3 x 1 ..menudo día
Por  Aitor Tilla de Bonito


 
Hola de nuevo. Mi nombre es Aitor (evidentemente no, pero queda bien) y la historia que a continuación relato os puedo asegurar que sí es cierta (afortunadamente), y que pocas veces se repetirá en la vida de ustedes algo así. No ocurrió ayer, ni antesdeayer...sino hará unos años, en el instituto...por aquel entonces yo contaba 17 años, y aunque anteriormente no había triunfado mucho, aquellos dos años fueron realmente buenos. Incluso se comentaba que yo estaba bueno.

La historia en cuestión sucedió un lunes, creo recordar, y fue como a  continuación. En mi instituto había grandes chicas, chicas que estaban tremendas, con cualidades excelentes, y atributos excelentes. Una de ellas, Irene, era dos años más pequeña que yo, pero se podría decir que tenía mas experiencia que muchas de mi edad. Esta chiquita era la locura, rubia, de labios gruesos, culo redondo y durito...y sobre todo, y por lo que más gustaba a los chicos, porque sus tetas eran grandiosas y divinas. Gastaba una 100, pero lo acrecentaba con unas camisetas de tirantes que no la tapaban mucho.  Bueno, pues esta chica tenía una especial debilidad, y es que le gustaba irse de pellas a todas horas, y beber, y llegar a clase pedo.

Fue por ello por lo que empecé a tener relacion con ella, porque cuando volvía a clase la vacilaba y la gastaba bromas, que ella aceptaba cariñosamente.

Pues sería el tema que esa mañana, sali de clase para ir al baño, y curiosamente ella volvía de uno de sus botellones, pero iba sola y tampoco muy pedo (era muy consciente). Vestía unos pantalones rojos ajustadísimos (el coño se la marcaba a mas no poder), y una camiseta de tirantes una talla mas grande de la debida, pues en el momento que me dio dos besos, practicamente se salieron enteras. Me pregunto que a donde iba, a lo que respodi que al baño, que me estaba meando. Se echo a reir con carcajadas pequeñitas, y la pregunte que de que se reía.

- Nada, - me respondió - te estaba imaginando meando.

La polla me dio un subidón, pero logré tranquilizarme. Le dije que se esperara, que ahora salía. Me dispuse a mear, y cuando casi había acabado, me di cuenta de que Irene había abierto la puerta y estaba ahí, riéndose, y mirándome. Eso fue definitivo, y guardándomela, me acerque a ella.

- Mira que bien, una espía...Pues esto merece un castigo - -la dije.

- No, no, no me hagas nada, que no quiero hacer nada hoy - me respondió, algo tarde, pues sus tetas ya tomaban aire y se mezclaban con mis manos, que pellizcaban sus pezones casi hasta romperlos. Ella empezó a ceder, y yo cerré la puerta y empezamos a besarnos y a sobarnos enteros. Con sus tetas ya fuera, me dedique a su coño, y cuando acabe de quitarle los pantalones y su tanga (transparente) empecé a meterle mis dedos...uno, dos...y hasta tres antes de que se corriera. Ella, mientras tanto, me había sacado la polla fuera y me estaba dando caricias, pero nada serio. Por lo que una vez que se corrió, la metí la lengua asta el fondo de su boca, y la hice agacharse para que me la comiera. Decía que no le gustaba, pero un empujoncito la hizo cambiar de opinión. Me hizo acabar muy pronto, y curiosamente se la trago toda la lefa. Pero mi polla ni mucho menos se había cansado...así que la coloque de espaldas a mí, con las manos apoyadas en la pared, y se la enchufe desde atrás. Al principio suave, y acelerando el ritmo, estuvimos así mas de 7 minutos, mientras sus tetas se movías y yo se las pellizcaba, lo que hacia que ella se acelerase, y alcanzara mas de un orgasmo antes de que yo me corriera de nuevo en su boca, por el riesgo del embarazo. Cuando acabamos, muy cansados, decidimos que lo dejábamos ahí., que había estado muy bien, pero que seria nuestro secreto. Me pareció bien, así que recogimos y nos fuimos.

Cuando volví a clase, esta estaba apunto de acabar, así que espere fuera. Mientras esperaba en el pasillo, observe desde el pasillo como Roció, una compañera de clase, repetidora, dos años mas mayor que yo, me vio por la ventana y me sonrió. Me pareció curioso porque habíamos hablado muy poco a lo largo del curso, aunque con la llegada de la primavera habíamos empezados a conversar mucho y a tontear, a pesar de que ella tenía novio...

No le di mas importancia a aquella sonrisa y la mañana transcurrió tranquila hasta que llegó gimnasia, la ultima clase de la mañana, con un calor enorme.

Como si fuésemos niños de 13 años, empezamos todos a jugar con el agua, a mojarnos y tal. Algunas no se mojaron, pero sobre todo Roció y Mónica (la chica de LA ENCICLOPEDIA), acabaron empapadas. Yo, de coña, le dije a Rocío que si quería una toalla, que me parecía que estaba mojada. Ella, instintiva y sorprendentemente, respondió que si, a lo que la acompañé hasta mi mochila, dentro del gimnasio, para darle la toalla. Estábamos en el vestuario de tíos, pero como no había nadie, no pasaba nada. Saque la toalla de la mochila, y se la di, esperando que se fuera al otro baño a quitarse la camiseta. Curiosamente cuando se la di, ya no tenia la camiseta puesta, y estaba únicamente con el sujetador, negro, de broche delantero.

Evidentemente, me quedo agilipollado, mirándola y babeando delante de sus tetas (Roció era toda una mujer de bandera, morenaza, cuerpo especialmente bonito, de veinteañera - su edad - con unas tetas aun más grandes que las de Irene - pero en su sitio, duritas- ). Ella no es de piedra, y se dio cuenta de que tenia un gran observador delante.

- Hijo, ten cuidado... que te voy a sacar un ojo - me dijo.

- Joder Ro, lo siento...es que me has sorprendido, perdona - la conteste.

- Tranquilo, me imagine que pasaría. - y me lanzo un guiño. Casi a la vez empezó a restregarse la toalla por el cuello, y por el abdomen, hasta que llego a los pechos. Yo estaba siguiendo toda la jugada, y para mas INRI mi pantalón corto no me ayudaba a ocultar mi erección, muy visible. Ella acabó de secarse, y me lanzó la toalla, para que la guardara. Me di la vuelta, intente suavizar mi pene, y la guarde. Cuando volvía a darme la vuelta, esperando que ella no estuviera, me encontré con el paraíso. Esta vez se había quitado el sujetador, y me miraba desafiante, con los pezones al frente y las manos en jarra. La cogí de la cintura, y mientras la besaba, con una mano la tocaba las tetas y con otra la bajaba el pantalón.

Cual fue mi sorpresa al encontrarme con un coñito depilado, sin bragas/tanga, totalmente a mi disposición. Rápidamente se la metí, y baje mi cabeza para chupar ese par de tetas que me había puesto a  mi disposición. Yo estaba que me corría, y ella se dio cuenta y me dijo que acabara en ella, y así hice. Y justo cuando abrí los ojos me encontré con Mónica, sin camiseta y quitándose el sujetador, con una mano en el coño, metiéndose casi el puño. Roció también la vio, y juntas vinieron a mí para cansarnos de placer. Mónica y yo empezamos a liarnos, mientras Roció empezó a comerme la polla de manera magistral (mucha practica creo q tenia esa boquita).

Pellizcaba yo los peones de Mónica con ansia, hasta que me cogió una mano y me obligo a darle al clítoris...No tardo mucho en correrse, lo que aproveche para comerle el coño y correrme en la boca de Roció, que se lo echo por las tetas. Deje a Roció que le metiera la lengua a Mónica por el coño, y cautelosamente apoye mi polla en el coño de esta segunda, Roció, quien lanzo un grito de dolor/placer cuando se la encontró dentro. Mientras la culeaba, las tetas de Mónica me quedaban muy cerca, por lo que me las lleve a la boca, y de vez en cuando le mordía los pezones. Antes de correrme en el culo de Roció, se la metí a Mónica por el coño, a la vez que Roció empezaba a besarme y yo a sobarla las tetas. Unos minutos mas tarde estábamos los tres en las duchas, limpiándonos y realizándonos algún pequeño sobeteo mas, cosas leves, para que no nos pillara nadie.

Realmente fue un día inolvidable. Pero hubo mas...

Un beso a las mujeres, en especial a Nines
 
 

Aitor Tilla de Bonito
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