NO PIENSES 
 
Cuando abres la puerta,  Me siento a la vez ridículo y ilusionado con un ramo de flores y mi cartera negra. Mis manos me sudan. Mi corazón se acelera. En cambio tú estas radiante.

La luz de una ventana crea una áurea  alrededor de tu cabello. El primer beso en la mejilla es torpe. Siempre con el miedo de no hacer la cosa adecuada en el momento adecuado. Tus ojos profundos me hacen bajar  mi mirada.

Tu mano acaba de abrir la puerta y me invitas a franquearla. Un fuerte olor a incienso llena la estancia. Sigo tus pasos por el pasillo. Sin dejar de recorrer con mi mirada el contorno de tu cuerpo que se vislumbraba bajo la bata de seda floreada.

Dentro de mi, me repito..." se natural..se natural...." un mar de dudas...siempre inseguro. ¿Cómo llegar hasta el punto que todo fluya?. Hasta ese  momento que ya no hacen falta las palabras.

Me siento en el cómodo sofá. Dejo la cartera a mi lado y descubro que sigo con el ramo en la mano..."Que torpe...." Extiendo la mano. Y tu con una amplia sonrisa lo haces tuyo. Pones el ramo de violetas en un pequeño jarrón sobre el mueble de madera oscura.. Tus palabras me eran familiares, tu voz me era familiar.  Pero la situación me apretaba..  Me oprimía.

Cuando vuelves al  sofá, alcanzo  mi cartera y empiezo con mi ceremonial. Una novela histórica, Un libro de Coelho y por ultimo con una sonrisa que quiere ser picara te doy el libro de tapas lilas de la Sonrisa Vertical.  Al ir a cerrar la cartera, descubro que allí seguían todas mis premeditaciones, escondidas en el fondo de la cartera. "¿Tendré ocasión de sacarlas?"  " Se natural.." Se natural...", que todo fluya.....

Tu mirada me atraviesa. Temo que leas mis pensamientos.. "No pienses...." me repito.. Tras discernir sobre los presentes literarios, me invitas a beber no sé que.....yo acepto sin saber lo que me ibas a ofrecer....solo sigo  la melodía de tus palabras sin llegar a intentar comprenderlas. "Se natural..." "se natural...."  "No pienses"...... me siento avergonzado, mis manos sudan de solo pensar lo que llevo en la cartera..... La habitación estaba repleta de fotos tuyas..
"Bien!!!!.....le gusta la fotografía!!!......" "se natural..."

Tus palabras salían como una cascada sonora que acariciaba mis oídos.  Cuando me dejabas caer el té sobre la taza de porcelana que me habías puesto, mis ojos entraban por tu escote de la bata medio abierta. " No mires..." "No pienses..." "Se natural...." Mis manos iban y venían de la taza a la cartera.. de la cartera a la taza...acomodando cada vez mas lejos la cartera de cuero negro mas lejos de mí...

"- Quieres que te guarde la cartera" me dices

" -Nooo  , bueno.no je je. déjala ahí.... " te dije sonriendo estúpidamente. NO PIENSES. NO MIRES, SE NATURAL... me retumbaba en la cabeza

Tus manos levantaban delicadamente la taza. Mis ojos entraban por la manga de tu bata hasta alcanzar a ver tu antebrazo blanco y lechoso de piel suave. NO MIRES... NO PIENSES... SE  NATURAL.....

"- ¿Has traído la cámara......?" me interrogas

"- ehhhh...." balbuceo estúpidamente

"Si hombre la cámara ..... ¿no habíamos quedado en eso?"

El corazón empieza a latir con fuerza y pienso que lo estas oyendo....."NO PIENSES ..NO MIRES... SE NATURAL...."

"- Si, claro, en eso habíamos quedado." Mientras volví a coger la cartera y después de abrirla saque la cámara.

"- Pues venga, como habíamos quedado.....no perdamos tiempo"

No me distes ocasión de sacar la tapa al objetivo, cuando levantada delante de mí y como una diosa griega rodeada por la luz de los grandes ventanales, deslizas el nudo del cinturón de tu bata y cogiéndola por los laterales la abres como una mariposa abre sus alas.  Tu cuerpo desnudo, queda a mi vista, torpemente quito la tapa del objetivo y no acabo de ponerla en marcha cuando dejas caer la bata al suelo.  "NO PIENSES. NO MIRES... ¿NO MIRES?...¿Cómo no voy a mirar. ?"

Por el visor de la cámara sigo tus movimientos y antes de poder enfocar te alejas de mí hasta alcanzar el sillón de tela de color crema.  Tus piernas extendidas y cerradas, juntando los muslos y rodillas. De tus piernas un triángulo de tela cubre tu vientre. Las bragas blancas insinúan el vello de tu pubis. Tu cuerpo sentado. Cruzas las manos y cubres tus pechos con tus brazos. Con la mano abierta cubres un pecho mientras el otro se esconde bajo tu antebrazo.  Tus dedos actúan entreabiertos dejan aflorar la punta morena de tu pezón.  Disparo mi cámara y capturo tu pecho derecho cubierto por tu mano. Juegas con tu pulgar y tu índice apretando tu pezón moreno, estirándolo y soltándolo.  Tú otra mano abierta amasa tu pecho derecho, lentamente desplazándolo en círculos.

Ya de rodillas delante de ti. Mirando por el ocular.  Cierro el objetivo sobre tus dedos que aprietan el pezón. Lo hundes, lo estiras. El corazón me sigue latiendo con fuerza. Disparo mi cámara y capto el momento. Sigo el movimiento de tus manos sin separar el ojo del ocular. Alcanzas el otro pecho y con las dos manos los juntas acentuando sus dimensiones, haciéndolos goloso deseables. Yo solo disparo la maquina y sigo mirando. Mojas con tus labios el índice y empiezas a humedecer tus pezones, que brillan con la saliva. Otra foto más. No pierdo detalle. Mi sangre se agolpa en mi vientre.
 Tu dedo índice después de pararse entre los dos pechos inicia un descenso hacia tu estomago. Tu piel se va erizando. Sigo el lento recorrido de tu dedo que como un guía ilustrado va descubriéndome nuevos territorios por descubrir.  Alcanzas tu ombligo y sigues bajando. Mis manos me sudan.

El corazón parece que me va estallar cuando alcanzas el elástico  de tus bragas. Primero el índice, después los demás dedos, uno a uno circulan por el elástico separándolo de la piel. La boca ya la tengo seca por mucho que intento hacer saliva.  Tu mano abierta empieza a bajar bajo el algodón por tu vientre. Los nudillos se marcan en el hilo fino de algodón blanco.  Casi toda la mano desaparece a mi vista. Pero los movimientos delatan que estas alcanzando tu sexo.

Tus muslos se estremecen al igual que tu estomago cuando alcanzas tu rosa. Tus dedos escondidos juegan con tu vello. Mi imaginación y mi vista se juntan para desprenderte de la ropa que me impide ver el espectáculo. Mi miembro pugna por salir. Pero sigue apretado bajo el pantalón. Lo noto como se va recolocando, buscando una postura más cómoda y más vertical.

Tus gemidos se unen a los movimientos lentos de tu mano. Tus bragas se abultan con la maniobra de tus dedos. Por un momento veo como la yema de los dedos saliendo por tu ingle apartan ligeramente la tela para dejar tu sexo en toda su extensión al aire libre. La braga queda arrugada en tu ingle. Disparo sin cesar mi maquina. El calor llena mi cuerpo. Empiezo a respirar rápido. Necesito refrigerarme.

Te sientes observada, mirada, escrutada. Eso te esta excitando más. Sigo sin tocarte y ves como a cada movimiento tuyo respondo con extraños ruidos guturales y movimientos de inquietud. Todo la situación me podría parecer ridícula, pero llega un momento donde desaparece la vergüenza. Tu extendida sobre el gran sillón con las piernas separadas y dándome el espectáculo de tus caricias. Yo de rodillas a  poca distancia acerco el objetivo lo suficiente para no ensombrecer tu sexo iluminado por la luz de la habitación. Sigo sin perder detalle foto tras foto.  No me atrevo separar la cara del visor de la cámara. No quiero que una mirada nos haga para toda la ceremonia.

Con un movimiento rápido té quitas las bragas y las lanzas a cierta distancia. Te vuelves acomodar en el sillón dejando tu culito en el borde del sillón. De nuevo tus manos ahora recorren tus muslos. Una imagen simétrica se ve por mi objetivo. Mano izquierda, muslo izquierdo. Mano derecha, muslo derecho. Y en medio, un triángulo de vello que indica como una flecha el inicio de unos labios carnoso que bajan abriéndose.

Pasando tus brazos por debajo de tus muslos. Sitúas ambas manos a lado y lado de tu sexo y con los dedos en los bordes de tus labios los separas. La caverna rosa se abre. Las paredes rosáceas y húmedas brillan.  La entrada de la vagina se mueve, vibra. Tu sexo esta hinchado y palpita.
Con el índice de la mano derecha lo extiendes desde abajo, subiendo lentamente. Llenándose de los sabrosos líquidos que destilas y que aplacarían mi sed.  Tu dedo se introduce en tu vagina y entra suavemente. Sacas el dedo mojado y me lo ofreces.

Retiro la cámara de mi cara y abriendo levemente mis labios, dejo que tu dedo humedecido los roce. Abro un poco mas la boca y sorbo el dedo. Empiezas a moverlo en mi boca. Mientras lo sorbo con pasión. Todo mi cuerpo palpita. Mi vientre palpita.  Mis manos desabrochan el pantalón, bajo mis calzoncillos me incorporo e intento lanzarme.

-¡¡¡Alto, espera!!!...¿no me traías nada mas en tu cartera?. Me interrogas con la palabra y la mirada, mientras me quedo quito. Tieso y desconcertado, con mi pene iniesto. , ante es bello espectáculo de tu sexo abierto y derramado.

Busco mi cartera, y saco el pequeño paquete envuelto en un embalaje de papel azul. Un objeto alargado, color de carne y transparente de un plástico gelatinoso.

- ¿Eso es lo que me tenias preparado? Me dices mientras alargas la mano, con una sonrisa picara.
- Ésta frío. Me dices mientras lo pasas por tu mejilla.

Te lo llevas a la boca. Y le pasas los labios. Lo chupas. Lo saboreas. Mi miembro se mueve espasmódicamente. El ritmo cardiaco se acelera de nuevo.

- Es suave y blandito......No me gusta el color. Pero tiene un tamaño adecuado.  Te llevas el consolador hasta tu sexo. y con la punta roma lo rozas por tus labios, por tu clítoris e insinúas una pequeña penetración

-¿No querías fotografiarlo? Pues sigue con la cámara.

Me vuelvo a arrodillar al tiempo que tú pones el cilindro rugoso en la entrada de tu vagina. Con un movimiento ascendente descendente vas mojándolo y va adquiriendo un brillo húmedo. Después, tras poner la punta encarado a tu vagina, despacio muy despacio lo empiezas a introducirlo arrastrando los labios menores hacia el interior.  Cuando esta una tercera parte en tu interior, vuelves a sacarlo y con mas intensidad vuelves a meterlo, casi  la mitad del cilindro  queda enterrado en tu calidez.

Levanto la cara y miro tu gesto de placer. Tus pequeños suspiros que aumentan cuando el cilindro llena todo tu interior. Disparo una foto...y otra y otra..dentro ..fuera...en todas las posiciones. Sacas del todo el cilindro dejando tu vagina abierta y palpitante. Mi sexo palpita también. El corazón me late con fuerza.  Tus movimientos aumentan en ritmo e intensidad

Te retuerces. Tus piernas tiemblan. Tu vientre vibra y lo que empiezan como pequeños suspiros acaban en gritos mientras todo tu cuerpo explota. Yo disparo mi cámara.

NOT BATERY parpadea en el visor.

- Se acabaron las fotos. Te digo mientras te miro a esos ojos llenos de luz.

Dejó la cámara sobre la pequeña mesa y ya sin importarme, lo que Piense, sin importarme, lo que diga. Dirijo mis labios a tu ombligo. Tu vientre todavía tiembla. Desmadejada sobre el sillón recuperas aliento.

Por en medio del valle que separa tus pechos asoma tu cara sonriente y placida. Con los ojos entreabiertos. Tus piernas flanquean mi cuerpo. Tus muslos aprietan mis costados y dejándome caer arrastro mi lengua bajando por tu vientre hasta sentir en mi barbilla la carne roja de tu rosa.

Todavía tienes en tu mano el largo cilindro empapado de tus jugos. Mi lengua empieza a recorrer con suavidad los pétalos de tu sexo... rojo por unos momentos, nacarado, brillante... y sobretodo palpitante.

Así me quedo buen rato. Callado , hundido, entre tus piernas. Me quedaria dormido en este oceano, todavia bravo, despues de la tempestad. La camara sigue quieta sobre la mesita. En su interior robadas las imagenes de tu placer.

Alatriste

 

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