INTIMO IV
ENTRE LA VEGETACIÓN.
 

Entre la vegetación de la felicidad se encuentra la ruina fantasmal que hace dar un paso atrás en retirada. Entré por el camino equivocado y sólo debo retroceder y vegetar. El sol, la alegría de la mañana y el bello colorido de las flores son para mi un cuadro colgado en la pared de enfrente


Bucanerita

LLENO EL SILENCIO.
  Lleno el silencio de palabras de amor y cada nota de mi alma va inundando el ambiente. A veces el detalle que hiere sella mis labios y quisiera hacerlo eterno, pero el corazón, este maldito corazón tira de mi
Al buscarte en la espesura de la noche, no te encuentro y acude la plañidera a llevar el luto del entierro. Ella va delante, majestuosa; detrás un amor que se siente muerto
Al alba del nuevo día la mirada se llena de tu presencia, y sólo eso basta

Bucanerita
YA NADA IMPORTABA.
 

Ya nada importaba, todo había cesado dentro. Apagó la luz y corrió la cortina para no ver las estrellas.

Mientras todo iba hacia adelante, mientras los lentos y constantes iban palpando el amor, yo me tapé con la sábana de la distancia, de la oscuridad. Los caminos se difuminaron y no me interesaba encontrar el rastro que me llevara a las estancias del otro.

La noche y yo, yo y la noche.



Bucanerita

MOLDE, MORTERO.
 

Un molde vacío, y en el fondo unos ojos que no quieren mirar. Al asomarse, se cierran por miedo a llenarse.

¿Qué mar será su contenido? Sereno o bravo, mar misterioso que atemoriza. ¡Tantos ríos plateados van a dar a el! Mejor aire que no pesa, y en una brisa se escapa todo deseo.

Molde seco, quizá sólo mortero. Es igual, es mi deseo.


Bucanerita

EL MANATIAL.
 

El manantial dormido ocupa un vergel escondido. Entre el paisaje agreste en que camino, siempre hay un momento que llega a ocupar todo mi pensamiento. El agua, que aún no brota, sólo necesita unos labios que le rocen para empezar a correr entre las piedras vistiéndolas de espejos y de brillos.


Bucanerita

EN SUS MANOS
 

En sus manos se derretirá esta nieve de invierno que hace que tirite en la soledad de la noche. Retirarás la ceniza de un fuego extinguido, y el peso de tu boca lo sentiré en los labios. Fina hierba mi piel para tu espalda.

Murmullo sagrado en el altar del amor, secreto trascendente en mi oído. Suave corcel en mi cintura, tú,, enorme en todo. Tiza de vida, sello incandescente en el alma.

Un ventisquero nuestro oculto a los ojos del mundo, con el sonido de tu risa, y la luz de tu mirada.


Bucanerita

SÓLO DUELE...
 

Sólo duele el peso de la verdad cuando ha quedado descubierta una mentira. Si la verdad se la encuentra de cara sin estar solapada, si no hay que indagar sobre un engaño para encontrarla, entonces nunca es dolorosa.

La mentira siempre deja asomar un hilo tarde o temprano. De él se comienza a tirar con dolor hasta el final, si es que uno no desesperó en el camino.

Yo me pregunto que si se puede comprender el amor con mentira o con engaño, que si un amor puede mantenerlo y por ello no amar menos. Mi respuesta es que no, ¿cómo engañar a la persona que amas? Cuando se ama duele todo mal que al otro le sucede más que el propio.


Bucanerita

MAÑANA
 

Un deseo interior, lo hago sueño para correr tras él y lucho con valentía, pero me ha faltado sabiduría para distinguir un imposible. Ante un imposible, uno acepta y da la vuelta sin regodearse en el pasado, ya que todo presente es un regalo.

Todo lo que sucede bajo este manto de estrellas que se presenta ante mis ojos esta noche, tiene una razón de ser, aunque sólo sea la simple enseñanza, el aprendizaje. Un misterio de la vida que verá la luz en el momento oportuno

No todo está hecho a mi gusto, no todo lo puedo cambiar y no todo se puede soñar.. Al encuentro de la serenidad acudo dejando atrás mis derrotas. Mañana será una victoria


Bucanerita

EL LOBO.
 

En la ojeada del animal solitario se refleja el pensamiento del hombre. La soledad buscada en rebeldía, el orgullo autosuficiente. Alejado del amor, blandiendo la espada contra su destino.


 


La crueldad ganada a la vida, corre por los laberintos esofágicos mientras la lluvia se esconde, o se hace nieve para reposo del lobo. La tristeza se oculta en su faz interesante.


 


Una flor capta su mirada, y se abstrae viajando donde la esperanza vive y lleva su nombre


 


Su iris cuenta las estrellas, y en una se pierde, humedeciendo una lágrima su seca mirada.


 


Bucanerita

AÚN DUDO.
 

Aún dudo si recomenzar, si apartar de mi todo pensamiento que no sea nuevo.
Aún me es difícil guardar sólo lo bueno en la memoria.

El vuelo cesó, y en este descanso tengo que revisar las alas como si de un avión se tratase. Aprenderé a cubrirme con alguna bruma, y quizá llegue a hacer un tupido velo de nieblas. Sólo lo autentico se mirará en mis ojos, sólo seré espejo de quien me encuentre.

El tamiz estaba roto y nada ha de quedar posado en el. Siempre envuelta en batallas, voy a librar la última. Quitaré el poder al recuerdo, nada tendrá peso sobre mi.

Hoy doy el primer paso libre de mi misma.


Bucanerita

PUEDE EL CORAZÓN.
 

Poder rozar tu piel y fijar mi vista en tu mirada, perderme en tu mundo y crear nebulosas de estrellas
Amanecer a la vida en una noche de amor y la armonía del sentimiento sujeta a nuestra piel
Los susurros elevarán los momentos que caerán en fina lluvia de caricias
Penetrando en las celdas de las entrañas va la esperanza. El sueño despierta de su letargo de ilusiones para ser real
Ríos de fantasía desembocan en un océano de realidad y te haces grande, grande...ocupando todo espacio
Los pilares de la tierra hacen sentir su temblor cuando te miro
Y tú, en mi, penetrándolo todo en una melodía salvaje
Todas las pócimas de maledicencia serán derramadas en este aquelarre de amor
Llegó mi anhelo que se muestra entre sedas recompensando mi tesón
Amarte a ti, pero amar sin medida. La razón yace derrotada y puede más el corazón


Bucanerita

PASEO.
 

Su murmullo perdido que se hace silencioso en la cadencia del motor encendido. Compendio de ruidos que forman melodía. Sólo silencio en el bullicio.

Líneas que se cruzan a tu paso de mirada sonámbula y paradas automáticas. Manchas arbóreas que rozan con rapidez la vista que no se detiene, y a la suela pegada una húmeda y viscosa hoja muerta.

Frío metal que a su roce produce un álgido respingo, reflejo inclemente de la vida.

Piel cristalizada y parquedad en la palabra, finado sueño urbano, paseo.


Bucanerita

ÉL DEJÓ.
 

Él dejó marcadas huellas en mi. Imborrables por su belleza. Los segundos pasan, pasan los instantes; el tiempo no perdona. Si el amor no es sólido, se queda en efímera ilusión, haciéndonos volar como mariposas, de flor en flor. Pura atracción de la palabra.



Donde dejó huellas, hoy va dejando silencios.



Bucanerita

UNA MENTIRA.
 

Una mentira, tan solo una dije mientras, al pronunciarla, se retorcían mis entrañas. Fácil plasmarla sobre un papel, o depositando los dedos en el teclado. Difícil haberla pronunciado la garganta.

Era necesaria con la esperanza muerta. Una manera de poner tirantes para sujetar el amor propio.

Ahora quiero amontonar el tiempo, el que siempre dicen que lo borra toda. Quiero hacerla mía, para terminar creyéndola.

Una mentira...


Bucanerita

HAY TORMENTA.
 

Hay tormenta, se oyen los truenos y empieza a granizar. ¿Por qué el tiempo se pone de acuerdo con mi alma? Graniza dentro de ella mientras mis ojos se posan en el vacío, ya no se que esperar. Tiene todo mi amor y mi persona, mi vida, mi corazón...Un amor con la fuerza de esta tormenta que estalla ahora, con la fuerza del huracán. Un amor más fuerte que la vida, porque llegará hasta el final, hasta la eternidad, pero no será un amor de libro, de palabra que adorna, es un amor de verdad regado con mis lágrimas como una flor delicada.

Ya sólo me queda esperar a que él mire su corazón y decida que hace con mis sentimientos, todos le pertenecen y también mi esperanza.


Bucanerita