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El sistema solar comprende nueve planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano Neptuno y Plutón (del interior al exterior). Está en discusión si Plutón es o no un plantea puesto que su tamaño está en el punto crítico para considerarlo plante o asteroide. Todos los planetas giran alrededor del Sol en órbitas elípticas. El Sol se encuentra en uno de los focos de la elipse. El plano en el cual orbita un planeta, idealmente sobre el ecuador celeste, se llama plano de la eclíptica.
La Tierra tiene un solo satélite: la Luna. La Luna presenta siempre la misma cara a la Tierra ya que su tiempo de revolución es el mismo. Es un satélite muy grande con respecto al planeta, 1/3 de su masa, por lo que tiene efectos decisivos sobre los fluidos de la Tierra, atmósfera y agua, con el efecto de marea.
La Tierra tiene una
forma,
a pequeña escala, aproximada de una
esfera,
aunque está achatada en los polos.
Su forma
responde a las características de un cuerpo
sólido
en revolución. La mayor circunferencia de la Tierra, el ecuador,
mide unos 40.075 km; y
un círculo máximo
que pase por los polos mide unos 40.007
km.
El ecuador es una línea imaginaria con dirección este-oeste
que divide a la Tierra en dos mitades, una al norte y otra al sur.
La Tierra tiene un
radio
de
6.380 km. Consideramos
que la Tierra se compone
de un núcleo de hierro y
níquel, en
el que distinguimos un núcleo interno,
entre
los 6.380 y los 4.800
km, y un núcleo externo,
entre lo 4.800
y los 2.900 km. A
continuación, separada
por la discontinuidad de Gútenberg,
encontramos
el manto interno, entre los 2.900
y los 900 km; y el manto externo,
separada por la
discontinuidad de Brich, entre
los 900 y los 10 km.
Por último, separada por la discontinuidad de Moho,
encontramos la corteza o litosfera,
entre los 10 km de profundidad, de media y la superficie. Por encima se
encuentra la hidrosfera y la
atmósfera.
Distinguimos dos tipos
de corteza,
la corteza continental y la corteza oceánica. La corteza
continental se caracteriza
por estar compuesta
de materiales
más ácidos,
sedimentos de mucho más espesor y un mayor porcentaje de rocas
metamórficas. La corteza
oceánica,
por el contrario, está formada, esencialmente, por rocas básicas,
los sedimentos son muy escasos y las rocas metamórficas menos
frecuentes.
Así pues, la corteza continental es ligeramente menos
densa que las oceánica y por eso se sitúa encima.
La Tierra posee dos
movimientos
básicos: el de translación,
alrededor del Sol y que marca el año;
y el de rotación sobre su eje
y que marca el
día. Además, tiene otros
movimientos secundarios, el de precesión
y
el de nutación.
Consideramos en la
Tierra cuatro puntos cardinales: el
Norte, el Sur,
el Este y el Oeste. Consideramos el Este u Oriente el lugar por dónde
sale el sol (Levante) y el Oeste u Occidente el lugar por donde se pone
(Poniente). Esto significa que la Tierra gira de Oeste a Este. En Norte
sería el punto cardinal del horizonte, que cae frente a un observador
a cuya derecha esté el Oriente. El Sur sería el punto cardinal
del horizonte, diametralmente opuesto al Norte y que cae enfrente del
observador
a cuya derecha está el Occidente. Además de estos puntos
cardinales hay otros secundarios.
La rosa
de los vientos consiste en la división del
horizonte
en cuadrantes del círculo. Se comienza a contar por el norte y en
el sentido de las agujas del reloj. En las antiguas cartas de marear se
dibujaban multitud de rosas de los vientos, con centro en los puertos e
islas más conocidos.
Sobre la superficie
terrestre podemos dibujar una red líneas
imaginarias
que nos permiten localizar cualquier punto objetivamente. Esas líneas
son: lo meridianos y los paralelos.
Los paralelos son círculos menores que se disponen paralelos al ecuador al norte y el sur de éste. El ecuador es el círculo máximo con dirección este-oeste que divide a la Tierra en dos mitades, el hemisferio Norte y el hemisferio Sur. Los paralelos más importantes son: los círculos polares Ártico y Antártico, los trópicos de Cáncer y de Capricornio y el ecuador.
Un meridiano
es una línea imaginaria que unen polo con
polo.
Se forma por la unión de todos los puntos en los que el Sol marca
la misma hora solar. No son, pues, círculos máximos, sino
la mitad de un círculo máximo: semicírculos.
Desde 1884, convencionalmente, el meridiano
0º
es el que pasa por Greenwich
.
Gracias a estas líneas
imaginarias podemos localizar cualquier
punto sobre la Tierra.
Para ello sólo tenemos que dar su latitud y su longitud.
Llamamos longitud
a la distancia angular de un punto de la Tierra, al Este o el Oeste,
con
respecto al meridiano 0º. Convencionalmente el meridiano 0º es
el que pasa por Greenwich (desde 1884). Para conocer
la longitud de un punto debemos saber cuándo es
medio
día en el meridiano cero y cronometrar el tiempo de diferencia con
el mediodía local. Esa diferencia dividida entre 4 nos da la longitud.
La longitud da la
hora. En una rotación, la Tierra recorre los 360
grados
de una circunferencia, según el sistema
sexagesimal.
En hacer ese recorrido tarda, convencionalmente, 24
horas.
Esto significa que cada hora
recorre 15
grados y cada cuatro minutos
un grado. Un huso
horario son los 15 grados que abarcan al Este y
al Oeste de
los meridianos cero, 15, 30, 45, 60, 75, 90, 105, 120, 135, 150, 165 y
180. Como estos meridianos son los que se encuentran en el centro del
huso
hay 7,5 grados al Este y 7,5 grados al Oeste del meridiano central.
Existen
tres tipos de hora: la hora solar
(local), que es la que marca la incidencia del sol en cada meridiano;
la
hora
media (GMT:
Tiempo medio de Greenwich), que
es la que marca el meridiano medio del huso horario correspondiente; y
la hora de referencia que es
la que marca el Gobierno
de un país para su uso, y que puede estar adelantada o atrasada
con respecto al GMT. En los polos,
al no ser un espacio
habitado y sometido a la legislación de un país no
existe hora oficial. Los expedicionarios usan la hora de
referencia
del país con el que se relacionan para recibir suministros, o con
el que comunican su situación. En el polo sur, donde existe bases
científicas permanentes y es bastante más grande, la hora
de referencia es la del país que controla
el espacio
aéreo por el que llega el avión que trae los suministros.
No obstante, cada día se usa más el tiempo
universal coordinado (UTC) u hora zulú, que es la hora del
meridiano de Greenwich. No olvidemos que los husos horarios se crearon
a finales del siglo XIX precisamente para coordinar los horarios de los
nuevos sistemas de transporte (trenes), tanto dentro de un mismo país
como entre países. Antes de esto cada ciudad tenía su hora
solar correspondiente.
Llamamos latitud
a la distancia angular entre un punto de la Tierra, Norte o Sur, y el
ecuador.
Se
calcula
por medios astronómicos: tomando la altura
del sol
sobre el horizonte a mediodía. En el hemisferio norte el
punto Norte lo marca la estrella Polar, y en el hemisferio sur el punto
Sur se encuentra estableciendo la posición de la Cruz del Sur. También
se puede calcular la latitud de un lugar tomando como referencia estos
puntos.
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