En todos los dominios
morfoclimáticos, en el análisis geomorfológico
aparecen dos tipos de situaciones
que explican la
relación entre el relieve y el sistema morfogenético. Unas
formas responden a los procesos morfogenéticos presentes y evolucionan
con ellos; otras, en cambio, están estabilizadas y tienden a
desaparecer,
bajo la acción de los procesos morfogenéticos actuales. Se
trata de formas vivas o funcionales,
y formas
heredadas o relictas, respectivamente. Son estas formas
heredadas
las que nos proporcionan información
sobre la historia
del relieve y las condiciones bioclimáticas existentes
cuando
se formaron, la geomorfología histórica.
Para la identificación
de las herencias morfoclimáticas emplearemos criterios
morfológicos y criterios
sedimentológicos y edafológicos. Por otra parte,
la importancia relativa de los paleomodelados y los modelados
funcionales
varía mucho según el dominio morfoclimático. Distinguiremos
entre: dominios
morfoclimáticos
activos, dominios morfoclimáticos
estabilizados y dominios
morfoclimáticos de transición.
Todo esto nos aboca
al estudio de las relaciones entre el
relieve y el medio
bioclimático. Distinguiremos dos tipos de situaciones
entre
las formas actuales y las heredadas: la combinaciones
homogéneas y las combinaciones
incoherentes.