de susurros de gatita desecha mientras la besaba y la mordía el cuello y con la mano izquierda tal y como estaba con un dedo metido en su coño y con el brazo derecho rodeándola los pechos la levante en vilo y la lleve hasta la cama tirándola en ella, me desnude mientras ella terminaba de sacarse los pantalones, quedándose en bragas únicamente, cuando termine me tendí en la cama junto a ella y la dije:
¡Mira como me tienes, a ver que sabes hacer con ella!
Se acerco de rodillas hacia mi polla sin quitarle ojo y cogiéndola de la base le paso la lengua por todo el capullo, recogiendo los líquidos preseminales que brotaban de él.
Mientras ella se dedicaba a mi polla, soltando suspiros que salían desde lo mas profundo de su garganta, yo la cogí del culo atrayéndolo hacia mi y me dedique a meterle varios dedos en el coño y el ano, notando como se estiraba y contraía cada vez que mis dedos entraban y salían de ella.
¡Ven siéntate sobre mi polla! ¡Que no aguanto mas!
Se incorporo hacia mi colocándose encima con el coño sobre mi vientre y me besaba como si la vida le fuera en ello y fue bajando acercando su abertura a mi polla, se la fue metiendo mientras yo la abría la cueva con las manos, cuando tenía metido la mitad del rabo, paró y suspiró fuerte mientras seguía besándome, parecía que a la pequeña le dolía un poco y paraba a respirar y cogiéndola de las caderas, la levante hasta que casi se sale la polla de su coño y sin que lo esperara volví a bajarla de golpe metiéndosela toda de un golpe.
Gracias a que estaba besándola que si no su grito se oye por toda la vecindad y aun así se oyó bastante, el grito terminó en un suspiro entrecortado y note que se corría abriendo la boca como final del suspiro, la agarre de las muñecas y se las dirigí hasta los barrotes del cabecero de la cama, y se agarro a ellos, quedando las tetas a la altura de mi boca y me dedique a comérselos mientras comenzaba un lento mete y saca acelerando poco a poco hasta que acompasados manteníamos una follada brutal.
No sé si mantenía un largo orgasmo, o eran uno tras otros el caso es que a cada rato se deshacía suspirando y volviendo a saltar de nuevo sobre mi polla continuando con él mete y saca totalmente desbocada, así continuamos durante un rato hasta que note que me corría y acelere los embites y ella al notarlo se abrazo a mi todo lo fuerte que pudo y nos corrimos los dos juntos en un largo orgasmo, seguí dándola tres o cuatro embites fuertes, mientras notaba como salía el semen de mi polla y nos quedamos abrazados como estabamos.
¡Que cabrón eres willy, que follada me has regalado!
Me beso largamente mientras la acariciaba por todo el cuerpo y poco a poco fui deslizándome bajo su cuerpo, lamiéndola los pechos, chupándola la tripa hasta quedar con la cabeza debajo de su coño.
A mi llegaban los olores del combate anterior, fui comiéndola por las ingles, los labios, el clítoris, el cuál se ponía cada vez mas duro, Virginia se contoneaba y ronroneaba queda, diciendo palabras ininteligibles mientras yo me dedicaba a sus partes mas intimas, fui saliendo de debajo de ella mientras giraba para colocarme en mejor posición.
La visión que de ella tenía ahora era indescriptible, apoyada en la cama a cuatro patas, ofrecida totalmente a mi, mis dedos hurgaban sus huecos mientras notaba sus estremecimientos, sus caderas se arqueaban una y otra vez, y note como se contrajo al notar como le hundía la lengua en el ano rozándole la entrada e intentando penetrarla con ella, se percato de lo que intentaba y relajo los músculos quedando totalmente sumisa a mis movimientos, tenía ya la entrada del ano toda llena de saliva y comencé a introducirla un dedo, el cuál entro casi sin dificultad, girándolo una y otra vez hasta que fueron dos los que la perforaban, con la otra mano le iba estimulando el clítoris y ella seguía arqueando las caderas y contoneaba el trasero acompañando mis embites.
¡Que zorra eres Virginia, como te gusta que te usen por todos tus agujeros!
¡Si .... soy tuya, Haz de mi lo que desees, me tienes como una perra!
Yo estaba de nuevo a reventar, solo ver ese pequeño culo inundado por mis dedos, me ponía malo, la atraje hacia mí y ella humilló su cabeza pegándola a la almohada y sacando los dedos la coloque el capullo y lo fui introduciéndolo hasta que quedo metido en el ano.
¡Ah ummmmmm si sigue no pares por favor, no pares!
Seguí empujando con pequeños embites hasta que la mitad de la polla estaba incrustada, me tumbe sobre ella agarrándola la cara se la ladee ligeramente hasta que pude besarla y con un fuerte embite se la metí hasta dentro, el quejido quedó ahogado por mi boca y de sus ojos afloraron sendas lagrimas.
Continuamos una brutal cabalgada y me fije que junto a la mesilla de su cama, uno de los enchufes estaba todavía sin terminar de montar y tenía los cables por fuera, (que tontería en aquella situación y fijarme en el enchufe, pense para mi) y se me ocurrió una idea mientras seguía embistiéndola la tome la mano izquierda y se la fui acercando a los cables del enchufe, (que por otra parte yo sabia que en la entrada de la habitación estaban sin conectar y no llegaba corriente a el) ella al notar que estiraba de su mano, abrió los ojos y miró hacia donde quería dirigirla y dándose cuenta de lo que quería hacer empezó a forcejear queriendo separar la mano de ellos, pero no podía igualar mi fuerza y viendo que llegaba al orgasmo acelere la marcha y seguí acercando la mano a los cables y ella seguía resistiéndose, hasta que en el ultimo embite la abrace fuerte y toque con su mano los cables pelados al mismo tiempo que se la metía hasta dentro, en ese preciso momento nos corrimos los dos dando un grito a la vez.
Por fin se dio cuenta que no tenían corriente, pero ese mismo miedo la hizo correrse largamente y según me contó después, de una forma indescriptible.
¡A partir de ahora serás mi perra y cuando yo quiera tenerte ofrecerás tu culo para mí!
¡Claro Willy, esto ha sido alucinante y me gustaría repetirlo cuando tu quieras!
Después de esta sesión, tuvimos muchas otras de las cuales disfrutamos en soledad e incluso con alguna compañía, pero que sería la vida si no disfrutáramos de ella............
Quien no ama la vida, no la merece. LEONARDO DA`VINCI.
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