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Las costas longitudinales (tipo pacífico) son paralelas a la línea de costa. Presentan un trazado rectilíneo, particularmente rígido cuando existen fallas, en las que el bloque hundido está sumergido. El plano de falla forma, así, un falso acantilado, que dificulta la acción marina cuando su base está por debajo de la rompiente de las olas. Este tipo de costa también se forma cuando quedan al descubierto antiguas fallas que habían sido fosilizadas, costas de línea de falla.
Cuando el mar entra en contacto con relieves plegados se forman las costas tipo dálmata. Se caracterizan por la existencia de islas alargadas cuyo origen está en los sinclinales, sumergidos, y los anticlinales, las islas, separados por surcos marinos, canali. Las aguas de estas zonas suelen ser tranquilas, debido a la multitud de obstáculos que encuentra la corriente. Las estructuras apalachenses dan lugar a costas del mismo tipo.
En las costas transversales (tipo atlántico) las estructuras geológicas son perpendiculares, más o menos, a la línea de costa. Su trazado presenta entrantes y salientes continuos y muy definidos. Hay, pues, multitud de cabos y golfos profundos entre ellos, consecuencia de la inundación de las estructuras tanto plegadas, como apalachenses o falladas, en las que se inunda el graben.
Cuando las estructuras geológicas se disponen de forma oblicua con la línea de costa (costas con redans) se forman bahías en forma de hoz separadas por promontorios simétricos.
Especial interés tienen las costas primitivas de origen volcánico, ya que suelen ser muy recientes o incluso activas. Hay que recordar que los archipiélagos volcánicos, y los volcanes en general, se alinean a lo largo de las grandes fracturas tectónicas terrestres, o sobre las dorsales oceánicas. Las islas volcánicas son, en realidad, un cráter. Cuando se abre una brecha en el cono, el mar invade la caldera formando una bahía y una isla con forma de herradura, o múltiples islas que rodean la caldera. La multiplicación de los volcanes a lo largo de las costas, da lugar a un trazado lobulado cuyos cabos son las lenguas de lava más o menos recientes. La originalidad de las costas volcánicas es que apenas han sido desmanteladas, ya que en caso contrario se clasifican en uno de los tipos anteriores.
Las costas de rías se forman en regiones de relieve accidentado profundamente entalladas por los cursos fluviales. Se forman, predominantemente, en regiones de relieve sobre rocas metamórficas, cuya desembocadura es inundada por el mar al subir su nivel eustático. Su localización depende de la red de fallas o la existencia local de rocas menos resistentes. El tipo clásico es el de ría abierta, con forma de embudo orientado hacia el mar, pero también se da la ría en botella, cuya salida está cerrada por un paso estrecho. Ante la salida de las rías suele haber islas, residuos de rocas resistentes. En los márgenes de la ría se desarrollan tímidamente, acantilados, áreas pantanosas o flechas.
Las costas de fiordos se
localizan en regiones
en los que la lengua glaciar
ha alcanzado la costa,
y cuya parte más baja también ha sido inundada por el ascenso
del nivel eustático del mar. No obstante, la desaparición
del peso del hielo ha provocado el ascenso
isostático
del continente, con lo que el contacto entre el mar y el
continente
ha sido mucho más variable, lo que ha dificultado la erosión
marina. El fiordo presenta una entalladura
muy profunda
modelada sobre rocas
resistentes. Normalmente
están ramificados.
Su localización
depende de la red de fallas o la existencia local de rocas menos
resistentes.
Sus paredes son notablemente
verticales, con valles
colgados que vierten sus aguas en forma de cascadas.
Suelen estar
enmarcadas por un strandflat
,
una plataforma de abrasión
que
ha quedado colgada debido al ascenso isostático del continente.
Los escollos rocosos forman skjargaard
.
La sedimentación en los
fiordos es pobre, y
además la profundidad de los valles dificulta la emersión
de depósitos.
Las costas
cubiertas por un inlandsis
presentan
formas que dependen de los modelados locales, ya sean de excavación
o sedimentación. Suelen presentar múltiples
entalladuras y estar precedidas
de islas bajas.
La inundación de los canales intermedios forman costas
de fjards
con bahías y estrechos muy complejos. Delante de ellas se desarrolla
el skjargaard. Cuando hay valles digitalizados
muy cerrados se habla de costa de forden
.
Pero lo más característico son los amplios
lóbulos frontales del inlandsis sobre los que se
desarrollan
bahías abiertas poco profundas que conforman la costa
de bodden
.
En regiones calizas se forman las costas de calas. Las calas son bahías de fuertes vertientes y trazados rígidos situadas en la posición de la red de diaclasas y fallas. Son el resultado de la sumersión de cañones y dolinas abiertas, o no, al mar. Y también de antiguas grutas cuyo techo se ha hundido. En regiones de cársticas muy evolucionadas delante de la línea de costa aparecen islotes escarpados, torres y pitones. En estas zonas la acción del mar es muy reducida debido a lo intrincado de la costa, la ausencia de cursos de agua superficiales y que la corrosión del agua marina sólo afecta a parte superior.
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