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Las áreas pantanosas del litoral y las marismas

    Además de arenas, gravas y cantos, en las aguas marinas también existen limos y arcillas, y estas partículas más pequeñas también son sedimentadas. Son materiales aportados por los ríos, la ablación marina y el viento. Esta sedimentación se hace en condiciones especiales, rincones del litoral al abrigo de la agitación de las olas y aguas someras. Aparecen en las zonas más altas de las mareas justo en su punto culminante y en el comienzo del descenso de la marea. Surgen, así, regiones mal drenadas de carácter pantanoso y marismas. La zona pantanosa del litoral se diferencia de la marisma en que esta tiene una pendiente contraria a la dirección del mar.

    La sedimentación marina de las partículas más finas, menores de dos micras, produce limo, un fango viscoso, plástico e impermeable. Se compone de arcillas, restos orgánicos, en proporciones inferiores al 10%, y hierro, en proporciones inferiores al 6%. La materia orgánica confiere a los limos un color negro o gris, y el hierro un color rojizo. Mezclados con los limos se encuentran fracciones de partículas más gruesas, menos del 20%. Este es un medio permanentemente saturado de agua, suelo gley salado, lo que favorece la presencia de gran cantidad de paltas y animales.

    Dependiendo de las condiciones de sedimentación tendremos: limos arenosos (terre de bri), que pueden tener hasta un 80% de arenas, la tangue contiene hasta un 80% de caliza, y las marismas tropicales (potopoto) contiene grandes cantidades de materia orgánica. Pero, además de condiciones de aguas tranquilas, la sedimentación se ve favorecida por la presencia de vegetación que atrapa las partículas.

Las áreas pantanosas del litoral

    La colmatación de las depresiones litorales cerradas crean terrazas cada vez más altas que favorecen la sedimentación de limos, formando llanuras bajas. Sus características varían dependiendo de su distancia de la línea de costa. Las que se encuentran al borde del mar (vasiereFrancés, pronunciado /vasie/) son cubiertas periódicamente por la marea.

    En las regiones templadas y frías la frecuencia sumersión por la marea disminuyen en las zonas más alejadas. Se diferencian, entonces, en el vasiere, dos sectores: el slikkeHolandés, slijk, fango, pronunciado /eslike/ y el schorreHolandés, schor, prado salado, pronunciado /escore/.

    El slikke se corresponde con la parte más blanda y sin vegetación del estero. Se encuentra sumergida durante las mareas altas normales. En los períodos de desecación el fango se cuartea fragmentándose en polígonos. Se encuentra surcado por pequeños canales sinuosos que se renuevan en cada bajamar. La ausencia de vegetación se explica tanto por la frecuencia de la inundación, como por la alta salinidad del medio. La poca vegetación consiste en algas. Sólo en la zona superior del slikke, donde sólo alcanzan las mareas altas, aparece una vegetación herbácea de halófilas. En las aguas cálidas este es el dominio del manglar.

    El schorre es la parte más alta del pantano, y por lo tanto sus fangos son más estables y están más poblados por vegetales. Sólo se inunda durante las mareas vivas y los temporales. Normalmente se reconoce por un pequeño escarpe (inferior a un metro) que le separa del slikke. Posee canales meandriformes, heredados de cuando función como slikke, por donde penetra la marea. En la parte superior comienza la formación de suelo, al disminuir la salinidad, mientras que en la zona afectada excepcionalmente por la marea aparecen los prados salados.

Las marismas

    En este medio, el hombre ha favorecido la formación de suelo construyendo canales, diques y sembrando plantas halófilas. Se crea, así, el paisaje de marisma, que tiene un aprovechamiento agropecuario.

    Las marismas tienen una pendiente contraria a la dirección del mar, lo que dificulta la evacuación del agua. En el interior aparece una turbera de musgos y cañaverales llamada marisma húmeda. Esta marisma se inunda por desbordamiento de los ríos, en las riadas más grandes se desborda la marisma. La parte externa, más elevada, se deseca rápidamente, tras la marea.

    Las marismas presentan diversos niveles de estancamiento, que se corresponden con diferentes niveles de terrazas. Los antiguos canales de marea subsisten en forma de surcos meandriformes, un poco elevados. Entre ellos se forman pequeñas lomas (de 0,5 a 2 metros).

    En las regiones muy pobladas las marismas han sido explotadas desde la Antigüedad por sociedades muy organizadas. Con el tiempo, la marisma termina por ser desalinizadas por los aportes de agua dulce (lluvias y desviaciones de ríos). Estas tierras son muy feraces. La construcción de diques frente al mar y paralelos a la línea de costa protegen la marisma de la invasión del agua del mar, o del agua de río por medio de diques fluviales. También se construyen diques de bocamanga, que protegen la zona de las crecidas de los ríos y los canales que la atraviesan. La construcción de obras de drenaje controlan el agua excedentaria. Consiste en una red de zanjas y canales que vierten las aguas al exterior. Antiguamente el agua se movilizaba por medio de molinos, hoy en día se hace con bombas extractoras. La expresión más acabada de este tipo de paisaje son los póldersDel holandés, tierra protegida por diques holandeses.

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