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Dream
Theater
Black
Clouds and Silver Linings
Por:
Joel
Barrios Méndez |
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Black
clouds & Silver
Linings es un buen
disco, que resume
la increíble
trayectoria de una
de las bandas que
más fama ha
tomado desde su formación
(con base en su esfuerzo,
dedicación
y buenos trabajos),
mezcla todos los ingredientes
que los han hecho
famosos, su lado más
potente y distorsionado,
y su lado más
progresivo con grandísimas
influencias de bandas
como Rush, Pink Floyd
y Frank Zappa. Obviamente
hablo de Dream Theater.
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En
los últimos años
Dream Theater ha experimentado
muchísimo con su música,
incluyendo momentos casi “thrashicos”
e incluso (en este últimos
disco) pasajes algo góticos
e influencias de death metal,
casi
siempre dando un buen resultado.Como
mayor culpable de esto está
Mike Portnoy (baterista y
líder de la banda),
que ha recibido influencias
de bandas como Mastodon y
Opeth. Sin embargo, la personalidad
y el sonido distintivo de
Dream Theater siguen ahí,
aunque en constante evolución.
Es
importante remarcar que este
disco es mejor disfrutarlo
teniendo cierto conocimiento
de la discografía de
la banda, porque los guiños
hacia otras canciones y otras
épocas no faltan. Esto
como consejo nada más,
porque quizá no sea
el mejor álbum para
comenzar a escucharles, aunque
nunca se sabe, podría
ser que entre algunos de los
largos solos de Petrucci y
Rudess surjan nuevos seguidores
de la banda.
De
los seis temas que comprenden
el disco, cuatro superan los
diez minutos y con muchos
pasajes de difícil
escucha (la manía que
tienen por utilizar compases
poco comunes, jeje) así
que es cuestionable el hecho
de que guste al principio…
cada tema necesita su tiempo
y dedicación, ya que
sin estos es fácil
perderse entre la larga duración
del disco (una hora y quince
minutos aproximadamente).
Truenos,
lluvia y unas góticas
notas en el piano sirven de
introducción para A
Nightmare to Remember, que
una vez pasada la intro desemboca
en un riff que evoca al Black
Metal Sinfónico sostenido
por un teclado que podría
ser de los mismísimos
Emperor y un doble pedal en
la batería digno de
cualquier banda noruega. Pasado
todo esto unas sosas líneas
vocales desmeritan un poco
la canción, la verdad
la mayor falla del disco es
el de la letra de las canciones
que a ratos suenan forzadas
o faltas de sentido, se echan
en falta la colaboraciones
de Myung o LaBrie en este
aspecto.
La
parte melódica de A
Nightmare to Remember es destacable,
con tranquilos teclados respaldando
las inquietas notas de Petrucci
y al dinámico Portnoy,
muy bien lograda. Como siempre
no podía faltar la
sección de solos en
la que tanto John Petrucci
como Jordan Rudess dan rienda
suelta a su imaginación
para mostrar su talento, al
menos hasta volver a entrar
al riff donde quizá
Portnoy se excede con el doble
bombo… y con sus vocales,
realizando una especie de
voz semi-gutural que la verdad
no calza bien en el tema.
Y
es que la inclusión
de esta voz “gutural” ya ha
sido causa de toda clase de
críticas (poco constructivas
en su mayoría) e incluso
ataques personales contra
miembros de la banda en los
diferentes foros de los integrantes
y del grupo, llevando todo
esto a que Mike ofreciera
explicaciones e incluso pusiera
a disposición de todos
las diferentes pruebas que
habían realizado con
la canción para esa
sección… yo las escuché
y la mejor de todas es la
usada en el disco, aun así
no se justifica el experimento.
Aplaudo la reacción
de Mike que se expresó
de buena manera sin recurrir
a insultos ni a malos modos,
es un músico y a él
le gusta experimentar siempre
para buscar mejores cosas
para la banda (uno de los
mensajes principales de su
comentario).
El
tema finaliza con el uso de
otro recurso nunca antes visto
en estos neoyorquinos, los
Blast Beats. Quizá
usados en menor medida hubieran
quedado mejor. A Nightmare
to Remember es probablemente
el tema más brutal
que la banda haya compuesto,
une prácticamente todas
las etapas de la banda en
16 minutos, pasando desde
las secciones más parecidas
al Systematic Chaos y Train
of Thought hasta los pasajes
melódicos del Images
& Words y Awake. Es un
buen tema que quitándole
una o dos cosas hubiera quedado
prácticamente perfecto.
Las letras de la canción
están basadas en una
experiencia de John Petrucci
de cuando era niño
y sufrió un accidente
automovilístico.
A
Rite of Passage es el tema
utilizado como single promocional,
más que todo por su
estribillo de tinte comercial,
muy bien armado y perfecto
para llegar más allá
de los oyentes de metal progresivo
y metal en general (público
mainstream). No hay mucho
que destacar, solamente el
tema de la canción
sobre la francmasonería
y el extraño solo de
Jordan Rudess a partir del
6:45, utilizando para éste
una aplicación de iPhone.
La
balada del disco es bastante
bonita, de todos modos Dream
Theater ya tiene bastante
experiencia en lo que a baladas
se refiere con temazos como
Another Day o The Spirit Carries
On. Wither es una composición
simple, llena de feeling,
con LaBrie cantando en uno
de sus mejores momentos, lleno
de pasión y sentimiento.
El tema trata sobre el bloqueo
de escritor, con un saborcillo
a Muse que me gusta bastante.
The
Shattered Fortress es un tema
que también ha sido
inmensamente criticado, más
que todo porque no es una
canción en sí,
sino una especie de “medley”
de otros temas, pero todo
esto tiene sus razones. Este
tema forma parte de la llamada
“12 steps suite”, compuesta
en su totalidad por Mike Portnoy
donde explora la transformación
que él llevó
a cabo en su vida cuando se
dio cuenta de que era un alcohólico
y se sometió al proceso
de los 12 pasos de los Alcohólicos
Anónimos, en The Shattered
Fortress se encuentran los
últimos tres pasos.
Probablemente sea la primera
vez que en el rock se realiza
un “meta-álbum”. En
fin, los últimos pasos
tratan sobre ayudar a otras
personas que sufran del mismo
problema a repetir los 12
pasos, es por esta razón
que la canción toma
riffs “prestados” de otras
de sus composiciones para
de esta manera ayudar a repetir
los pasos, obviamente esto
es una interpretación
personal.
Un
riff en crescendo aparece
(me recuerda un poco al Eye
of the Beholder de Metallica)
para entrar hasta nosotros
e irse transformando en secciones
de canciones pasadas, pasando
por todos los temas de la
saga (The Glass Prison, This
Dying Soul, The Root of all
Evil y Repentance) de manera
increíble. Un cierre
apoteósico para la
saga, que a momentos pareciera
un “copia-pega” de otras canciones,
pero que teniendo en cuenta
el contexto de la canción
tiene su fundamento. Después
de la parte más “bruta”
del tema entramos a donde
se evoca a Repentance, incluyendo
la voz de Portnoy recitando
una oración en la que
dice que en donde haya necesitados
él irá a ayudarlos.
El tema termina con los mismos
sonidos del principio de The
Glass Prison y el de The Root
of all Evil, la saga de los
alcohólicos finaliza
aunque los sonidos al final
son poco prometedores, el
círculo está
completo.
Individualmente
de los otros temas de la saga,
me parece un tema grandioso,
de lo mejor del disco; dentro
de la saga me parece un muy
buen cierre a la altura de
los demás, aunque no
es lo mejor que han compuesto.
El
padre de Mike Portnoy, Howard
Portnoy, murió durante
la creación del disco,
por lo que Mike decidió
dedicarle un tema, he de decir,
un hermoso tema. The Best
of Times es una especie de
balada, triste al principio
con la mezcla de violín
y piano seguida por los sentidos
punteos de ese monstruo de
las 6 cuerdas. El tema me
recuerda mucho su primera
época (y a Rush, posiblemente
sea uno de los tantos tributos
que incluyen siempre a lo
largo de sus trabajos). Es
un tema que quizá se
puede tornar un poco difícil
de digerir por los cambios
que contiene, pero que es
verdaderamente hermoso y con
un solo de guitarra melódico
bastante bueno que cuadra
muy bien con lo que nos quieren
transmitir. Esta canción
fue interpretada a Howard
antes de su muerte, solo que
el que la cantaba era Mike
Portnoy.
The
Count of Tuscany es el mejor
tema del disco, por mucho.
Portnoy había prometido
que el disco sería
una mezcla entre canciones
como A Change of Seasons,
Pull me Under, The Glass Prison,
Learning to Live y Octavarium;
no es cierto, pero la realidad
no se aleja tanto de las palabras
de Mike. El tema es probablemente
una de las mejores composiciones
de su carrera, a la altura
de cualquiera de los temas
anteriormente nombrados, el
único punto donde de
nuevo fallan es en el de las
letras, que pecan de simples.
Este
tema de 20 minutos tiene una
intro impresionante, un solo
lleno de feeling, líneas
de bajo brillantes, momentos
en los que la onda progresiva
al mejor estilo de King Crimson
y Pink Floyd se hace presente
contrastando con riffs con
influencias “darrelescas”
y un final totalmente épico,
perfecto para cerrar el disco
(a partir del 14:15 con la
acústica). La canción
lo tiene prácticamente
todo. Es casi imposible hablar
sobre esta obra maestra, es
mejor que la escuchen ustedes,
en mi opinión sólo
por esta canción vale
la pena adquirir el material
original (que por cierto está
bastante bueno), que en una
de las ediciones viene con
un CD de covers y otro disco
con todas las canciones en
versión instrumental.
El CD de covers incluye temas
de Rainbow, Zebra, Queen,
King Crimson, Iron Maiden
y Dixie Dregs, todos interpretados
de manera grandiosa.
En
conclusión, este disco
es posiblemente el mejor trabajo
que han editado desde aquel
mítico Six Degrees
of Inner Turbulence (con el
permiso de Octavarium y Train
of Thought) reafirmando que
hoy por hoy son la banda de
metal progresivo más
grande del mundo, debutando
en puestos nunca antes alcanzados
en los “charts” de ventas,
de número 6 en Estados
Unidos, en una lista totalmente
bizarra, entre los Jonas Brothers
y Hannah Montana… ya dirán
ustedes jaja. Black Clouds
& Silver Linings es un
gran disco, no el mejor de
Dream Theater, pero sí
es muy sólido y tiene
mucho que ofrecer, así
que no queda más que
incentivarlos a que lo escuchen
y den su opinión.