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¡CÓMO AFRONTAR UNA SEPARACIÓN!
Esta es una de las situaciones más dolorosas por las que tienen que pasar hoy en día,
muchas personas; y según la manera de afrontarlo, se puede superar antes o después,
mejor o peor. Lo ideal sería el hacerlo de tal manera que para todos los afectados resultara
lo menos traumático posible. Para que así suceda "aunque parezca una paradoja" hay que pensar
en "qué" se pretende y se busca con el divorcio. Por supuesto que el poner fin a una situación
de tensiones, conflictos, desacuerdos, desamor, violencia...etc. Es decir que un grupo de
personas que están viviendo en una situación límite, cambie su sistema de vida por otro mejor;
mejor por lo menos en el plano psicológico y humano, de paz y tranquilidad.
Todo cambio significa renuncia y en este caso, muy importante. Se renuncia a un sistema de vida
que se había planeado con la ilusión y confianza de que fuera duradero, normalmente para toda
la vida. Y ese pensamiento lo llevan lo mismo tanto hombre como mujer. Igual sucede cuando se
llega a un divorcio. La sensación de fracaso, la amargura de ver cómo se rompe tu vida,
la viven y sienten las dos partes por igual. Por eso mismo, cuando se llega a una situación
tan delicada, dentro de los desacuerdos, desconfianzas y egoísmo que suele establecerse,
hay que reflexionar y darse cuenta de que "el otro" está pasando por el mismo mal trago.
Ya sabemos todos que en una situación así es pedir "peras al olmo". Pero estoy convencida
que partiendo de esa reflexión, es más fácil conseguir mejores acuerdos y que el cambio sea
lo menos doloroso posible. Los dos tienen que ser realistas y aceptar la separación.
Por regla general el hombre es el que más pegas y trabas pone a la separación; sí amigos sí,
está comprobado, lejos de aportar a la situación realismo y franqueza, suele ser el que más
añade impedimentos y cortapisas haciendo más difícil la situación de por sí dolorosa y difícil,
aun a sabiendas de que su relación está ya rota y no tiene remedio.

LOS HIJOS ¡¡YO LOS QUIERO Y TÚ TAMBIÉN!!
¿ QUÉ HACEMOS?
Los hijos, la principal causa de desacuerdos y conflictos en la pareja cuando se llega a esta
situación. Por ellos se sufre más que por nosotros mismos en estas circunstancias.
Ellos "realmente" no tienen la culpa de que sus padres no puedan seguir juntos,
se ven envueltos en un conflicto que les va a afectar toda su vida,
puede que para bien o para mal. Se les rompe su estabilidad, sus esquemas;
pierden la seguridad que, buena o mala tenían hasta ese momento.
En ocasiones se encuentran ante la penosa situación de tener que decidir
por el padre o la madre. En estos casos es donde los padres tienen la obligación
de actuar pensando exclusivamente en sus hijos y no utilizarlos como excusas
o coartadas para querellarse contra el otro y quedarse con ellos, y la verdad,
que es mucho más sencillo de lo que parece. A continuación voy a exponer unas cuantas reglas
que harían más fácil y llevadera la situación para todos.
Intentar por todos los medios, planear la separación buscando una solución que de primeras
resulte lo más parecida a la actual. Si puede ser, lo más recomendable sería que los hijos
siguieran en la misma vivienda, para que el cambio sólo les afectara en la falta de uno de
los padres, pues si tienen que salir de su casa, el cambio es más traumático y difícil
de superar.

Sería recomendable que el miembro de la pareja que tiene que salir del domicilio,
permaneciera cerca del mismo, o por lo menos en la misma ciudad, para poder ver a sus hijos
a diario, pues la separación de esa manera sería menos brusca y más llevadera para él-ella
y para los mismos hijos. Por otro lado es un daño moral muy grave, y de un egoísmo fuera de
lo normal, el poner trabas para que esto suceda ( siempre que la relación no sea perjudicial
para los hijos).
Intentar llegar a acuerdos para la manutención de los hijos, salvando egoísmos e intereses
particulares. "Ellos no tienen por qué modificar su habitual ritmo de vida, no son "Marionetas"
que tengan que pagar los platos que sus padres han roto. Tienen el derecho que los padres mismos
les han dado hasta ese momento, de seguir con el mismo ritmo de vida que se les ha enseñado
a vivir.
Y por último, tener siempre presente que el trauma será mucho menor si se actúa legalmente
con los que hasta ahora han sido tu familia, pues tendrás la enorme tranquilidad de haber
actuado pensando en el bien de todos.
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