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Recorrer el monte sobre las dos ruedas de una
bicicleta de montaña nos permitirá disfrutar de la naturaleza y del deporte de
una manera única. La velocidad será la justa. Ni demasiado rápido, con lo que
nos perderíamos demasiados detalles y puntos interesantes del camino, ni
demasiado despacio, lo que no obligaría a emplear mucho más tiempo del que
quizás no dispongamos.
Como podremos comprobar la
bicicleta de montaña nos ofrece un medio excelente para realizar ejercicio, que
resultará además gratificante. Las duras y aburridas sesiones sobre una
bicicleta estática nada tiene que ver con recorrer paisajes hermosos respirando
aire puro, donde cada rincón del camino ofrece un nuevo secreto y una nueva
maravilla.
Historia
La llegada de la bicicleta de montaña no se produciría hasta nuestro siglo, a
mediados de la década de los setenta. Es en Estados Unidos donde se dan los
primeros pasos de este nuevo deporte. El monte Tamalpais, en los alrededores de
San Francisco, se convierte en el escenario de esos inicios.
Unos pocos deportistas californianos decidieron utilizar bicicletas con unos
neumáticos más anchos y una estructura más resistente para bajar
vertiginosamente por abruptas pendientes.
El primer intento de diseñar una mountain bike moderna lo acometió Craig
Mitchell, basándose en una Schiwinn Excelsior, es decir, las mismas que se
empleaban hasta el momento. Pero se precisaban materiales nuevos y nuevas ideas,
así que empleando todo tipo de materiales y elementos Joe Breeze construyó lo
que podría considerarse la primera mountain bike.
Aún era demasiado pronto para que las grandes marcas se interesasen por unos
pocos chalados que gustaban de tirarse colina abajo, de forma que las
bicicletas adaptadas a este deporte seguían siendo artesanales. En 1979 no eran
muchos lo que construían mountain bike; Los hermanos Koski, Tom Ritchey, Jefrey
Richman y Mert Lawwill. En 1981, ante la creciente demanda, Mountain Goat de
Jeff Lindsay y la Victor Vincente of América, se embarcaron en la construcción
de las bicicletas de montaña y rápidamente fueron seguidas por otras muchas
industrias. Las ventas se dispararon hasta lo impensable.
Esto no solo ha beneficiado a los fabricantes, los usuarios se han visto
favorecidos por una mejora en los diseños, los materiales, etc, y unos precios
mucho más asequibles. Cuando nos referimos al deporte de la bicicleta de montaña
no olvidemos que estamos hablando de un deporte que cuenta con poco más de dos
décadas de edad y que por lo tanto aún continua evolucionando y creciendo.
Técnica
-Calentamiento
Debemos preparar nuestro cuerpo para el esfuerzo que se avecina. Es necesario
realizar un calentamiento de los músculos, principalmente de los que vamos a
utilizar, aunque un calentamiento general nos ayudará. Para ello podemos hacer
algunos ejercicios de estiramiento, asi como flexionar las piernas o dar una
pequeña carrera. Comenzaremos nuestro esfuerzo de manera gradual.
-El cambio
Conocer la relación más adecuada para cada ocasión y saber emplear el cambio
puede parecer complicado, sin embargo es realmente sencillo. La mejor forma de
aprender es sin duda con la práctica. Para simplificar se podría decir que a
cada plato le corresponden unos piñones determinados que permiten a la cadena
trabajar en una posición adecuada. Esta relación podemos comprobarla por el oído
y la vista. Si la posición de la cedena no es correcta se producirán roces que
nos avisarán del error. Mirando la cadena también podemos comprobar que
trabaja forzada.
-El uso de los frenos
El dominio de los frenos sera de vital importancia para nuestra seguridad por lo
que debemos habituarnos a ellos. No solo a emplearlos de forma rápida sino
también precisa, es decir, dosificando la frenada en función del terreno sobre
el que nos desplazamos.
-Equilibrio
Sobre la bicicleta el equilibrio es fundamental. Como todo el equilibrio se
adquiere con la práctica pero una postura adecuada nos ayudará a mantenerlo.
El cuerpo levantado del sillín y los pedales paralelos y a la misma altura del
suelo nos permitirán desplazamientos de la cadera en busca del equilibrio.
-Técnicas de subida
Frecuentremente nos encontraremos con subidas cuyas características variarán
y no exigirán diferentes técnicas. No será lo mismo una pendiente sobre un
camino de tierra que otra repleta de baches y piedras. Las posibilidades son
muchas y nuestra forma de actuar debe adaptarse a cada situación.
-Técnicas de bajada
Para realizar una bajada segura debemos mantener en todo momento el control de
la bicicleta lo que solo es posible si nuestra velocidad es la adecuada. Ni muy
despacxio ni muy lento, ese es el secreto.
-Terrenos extremos
El entrenamiento es fundamental para dominar la bicicleta en esos terrenos. En
primer lugar, y como es lógico, debemos tener un control total de la bicicleta
en los medios habituales. El dominio de la misma sobre terrenos muy irregulares
y accidentados será el preludio de lo que conseguiremos luego mediante el
empleo de estas técnicas especiales que serán auténticas acrobacias.
-Terrenos imposibles
Numerosas circunstancias pueden obligarnos
a bajarnos de la bicicleta y continuar el camino a pie. Ya sea por las características
del terreno, por la inclinación excesiva de una pendiente, por obstáculos
infranqueables o incluso por cansancio, nos veremos obligados a cambiar las
tornas, y ser nosotros los que transportemos a nuestra montura.
Si podemos empujarla no dudaremos en usar ese método, menos cansado ya que la
bicicleta rodará sobre sus ruedas mientras nos acompaña. En otras ocasiones
nos veremos obligados a cargar con la bicicleta.
Equipo básico
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·Casco
·Culotte
·Guantes
·Bomba
·Herramientas
·Repuestos básicos
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·La bicicleta
La mountain bike es en su
estructura, sus materiales y su propósito una bicicleta muy especial. Sus
elementos principales son los mismos que los de cualquier otra bicicleta, pero
existen así mismo muchas diferencias: En los materiales, que serán resistentes
y a la vez ligeros; en su elaboración y ensamblaje, con diferentes grosores en
los tubos;el cuadro; el cambio; ruedas; etc.

Mantenimiento general
Todo el equipo necesita un mantenimiento que alargará la vida de nuestro equipo
y nos asegurará su buen funcionamiento la próxima vez que lo necesitemos.
Algunos de esos elementos como el casco, por ejemplo, requerirán menos cuidados
que otros, pero aún así deberemos observar ciertas reglas básicas de
mantenimiento. La limpieza de todo el equipo garantiza su conservación. El
barro, la arena, el agua, serán frecuentes compañeros de excursión que
deberemos eliminar por completo de cada rincón donde se escondan.


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