|
|
|
|
El término aparece los EE UU de comienzos del siglo XX, aunque con un sentido diferente. Se trataba de la contraposición en los mapas de la representación de la naturaleza y de los elementos creados por el hombre: poblaciones, vías de comunicación, cultivos, etc. Tras la primera guerra mundial en Alemania aparecerían ideas muy similares, con una concepción más acusada de la transformación humana del medio. La geografía cultural deja de lado los condicionamientos biológicos para considerar únicamente los que proceden de la actividad humana. Una actividad que, por otro lado, se desarrolla en el tiempo histórico.
En EE UU su máximo
representante, en los años 20 y 30, será Carl
O. Sauer
,
y sus alumnos de la escuela californiana.
Transformó
el término desde la preocupación por los elementos humanos
que poblaban el paisaje, hasta la preocupación por la cultura que
los creaba. Y a la postre por la historia de las civilizaciones. En 1931
Sauer publica el ensaño «Cultural Geography».
En Alemania,
sobre todo tras la segunda guerra mundial, la idea se asumen con
naturalidad.
Los máximos representantes son Schultze
y Bobek
.
En Italia destacan Biasutti
y Sestini, en Francia
desde Max Sorre a Paul Michotte
,
Philippe Pinchemel
y Paul Claval. Pero ya Max Sorre
superaba
los conceptos de Geografía cultural para apostar decididamente por
la Geografía humana.
|
|
|
|
![]()