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Relieve volcánico

    Los edificios volcánicos que se forman en las sucesivas erupciones son estructuras primitivas de relieve, pero también estas estructuras están sometidas a la acción de los agentes erosivos. En todo edificio volcánico se pueden encontrar diversos elementos singulares. Los más importantes son: el cono volcánico, las coladas, las formas de acumulación piroclástica y las calderas volcánicas.

El cono volcánico

    El cono volcánico es la estructura elemental de un volcán, sobre la que se desarrollan todas las demás. Se trata de una elevación troncocónica, abierta en la cima y generada por el amontonamiento los materiales expulsados en las sucesivas fases eruptivas.

    Distinguimos: el cráter, depresión de planta circular que rodea la chimenea en la cima del volcán, sus laderas son más verticales hacia el interior que hacia el exterior; la chimenea conducto vertical que comunica la cámara magmática con la superficie; y la cámara magmática, lugar donde se aloja el magma incandescente de un volcán. Los cráteres no siempre se sitúan en la cima del volcán, sino que pueden aparecer edificios secundarios en las laderas del cono. El cráter resulta del hundimiento tras el cese del flujo  magmático. Si la actividad persiste encontraremos en el fondo del cráter un lago de lava, magma hirviendo, pero si la actividad cesa la lava se solidifica. En estos casos el fondo del cráter presenta una topografía plana.

    El cono puede ser regular, aunque sólo si se ha formado en una sola erupción. Lo normal es que los volcanes tengan varias fases de actividad y por lo tanto presente conos más complejos. Si la erupción ha deformado el cono, y expulsado coladas preferiblemente por un lado, el cono adopta forma de herradura.

Las coladas

    La colada de lava está formada por el material magmático que es expulsado por el cráter hasta el nivel superficial. Dependiendo de la viscosidad de las lavas, es decir de si tienen una proporción mayor o menor de sílice, pueden ser más o menos fluidas. Las lavas ácidas son poco fluidas y se consolidan cerca del cono del volcán en formaciones anchas y rígidas, las lavas básicas son muy fluidas y genera largos ríos de lava. Como su enfriamiento es muy lento forman extensos mantos de lava. Las coladas fluidas forman traps, amplias mesetas estructurales de escasa pendiente. También podemos distinguir lagos de contención volcánica, cuando las coladas se derraman a través de los valles.

    Al enfriarse las lavas adquieren su característica forma prismática, propia de los materiales cristalinos. Estas debilidades favorecen la erosión diferencial y se expresan en forma de columnas, tubos de órgano y calzadas de gigantes, de planta poligonal.

    Si la lava es muy fluida y pobre en gas la superficie resultante es notablemente lisa (pahoehoePronunciado con la hache aspirada), pero si es rica en gases las múltiples burbujas, al estallar, erizan la superficie pedregosa salpicándola de bloques, pináculos y agujas, que pueden ser de varios metros o pocos centímetros (aa). En las lavas aa podemos encontrar protuberancias llamadas hornitos  que permiten la surgencia de lava subyacente. En las lavas pahoehoe encontramos arrugas estiradas en el sentido del movimiento que dan una superficie cordada. También puede dar una lava almohadillada, si se ha enfriado repentinamente bajo en agua. Cuando la lava, normalmente la ácida, se enfría antes en su parte externa que en la interna, esta continúa deslizándose por el interior, con lo que se forman túneles y cavernas en la parte superior de la colada.

    Las coladas expandidas por un valle, los traps,  pueden aparecer resaltadas en forma de cerros tabulares o mesas que están limitadas por gigantescos escarpes o barrancos. Se trata de relieves invertidos producto de una mayor resistencia a la erosión de la lava que de los materiales sobre los que se depositó.

    Además hay formas menores como los domos, relieves en forma de cúpula muy vigorosos que por su escasa fluidez se consolidan muy cerca de la boca de emisión; y las agujas volcánicas, relieves agudos y verticales consolidado prácticamente sobre la boca de emisión. Son formas propias de lavas muy ácidas.

    La erosión diferencial deja al descubierto distintas estructuras que originalmente fueron extrusiones encajantes, propias de las rocas de consolidación lenta. Las más importantes son los sills, estructuras horizontales, los diques, estructuras verticales, los lacolitos y los batolitos. Formas de menores dimensiones son los necks o espigones, escarpados pitones de lava compacta, que también pueden estar formados por los conglomerados que rellenan las antiguas chimeneas. No confundir con las agujas volcánicas.

Las formas de acumulación piroclástica

    Además de lava, el volcán expulsa materiales fragmentados de diverso tamaño (ceniza, escorias, bombas) e incandescente (piroclastos). Estos piroclastos se depositan en las inmediaciones del volcán y encima de las coladas de lava. Su disposición sigue la pauta de la deposición sedimentaria habitual, en las capas bajas los materiales más gruesos y pesados y en las altas los más finos. Además las bombas más pesadas se encuentran más cerca del volcán, mientras que las cenizas pueden depositarse bastante más lejos.

    Las erupciones de tipo maar generan coladas piroclásticas húmedas, mientras que el resto generan coladas piroclásticas secas.

    La ceniza volcánica se deposita en campos de ceniza, de topografía  poco accidentada, ya que rellena las irregularidades existentes.

La caldera volcánica

    Las calderas volcánicas están ligadas a episodios violentos de grandes explosiones. Su planta es aproximadamente circular, con un fondo más o menos extenso y paredes verticales muy parecidos a los cráteres, pero de grandes dimensiones. Sin embargo las calderas son propias de volcanes complejos y con muchas fases, por lo que en su fondo encontramos relieves volcánicos menores, e incluso nuevos conos (Diagrama).

    La génesis de las calderas volcánicas es compleja y pueden formarse de tres modos. La primera posibilidad es fruto de una gran explosión, capaz de «volar» gran parte del cono volcánico. La segunda posibilidad consiste en el colapso del edificio volcánico hacia el interior debido al vaciamiento del material de la cámara magmática, en este caso se llama caldera de hundimiento. Y la tercera posibilidad es la que proviene de la erosión del edificio volcánico.

    Las depresiones volcano-tectónicas son cubetas hundidas, de dimensiones mayores que las calderas, de forma alargada a lo siguiendo una fisura de la corteza terrestre.

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