ESTIRAMIENTOS
Los estiramientos son una parte de nuestro entrenamiento diario,
gracias a ellos, nuestros músculos se mantienen flexibles
y los prepara para el esfuerzo, y una vez concluido, reducen la
rigidez muscular, facilitan el riego sanguíneo y predisponen
el cuerpo para un mejor descanso
La intensidad del estiramiento no debe ser brusca, ni elevada,
debemos mantenerlos entre 10 y 30 segundos, lo
justo, que nos permita conseguir la elasticidad adecuada para el
ejercicio que vayamos a efectuar. El número de estiramientos
por músculo suele oscilar entre cuatro y cinco.
Durante
un descanso en el recorrido, también podemos realizar ejercicios
de estiramientos para favorecer la relajación de los músculos
y facilitando así su recuperación.
Los estiramientos.
Previenen lesiones comunes como los tirones musculares, torceduras
etc.
Reducen la tensión muscular, y relajan el cuerpo.
Nos ayudan a ser más flexibles.
Favorecen la circulación sanguínea.
Mejora la coordinación, y nos permiten realizar las actividades
físicas, porque te preparan para el esfuerzo.
Los estiramientos hay que hacerlos lentamente, “sin
"tirones" “ni rebotes", y forzando
de manera progresiva, debemos comprobar cómo nos
tira, pero sin llegar a tener la sensación de dolor.
Si forzamos demasiado en un estiramiento, el efecto
es el contrario el músculo se contrae
y podríamos conseguir una lesión.
Después de una jornada caminando, nos colocaremos
tumbados en el suelo, elevaremos las piernas y las apoyaremos en
la pared o cualquier otra superficie vertical. Ideal
para descansar las piernas y relajar los pies cansados,
conviene adoptar esta postura dos o tres veces al día, como
mínimo 5 minutos por sesión.
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