Primeros deslizamientos
Arriba ]

 

Primeros deslizamientos

 

Una vez que somos conscientes de la postura básica que debe adoptarse sobre los esquís, deberemos aprender a realizar movimientos sobre ellos.
Pocas experiencias se pueden igualar a la que se siente cuando por primera vez somos capaces de deslizarnos sobre unos esquís. Parece que nuestro cuerpo flote mientras el nerviosismo y la expectación se apoderan de nosotros.

PASOS A SEGUIR
  • Lo primero que debemos tener en cuenta en esos deslizamientos de iniciación es el lugar donde vamos a realizarlos. Sin lugar a dudas lo más conveniente será dirigirnos a la zona de debutantes, que será llana y estará libre de obstáculos.
  • Comprobaremos que nuestras botas están perfectamente cerradas y que todo nuestro material está correctamente ajustado (no hay nada más incómodo que esquiar sin estar a gusto con nuestras ropas o botas).
  • Empuñaremos los bastones correctamente, ajustando las correas para evitar tener que hacer una excesiva fuerza para impulsarnos sobre terreno llano.
  • Comenzaremos caminando por una zona lisa, sin inclinación. Siempre es conveniente que previamente hagamos ejercicios de calentamiento, levantando los esquís (doblando las rodillas), varias veces con cada pie.
  • Tras un rato caminando, trataremos de comenzar a deslizarnos. Para ello nos impulsaremos con los bastones. El terreno llano nos obligará a realizar un esfuerzo extra para conseguir el deslizamiento, pero permitirá pararnos sin tener que realizar movimientos especiales (necesarios en caso de que nos deslicemos por pendientes).
  • Una vez que estemos perfectamente adaptados al material y al medio, que hayamos perdido el miedo inicial al desplazamiento por un terreno desconocido y sepamos cómo éste influye sobre nosotros; nos dirigiremos a una pendiente para realizar un nuevo deslizamiento. Por supuesto seleccionaremos una pendiente con poca inclinación que nos permita deslizarnos sin mucho esfuerzo pero que no nos haga coger mucha velocidad. Es importante que esta pendiente termine en un llano por el que poder deslizarnos hasta frenarnos sin esfuerzo.