JÚBILO,  ALEGRÍA,  PASIÓN,    

TERNURA,  DESEO,  TRISTEZA,

CARIÑO,  ANSIEDAD,  LLANTO,

FUERZA,  LOCURA, AÑORANZA... 

 

<<Todo un cúmulo de sentimientos que se instalan en nuestro interior 

sin nuestro permiso y sin avisar >>.

 

¡Cómo reconocer cuándo el Amor es

 el sentimiento que nos afecta!

Nace como un fuerte impulso de interés,

 simpatía ,admiración, sentimientos de

 afinidad con el otro, un estado de

 "tranquilidad, de paz" cuando estás a su

lado, unos deseos continuos de estar juntos, 

 de verse; impotencia, soledad...depresión 

cuando no puede ser así. No es

 fugaz ni engañoso, se sigue afianzando a

 través del tiempo y de encuentros

 inesperados y enriquecedores, y ya desde 

 el mismo comienzo, sólo deseas su bien, su

felicidad. No decrece ante los obstáculos ni

 la distancia, al contrario, el sentimiento hacia

el otro se hace más profundo y crece ante las

 dificultades . En muchos casos llegan a sentir al unísono,

 sus estados de tristeza, felicidad, cariño y

 ansiedad, aunque no se encuentren juntos.

La fuerza del amor es capaz de los mayores sacrificios hacia la persona amada, incluido el de la renuncia si es por el bien del otro; salva cualquier obstáculo por difícil que sea (distancia, clase social, tiempo, prejuicios, etc) ...El verdadero amor es libre de exclusivismos, es el amor que dice <<te necesito porque te amo>> y no <te amo porque te necesito>.

LAS EDADES DEL AMOR EN  LA PAREJA

El sentimiento amoroso se puede vivir a cualquier edad. Para el amor no hay fecha de caducidad. El que lo crea  se equivoca por completo, pues la práctica demuestra lo  contrario. Lo único que cambia a lo largo de la vida es la manera de experimentarlo, en lo que incide la edad, y por supuesto el tiempo que se lleva con la misma pareja.

En la adolescencia este período se caracteriza por la intensidad de las emociones, por los fuertes deseos de tener novio o novia. pero a la vez es una situación tan deseada como temida, por las inseguridades y temores que se viven en esa etapa. Todo se siente con mucha emotividad, el primer coqueteo, la primera ruptura...pero la capacidad de recuperación es muy rápida. Los amores adolescentes suelen durar poco y enseguida, encuentran otra pareja. La principal característica de esta edad es la atracción física y es difícil que se adquiera ningún compromiso.

    En la Veintena es el momento de la madurez física, de la plenitud de la pasión y del deseo de compromiso con una pareja. En esta época la atracción física sigue siendo muy fuerte, pero la persona también ha alcanzado una cierta madurez psicológica y por lo tanto se busca un compromiso más serio.

Después de los treinta y cinco  la pareja si lleva varios años juntos ya ha alcanzado una cierta estabilidad afectiva. Entra en juego el yo, lo que dará como resultado una relación entre dos adultos autónomos entre sí pero que se quieren y se respetan. Si este cambio se produce de manera adecuada, puede ser muy positivo para el desarrollo de la relación. Pero tampoco es bueno pasarse y llegar al extremo de que cada uno haga su propia vida, porque esto podría llevar a la relación a una destrucción definitiva.

También es cierto que si la convivencia no es  

tranquila y placentera, comienza una etapa muy 

delicada , pues a partir de esa edad se experimentan 

cambios e intereses distintos, muchas veces motivados 

por la rutina, la costumbre, el aburrimiento derivado

de una mala convivencia, lo que da lugar en muchas 

ocasiones a otras relaciones fuera del matrimonio,  

o a la separación. 

  La Década de los Cuarenta esta es una fase, en que si la pareja ha conseguido salvar etapas difíciles y conflictivas unida, en estas edades se tiene mucha  más confianza, se sienten completamente desinhibidos sexualmente y en consecuencia se disfruta más de la relación. Pero si la pareja sigue unida por otros intereses que no tengan nada que ver con el amor en sí, es una etapa en la que más divorcios se producen, convivencias bajo el mismo techo, pero viviendo una  vida cada uno por separado, o llevando una doble vida...una característica muy importante en esta edad, es la necesidad de profundidad en un cariño verdadero. El amor que nace en esta etapa  es más profundo y real que en las anteriores, pues se tiene más conciencia de lo que se siente.

<<En el amor, sólo hay deseo de bienes y de bondades para la persona amada, pero jamás tiene lugar el deseo compulsivo de esclavizar, de exigirle una dependencia absoluta de nosotros, de condicionar su vida a nuestros gustos, deseos y apetencias>>

**A pesar de las imperfecciones inevitables, 

hay que rodear siempre de respeto 

 al ser amado: "El respeto es

 la imagen de la bondad del corazón"**.

Ámame tú, sonríeme,

ayúdame a ser bueno.

No te hieras en mí, que será inútil

no me hieras a mí, porque te hieres.

 Pablo Neruda