ANAÁN.
MIRANDO A OTRO LADO.
  ¡Silencio! ¿A quién le duele el dolor ajeno?

Nadie escuha. Nadie mira. Nadie habla.

La miseria es transparente.

Buceando en el ruido,
con un puñado de segundos en el bolsillo,
las prisas por llegar al final del camino circular
nos ciegan los ojos y taponan los oídos.

Cuando lo peligros del Mundo
estén en nuestra mirada,
buscaremos desesperados
un lugar seguro,
y quizá, entonces,
ya no quede ninguno.

Mientras, hoy, seguiremos mirando a otro lado.

Anaan, julio de 1998.

CUANDO MI ALMA SE CONVIERTA EN UN ABISMO.
  Me duermo interrogando a cada noche.

Arden los recuerdos mientras hablan las sombras
que roen la memoria y los huesos.

Del silencio espeso que inunda la mente
surge el instinto del descanso
y esa sucesion de incontroladas imagenes
que se apoderan del pensamiento.

Despierto cada manana
de entre los restos de mis propios suenos.

Anaan, a 10 de septiembre de 2005.
  
A ROQUI.
  La mirada de un amigo ,
es un abismo profundo,
que te atrae hacia el fondo
y produce en tu alma
una cicatriz imborrable.

De esa mirada
ya sólo queda en mí,
el recuerdo... y la cicatriz.

Anaan, 1990.
  
DUDAS.
  Trato de alcanzar la felicidad,
sin poner demasiado empeño,
creo que no se lo que quiero,
y que es mejor así.

Dudo, dudo de todo,
dudo de ti y dudo de mí,
dudo de las verdades absolutas,

Se que es complicado
soportar mi propia tortura,
y mantener la mente lúcida,
entonces dudo, dudo de ti y dudo de mí,
dudo de quien regala consejos,
dudo por sistema.

Siento que cada vez siento menos...
cada vez dudo más.

Anaán Agosto de 1994

MI REGALO.
CONTINUIDAD.
LA MEMORIA DE LOS ÁRBOLES.
.
  La memoria de los árboles guarda los secretos del viento, por sus sendas me pierdo cada vez que te siento, por sus caminos me adentro en el recuerdo de los buenos tiempos. Nostalgia de felicidad apenas vislumbrada en su momento y hoy reconocida.

Busco el abrazo de la brisa que me traiga tus palabras, tu aliento... el abrazo del agua que me aleje de la orilla de la realidad hasta los fondos de la fantasía donde soñar que te tengo y que me tienes, que no estamos tan lejos el uno del otro... el abrazo de la noche, sabiendo que donde estés me esperarás, que donde estés, estas conmigo, aquí en mi corazón herido de ausencia, a rebosar de nostalgia.

Anaan, 10 de mayo de 2003