Cómo se hace una falla
En efecto, los monumentos falleros se construyen de papel, cartón y madera, pero no por eso puede hacerlos desaparecer un soplido, como si fueran la cabaña del cuento de los tres cerditos. ¿Quieres saber por qué son tan sólidos, y, al mismo tiempo, tan ligeros y bonitos? Te explicamos el proceso de construcción de estas obras de arte a través de las imágenes tomadas durante la fabricación de una de las mejores fallas del artista fallero José Manuel Mora, a quien le agradecemos su colaboración. El proceso explicado es el típico de cartón y moldes, pero actualmente se utilizan también otras maneras de construir fallas.

Una de las primeras cosas que hay que hacer es construir el esqueleto de madera del centro del monumento. Ha de hacerse lo bastante fuerte para que aguante la gran figura central que tendrá encima. Los ninots se fabrican con cartón que se mezcla con engrudo para coger consistencia. Esta pasta toma la forma deseada utilizando moldes de yeso.

La parte central empieza a tomar forma con un recubrimiento de chapa de madera. Después se recubre con pasteta, al igual que los ninots. La pasteta es una pasta especial de los artistas falleros que permite perfilar mejor los detalles.

La base de la figura central ya está modelada. Tan sólo queda pintarla. Para preparar las figuras de cara a la pintura, se untan con gotelé y cola de conejo.


Las bases de las escenas se hacen también con esqueleto de madera, y con chapa su parte exterior. El modelado de todas las piezas ya ha terminado. Ahora hay que darles color.




Gracias a la pintura, una figura que era de color marrón adquiere una enorme expresividad y simpatía. Ya pintados los ninots, esperan en sus bases de madera ser llevados a donde se plantará la falla.

A la pieza central le dan las últimas pinceladas para dejarla completamente acabada.

La falla se transporta desmontada y en varios camiones al lugar de la plantà. Una grúa se encargará de ayudar a colocar las figuras que vayan muy altas.


Después de descargar toda la falla, viene el montaje. El artista, con ayuda de los falleros, va poniendo cada figura en su sitio y da los últimos retoques de pintura. Una vez todos los ninots están en su lugar, se clavan los carteles con versos en valenciano que explican cada escena.

¡Por fin, el monumento está plantado! Ha quedado tan bien que es una pena que dure tan pocos días...



