La erosión
marina, y los procesos morfogenéticos que conlleva, asocia
de forma compleja acciones mecánicas
(olas y corrientes), químicas
y biológicas.
Pero además, una de las originalidades
del
medio litoral es que existe una zona, el estero,
que
se ve periódicamente sometido a fenómenos
de sumersión y emersión y por lo tanto de humectación
y desecación muy rápidos, lo cual tiene consecuencias morfogenéticas
muy importantes.