-La desaparición del urogallo:

El urogallo ha experimentado en Cantabria desde los años 50 un proceso de regresión y desaparición permanente y continuada tanto en el número de ejemplares como en su área de distribución geográfica. En la actualidad únicamente queda un pequeño núcleo de cuatro o cinco ejemplares macho y otras tantas hembras en Liébana, según informó a Europa Press Guillermo Palomero.

Palomero es asesor técnico del grupo de trabajo del urogallo cantábrico, que integran responsables del Ministerio de Medio Ambiente y las comunidades autónomas de Cantabria, Galicia, Asturias y Castilla y León, y cuya finalidad es realizar un seguimiento sobre la evolución de esta subespecie.

El hábitat tradicional del urogallo en Cantabria siempre ha sido la Reserva Nacional de Caza del Saja. El proceso de regresión de los urogallos comenzó en el extremo de este área, tras lo cual los núcleos de población empezaron a fragmentarse, desapareciendo progresivamente aquéllos que quedaron aislados.

"Estamos asistiendo al final de la presencia del urogallo en Cantabria", explicó Palomero, quien señaló que los pocos ejemplares que quedan en la región están restringidos a un área muy pequeña e incomunicados de otras poblaciones, por lo que no cabe esperar que otros núcleos más fuertes de urogallos alimenten de forma natural al núcleo lebaniego.

En su opinión, el urogallo desaparecerá completamente de Cantabria en muy pocos años. "Estamos asistiendo a la desaparición del último pequeño núcleo que queda", dado que en Liébana no hay ejemplares suficientes como para recuperarse por sí mismos, señaló.

Esta amenaza de extinción afecta a toda la subespecie del urogallo cantábrico, que ya ha desaparecido en Palencia y Lugo. El Ministerio de Medio Ambiente y las comunidades autónomas de Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León firmaron este año un convenio para la puesta en marcha de un programa de investigación sobre los factores responsables de la crisis que padece esta subespecie a nivel de toda la Cordillera Cantábrica.

INVESTIGACION EN MARCHA.

Esta investigación, en la que se analizará por qué el urogallo está desapareciendo de los extremos de ela cordillera y por qué los núcleos más importantes están empezando a debilitarse y fragmentarse, establecerá las pautas a seguir para evitar la desaparición del urogallo cantábrico y para trabajar en las áreas que han perdido o están a punto de perder sus ejemplares.

Los resultados de este estudio, que realizan en la actualidad las Universidades de Cantabria y Oviedo, se presentarán en diciembre del 2000, y los planes de actuación se conformarán a lo largo de la primavera del año 2001. Según explicó Palomero, lo prioritario es detener el proceso de regresión, evitando que los núcleos de urogallos que quedan en la cordillera continúen deteriorándose. Posteriomente, se actuará en las áreas en las que la subespecie ya se ha perdido.

"Probablemente lleguemos a tiempo", destacó Palomero, quien resaltó la importancia de la coordinación entre Ministerio y comunidades autónomas en esta tarea.

Precisamente el urogallo ha sido el protagonista de las II Jornadas Ornitológicas Cantábricas organizadas por SEO/BirdLife, que se han celebrado en Santoña este fin de semana. A lo largo de dos jornadas, expertos en ornitología de todo el país analizaron los valores de la avifauna de Cantabria, y especialmente el "alarmante declive" que está sufriendo el urogallo.

En este encuentro, diferentes ponentes, entre ellos Guillermo Palomero, han expuesto la situación del urogallo en la Cordillera Cantábrica y las regiones en que habita, las propuestas del mencionado grupo de estudio del urogallo y otros aspectos más específicos como la dieta de esta subespecie.

SEO/BirdLife ha declarado al urogallo Ave del Año 1999 "con la esperanza de que las administraciones tomen conciencia y dispongan medidas urgentes de conservación".

(EUROPA PRESS).

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