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La ubicación de la Exposición - Fueron rescatados diseños con carácter utópico

Manuel Olivencia Ruiz fue nombrado Comisario de la exposición universal el 7 de noviembre de 1984, una año después de la petición oficial. Al poco de esto se estableció una corporación para organizar el evento y fue diseñado un logotipo. E lugar iba a ser la isla de "La Cartuja", una explanada de 215 hectáreas comprendida entre los dos brazos del Río Guadalquivir, directamente adyacente al Casco Histórico de la ciudad. El hecho de que la isla era también el lugar donde estaba emplazado el monasterio cartujo de "Santa María de las Cuevas" -muy necesitado de una reforma- recordaba que la exposición universal tendría algo que había sido contemporáneo a Cristóbal Colón, que vivió muchos años en la isla y recientemente había sido ayudado por los monjes para preparar su viaje a tierras inexploradas más allá del océano Atlántico.

Se organizó un concurso en 1986 para el diseño del recinto de la EXPO en el que 20 participantes presentaron sus conceptos arquitectónicos: el jurado premió los primeros dos premios a José Antonio Fernández Ordóñez y Emilio Ambasz. El criterio principal era que el diseño recogía las condiciones ambientales del clima de la región y la incluía en una post-utilización. El diseño de Ordóñez conformaba a los pabellones presentados sobre un diseño que contenía una red de plazas. Iba a ser creado un parque a lo largo de la ribera del río con el pabellón central situado al sur del monasterio, al otro lado de la estación. Una esfera gigante de al menos 100 metros de diámetro con un número de plataformas visuales y un modelo del planeta iba a ser el símbolo arquitectónico de la exposición. Esto era como una imitación del Atomium de la exposición universal de 1958 de Bruselas.

El concepto prsentado por Ambasz contrastaba por estar menos enfocado en los elementos arquitectónicos individuales y más en el aspecto paisajístico del lugar: tras el evento no iba a ser una ciudad fantasma o un olvidado lugar. Su idea implicaba el agua -como el símbolo de unión entre España y el Nuevo Mundo. Los pabellones estaban ubicados a lo largo del Guadalquivir, para crear, junto a tres lagos artificiales, un lugar de reminiscencias de Venecia con excelentes accesos al agua. Esto habría salvado la necesidad de construir un caro y -tras la Expo- complejo sistema de caminos y habría legado un paisaje de lagos que serían integrados en un gran parque. El lugar se de la exposición se completaba estando con árboles para la exposición, con un sistema de cañerías elevado al nivel más alto de los árboles (35 metros) proporcionar el riego y también para reducir la temperatura ambiente.

Estos diseños compartieron su casi carácter utópico -y habrían acabado con el presupuesto estipulado ampliamente- Cuando el plan general definitivo de Julio Cano Lasso se presentó en 1987, sólo un pequeño número de elementos individuales sobrevivieron de los premios que ganaron originalmente. El paisaje del parque propuesto por Ambasz fue adaptado por el despliegue más lejos de edificios para crear más espacio. La red paisajística presentada por Ordóñez estaba un tanto desconectado y fue desviado para estar paralelo al río. El hecho de que el Casco Antiguo de Sevilla estaba sólo cruzando el río hizo que el nuevo recinto pareciese una extensión más de la ciudad que una entidad separada. Los límites de los terrenos fueron creados a modo de eje transversal al oeste y un lago, el Lago de España, al este. Los ejes norte-sur fueron creados usando tejados con plantas y pérgolas con un complejo sistema de irrigación mientras cinco grandes avenidas se crearon enlazando la zona esta con la oeste.


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