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Agonizer
16 aniversario
Maxim
Rock
Sábado
11 de julio 2009
Por: Tony
González |
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Estuve
esperando con deseos este aniversario,
ya me olía que estos 16
años se iban a celebrar
también para hacer un espectáculo
mejor que el de los quince, con
mejores condiciones de lugar y
audio, así que el sábado,
desde temprano, estuve allí.
Agonizer se presentó sin
grupo abridor, y aunque el show
fue extenso, debieron haber invitado
a otra banda para que atrajera
a su público y llenara
más el espacio de concierto.
Cerca de las 9:30 los muchachos
se subieron al escenario, y el
concierto comenzó con unas
proyecciones que al parecer no
estuvieron bien sincronizadas
provocando un falso arranque,
aunque después a lo largo
del concierto si cumplieron su
objetivo. |
Después
del Intro, continuaron con Together
as one, a dúo entre Lázaro
y Alberto. Desde el frente del escenario,
podía estar al tanto del programa
de la noche. Después de Anything,
la pantalla posterior comenzó
a poner imágenes del grupo en
una secuencia inversa de lo más
actual hasta los inicios de la banda,
reflejando los años en que estas
fueron tomadas, mientras arrancaban
los primeros acordes de My World Insane.
Entre el público se veían
algunos rockers que durante años
he podido identificar como seguidores
de Agonizer desde sus primeros tiempos.
Después de recordarnos que la
banda estaba celebrando su aniversario
dieciséis, Lázaro presentó
uno de los temas más recordados,
aquel Back to Your Memory con los que
cerraban los conciertos durante varios
años al grito de “Wapanga” cuya
ausencia extrañé, tal
vez porque en estos momentos el vocablo
esté en desuso, o porque el grupo
consideró inapropiado decirlo.
No obstante la canción sonó
como siempre, con su magia de siempre,
y me hizo recordar a Osvy Fleites, el
potente baterista que ahora vive más
allá del mar, quien utilizaba
el cencerro en la parte final, dándole
un toque personal a la interpretación,
aunque Miguel Coyula ya está
totalmente empastado con el resto de
la banda y su batería suena muy
potente.
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Comenzaron
a llegar los invitados, presentados
por Lázaro, y los primeros
fueron Juan Carlos Torrente y
El Colo, de Combat Noise, quienes
interpretaron otro de los temas
antológicos, Hate no Fate,
que recuerdo haber escuchado desde
la primera vez que vi a la banda
en el escenario interior del Patio
de María, causándome
gran impacto. Juan Carlos le dio
su toque personal, respaldado
por los coros de Lázaro,
Alberto y Erick. En el programa
estaba una versión de From
Whom the Bell Tolls, de Metallica,
que la banda no interpretó
y les agradezco no haberlo hecho,
pues Agonizer no necesitan de
covers para levantar a la audiencia,
la cual estuvo enardecida todo
el tiempo, y mucho menos de esa
dichosa banda que todo el mundo
ahora quiere versionar. |
Damage
Report y Nothing so far, donde
El Longa hizo su aporte en la
batería, fueron los tema
que continuaron el concierto,
mientras tras el telón
se preparaban, Fanny y Zeppelín
de Hipnosis para ofrecernos otro
de los temas más reconocidos
del grupo: I don’t care. Es un
nuevo arreglo a tres voces, donde
Alberto intercala la vocalización
de varios versos con Lázaro
mientras Erick continua con las
partes rapeadas. En un momento,
de manera al parecer inesperada
y fuera de programa, subió
al escenario Mandy, de Treatment
Choice, para hacer las partes
rapeadas intercalándolas
con gritos atonales mientras Víctor
Feliú atacaba a su guitarra
de manera virtuosa, destacándose
durante toda la noche. |
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Luego de Time to Say, Erick se mantuvo en el bajo mientras
los Dead Point tomaban por asalto
el resto de los instrumentos para
interpretar de manera conjunta
una versión de Roots Bloody
Roots de los magníficos
Sepultura, mientras en la pantalla
se veía la portada del
disco donde se leía, Agonizer
Roots. La banda continuó
con Innocent bodies, del la primera
grabación que escuché
de la banda, el demo Hate No Fate,
para invitar a continuación
a Inés, esa bajista sin
grupo que hemos podido ver sobre
el escenario también con
Escape, quien tocó Slave,
una de las canciones más
pegajosas de su reciente disco
Still Alive, cuyo título
conocí gracias a la información
de pantalla trasera, y cuya portada
aun no he podido ver. |
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Vamos a hacer un llamado a los chicos de la banda y sus allegados
a ver si mejoran la promoción
alrededor de esta grabación.
Ya en el segmento final del concierto,
Joel Kaos de Ancestor subió
con su bajo para acompañar
al grupo en otro de sus clásicos
inolvidables, Dust to Dust, donde
desde el escenario disfrutó
tanto como el fanático
más rabioso de la masa
de cuerpos que abarrotaba el Maxim. |
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Terminando
este, Inés volvió
a ajustarse su instrumento, mientras
Lázaro ofrecía su
micrófono a Yando Coy,
vocalista de Escape, que ya antes
había hecho unos breves
coros y, que al ser anunciado,
fue recibido con gritos femeninos
para mi asombro, interpretando
Anger, también del disco
Bless the Innocence, con mucha
energía y su habitual forma
de alentar a la audiencia. |
Para Get Out, Lázaro
invitó a Gustavo, un
músico que siempre he
visto siempre como seguidor
de la banda, pero nunca sobre
el escenario hasta esta noche,
de nuevo Mandy subió
al escenario al parecer a vocalizar,
pues no se entendía lo
que cantaba, dando la impresión
que su presencia se debía
más al entusiasmo que
por estar en el programa de
aniversario. Terminado el tema,
la banda se lanzó a un
largo final, cuyo título
perdí, pero que les dio
energías para regresar
una vez más, cerrando
definitivamente con Deep Hurt,
y siendo despedidos con una
larga ovación.
La banda se presentó
como ya lo viene haciendo, en
su nuevo formato de quinteto.
Alberto, su nuevo vocalista,
es uno de los mejores en su
estilo, aunque para mi gusto,
y de manera muy subjetiva, pienso
que debería cantar de
una manera algo menos grave
y de manera que se entendieran
mejor las letras de las canciones.
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Lázaro
Ceballos, uno de los miembros
fundadores y líder de
la banda, cantó durante
quince años de manera
gutural, pero con una dicción
clara y comprensible, y dándole
valor a las letras, compuestas
por él en casi todos
los temas, algo que ahora nos
perdemos en las partes vocales
de Alberto. A lo mejor tengo
razón, a lo mejor es
la nostalgia, el tiempo dirá.
Por:
Tony González
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