A tres años
de la salida de su primer fonograma
(Mi generación, producido
por la disquera EGREM), Tesis de
Menta reaparece en el horizonte
discográfico cubano, ahora
cobijado bajo las alas de Colibrí,
un sello que se adentra por primera
vez en el inexplorado territorio
de nuestro rock nacional. Fragmentos,
su segunda entrega en apenas cuatro
años, fue presentado a la
prensa y el público en la
tarde del sábado 18 de abril,
en el capitalino club de jazz La
Zorra y el Cuervo, un espacio que
la banda ha venido colmando exitosamente
cada domingo entre 3 y 7 p.m., durante
los últimos meses.
La presentación
oficial de Fragmentos no estuvo
limitada al marco estrecho de la
legendaria instalación. A
buena hora, el habitual de las tardes
sabatinas en Radio Taíno,
transmitió el acontecimiento
en vivo, de modo que, en cada breve
pausa del concierto, la conductora
Arletty Roquefuentes hacía
un aparte para conversar con los
músicos, en especial con
Roberto Perdomo, director y compositor
principal de Tesis. “Al disco lo
veo como un todo”, explicó
el también guitarrista y
cantante; “de ahí su nombre:
Fragmentos, porque cada uno de los
doce temas es un fragmento de ese
todo”.
Producido por
el tecladista de Síntesis,
Esteban Puebla, Fragmentos incluye
efectivamente doce tracks que se
mueven con soltura entre las fronteras
del rock y el blues, con estilos
diversos que cubren desde la psicodelia
y los aires del southern hasta las
sonoridades modernas, sin desdeñar
el coqueteo constante con el fusion,
no en el sentido vulgarizado con
que se usa y abusa contemporáneamente
del término, sino en su orientación
prístina, ligada de manera
decisiva a las rutinas armónicas
que distinguían a las bandas
de jazz rock de los 70 y 80.
Momentos culminantes
de la jornada resultaron las descargas
protagonizadas por el trompetista
Varona (Jr.) y el percusionista
Giraldo Piloto, director de Clímax,
quienes —llegados a disfrutar del
espectáculo como parte del
público—, subieron al tablado
para compartir la descarga con sus
colegas de Tesis. El mano a mano
de Varona con Jesús Sanabria
devino diálogo intraducible
entre trompeta y guitarra, de la
manera en que sólo son capaces
de comunicarse los virtuosos. Descontado,
de hecho, el virtuosismo del primero,
merecen comentario aparte las cualidades
del joven guitarrista de Tesis,
graduado como Instructor de Arte
y todavía en cumplimiento
de su servicio social, a quien el
propio Perdomo reconoce como su
“mano derecha” en la banda. La limpieza
en la ejecución, la digitación
y altura estética de los
solos que diseña, lo sitúan
desde ya “entre los guitarristas
eléctricos más importantes
de este país”, en opinión
otra vez de Roberto Perdomo, que
este comentarista no puede menos
que compartir.
Piloto por su
parte, puso en claro una vez más
la razón por la que se le
considera uno de los músicos
más importantes de Cuba.
Tras anunciar el fin de las discrepancias
sonoras entre la timba y el rock,
el reconocido compositor y arreglista
tomó prestadas las baquetas
de Eduardo “Popy” Ramos y “disparó”
de lo lindo para un público
consciente de estar asistiendo a
una auténtica session, al
nivel de la más legítima
descarga de free jazz.
En cuanto a los
anfitriones habría que repetir
lo que ya alguna vez se ha dicho:
que se confirman como la formación
cubana de rock que aborda el género
con mayor seriedad y profesionalismo.
Un compositor de la estatura de
Roberto Perdomo encuentra equilibrio
idóneo en la voz Beatrix
López, para arrojar un resultado
artístico pocas veces logrado
por una agrupación del patio.
El empaste de una banda en la que
ninguno de los integrantes aspira
al estrellato por sí solo,
completa el resto. Cada uno de los
músicos se sumerge en su
instrumento en la medida de las
necesidades sonoras. Esa noción
de colectividad, tal vez, marca
la diferencia.
El repertorio
de Tesis suele abordar el cover
con la misma intensidad que las
composiciones propias. De Ray Charles
o Stevie Wonder a los mismísimos
Led Zeppelin, la banda recorre un
espectro amplio. Probablemente radique
allí la causa de que concurran
a escucharlos, no sólo jóvenes,
sino personas de todas las edades,
amantes de la buena música.
Fragmentos
está en la calle. Algunos
de los temas (en todos los casos
texto y música de Roberto
Perdomo) se difundirán a
través de la radio. Otros
no correrán la misma suerte.
En cuanto me concierne, el corte
que le da título; así
como “Mary se descalza” y “Ángel
y Soledad” son mis recomendaciones.
El público, que siempre es
el mejor oyente, hará después
las suyas.