
Televisión Digital Terrestre
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ENTRE COPAS (Sideways) |
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El cuarto largometraje del director y guionista Alexander Payne (tras Ciudadana
Ruth, Election y A Propósito de Schmidt) empieza con dos viejos amigos
embarcados en un viaje por carretera probando vinos… sólo para cambiar de rumbo
vertiginosamente y entrar en una irónica exploración de las vicisitudes del amor
y la amistad, de la repudiable persistencia de la soledad y de la imperecedera
guerra entre el Pinot y el Cabernet. Los contratiempos empiezan cuando Miles
(Paul Giamatti), un divorciado traumatizado con su experiencia sentimental, al
que le gustaría ser novelista y que presenta una fijación por el vino, decide
agasajar a Jack, su colega de la universidad y actor fracasado, (Thomas Haden
Church) con un viaje festivo a los viñedos del valle de Santa Ynez la semana
antes de que Jack contraiga matrimonio. Los dos no podrían formar una pareja más
extraña. Jack es un seductor demasiado sexual; Miles es un desgraciado
aprensivo. Jack está buscando degustar su “último bocado de libertad”; Miles
sólo pretende paladear la perfección en una botella. Jack se conforma con un
Merlot barato; Miles se muere por el elusivo y perfecto Pinot. De hecho, la
única cosa que parecen tener en común es la misma excitante mezcla de ambiciones
fallidas y juventud marchita.
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FICHA TECNICA |
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TÍTULO: Entre copas TÍTULO ORIGINAL: Sideways
FECHA DE ESTRENO EN EE.UU: 20 - 10 - 2004 FECHA DE ESTRENO
EN ESPAÑA: 18 - 02 - 2005 PRODUCTORA: Fox Searchlight
Pictures DURACIÓN: 123 min DIRECTOR: Alexander Payne REPARTO:
Paul Giamatti, Thomas Haden Church, Patrick Gallagher,
Alex Kalognomos, Virginia Madsen, Joe Marinelli, Sandra Oh, Alysia Reiner
GÉNERO: Drama
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COMENTARIOS |
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Consolidado hace tres años como uno de los directores
más interesantes del panorama independiente norteamericano gracias a "A
propósito de Schmidt", Alexander Payne vuelve a entusiasmar a los más cinéfilos
gracias a esta tragicomedia existencial con un bouquet con denominación de
origen.
Historia de perdedores. El origen del film se encuentra
en una novela de tintes autobiográficos de Rex Pickett. Pickett había probado
suerte como director sin mucho éxito y tampoco prosperó como escritor.
Divorciado y casi en la miseria, volcó sus experiencias en un texto que hizo
llegar a un amigo convertido en productor, Michael London, quien se lo pasó a
Alexander Payne. El cineasta estaba a punto de empezar "A propósito de Schmidt",
pero le gustó tanto la trama que decidió que acabaría convirtiéndola en
película. Me siento conmovido por historias como esta, declara el director,
que se centran en seres humanos, gente imperfecta que se mueve por momentos
complicados sin concluir en un final feliz. Me interesa revitalizar el tipo de
cine que se hacía en los 70, con su énfasis en gente real con problemas
reales.
In vino veritas. Los amantes del vino deben pensar que el rodaje del film
debió ser la gloria para los actores. De hecho, Payne confiesa que se lo pasó
muy bien preparándolo: Bebí mucho vino durante la preproducción. Fui a Santa
Barbara, me presenté a muchos vinateros e intenté conocer cuantos más vinos
mejor. Pero, por supuesto, gran parte de la supuesta bebida que se consume
en la película no es vino auténtico, sino zumo de cereza o mosto. Era un poco
asqueroso, recuerda Giamatti, porque el vino falso te daba problemas de
gastroenteritis y jaquecas. Y a Virginia se le teñían los dientes de color
púrpura. Pero las compensaciones han sido mucho mayores. La verdad es que
he trabajado en muchas basuras, confiesa Giamatti, y según qué no me
importaría hacerlo siempre y cuando encontrara cierto interés en dar vida a un
granjero que se dedique a rebanar a adolescentes, por ejemplo. Pero Alexander
cree en lo que hace. Aunque suene pretencioso, dice que quiere hacer películas
para que perduren. Gracias a Dios que alguien se lo propone.
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