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Llamamos cohorte al conjunto de personas, o parejas, que han vivido un mismo acontecimiento demográfico. Una generación es una cohorte cuyo acontecimiento demográfico ha sido el nacimiento.
Tasa bruta de natalidad = (Nacimientos/Población) x 1000
Tasa de fecundidad = (Nacimientos/Mujeres entre 15 y 49 años) x 1000
Tasa de fecundidad legítima = (Nacimientos/Mujeres casadas) x 1000
Tasa de fecundidad específica = (Nacidos de mujeres de una edad/Mujeres de esa edad) x 1000
Tasa de fecundidad total = Suma de las tasas de fecundidad específica entre los 15 y 49 años
Tasa bruta de reproducción = (Niñas nacidas/ Mujeres entre 15 y 49 años) x 1000
Descendencia = Nacimientos de las mujeres de una edad
Descendencia alcanzada = Descendencia entre los 15 y una determinada edad
Descendencia final = Descendencia entre los 15 y los 49 años
Tasa bruta de mortalidad = (Defunciones/Población) x 1000
Tasa de mortalidad específica = (Defunciones de una edad/Población de esa edad) x 1000
Tasa de mortalidad infantil = (Defunciones de niños menores de un año/Nacidos vivos) x 1000
Esperanza de vida al nacimiento = Total de años vividos por la población/Nacidos vivos
Tasa bruta de nupcialidad = (Matrimonios/Población) x 1000Densidad demográfica = Población/Superficie del país
Saldo migratorio = Crecimiento real - Crecimiento natural
Saldo migratorio = Inmigrantes - Emigrantes
Crecimiento real = Población actual - Población anterior
Crecimiento natural = Nacimientos - Defunciones
Sex ratio = (Hombres/Mujeres) x 100 (obtenemos el índice de masculinidad o feminidad)
Índice de juventud = (Población joven/Población total) x 100
Índice de vejez = (Población vieja/Población total) x 100
Índice de dependencia = (Población joven + Población vieja/Población adulta) x 100
Edad media = Efectivos de cada grupo de edad x Edad central de cada intervalo/ Población
Edad mediana = Población/2; A continuación se suman los efectivos de cada edad hasta alcanzar la cifra obtenida.
Los años
vividos en el intervalo es igual al número de
supervivientes
menos al mitad de los fallecidos. Se
considera sólo
la mitad de los fallecidos porque no todos ellos han de
morir al
comienzo del intervalo, unos lo hacen al principio y otros al final,
así
que se admite que entre
todos los fallecidos viven
la mitad de los años.
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de edad |
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didad de defunción |
vientes supuestos |
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de vida |
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de años del intervalo |
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SV-FS de este intervalo |
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El método completo es más simple, no hace falta calcular el total de años vividos en el intervalo, puesto que los años vividos en el intervalo es el mismo que el número de supervivientes, el total de años vividos es la suma de los supervivientes mayores que la generación de referencia, así que la esperanza de vida es igual a la suma de los supervivientes de las generaciones mayores, más 0,5 para tener en cuenta los fallecidos durante el intervalo.
La probabilidad de defunción también se
puede
calcular dividiendo los fallecidos entre la población, sin
multiplicarlo por mil como se hace para obtener la «Tasa de mortalidad
específica» que se puede suprimir. Si los datos que tenemos
son los de la «Tasa de mortalidad específica» se opera
como se indica.
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de edad |
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didad de defunción |
vientes supuestos |
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de vida |
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ó F/P |
Siguiente intervalo SV-FS de este intervalo |
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Tasa de fecundidad rectificada = (Nacimientos en España/Mujeres entre 15 y 45 años en Alemania) x 1000
Esta tasa sí es comparable puesto que mantenemos el acontecimiento que queremos comparar y variamos la estructura de la que depende la tasa.
El comentario de una pirámide se puede comenzar tanto por la cima como por la base, aunque si se empieza por la cima se explican de manera más natural los sucesos de las generaciones anteriores.
Al comentar una pirámide debemos tratar de dar respuesta a los diversos entrantes y salientes que aparecen en ella. Los entrantes reflejan pérdidas de población extraordinaria (por guerras, epidemias, crisis de subsistencia, emigración) o falta de nacimientos. Normalmente las guerras y la emigración (en poblaciones numerosas) afectan más a la población masculina que a la femenina. Los salientes responden bien a una sobrenatalidad bien a la inmigración. La sobrenatalidad suele aparecer por una bonanza económica o el fin de una crisis de pérdida de población, pero también por una política natalista por parte del poder político. La sobrenatalidad aparece reflejada en las generaciones de menos de 15 mientras que la inmigración aparece reflejada en las generaciones mayores de 15 años y con algo más de peso en la población masculina.
En el modelo ideal cualquier pirámide en las generaciones inferiores tiene más largas las barras masculinas que la femeninas, y en las generaciones superiores son más largas las barras femeninas que las masculinas.
Si se comenta una pirámide sin el apoyo de las cifras reales de la que ha sido obtenida hay que tener en cuenta que, normalmente, para dibujarla se han redondeado, lo que hay que tener en cuenta y no empeñarse demasiado en pequeños detalles.
Según su perfil podemos distinguir tres tipos básicos de pirámides:
De población expansiva: con una base ancha y una rápida reducción a medida que ascendemos. Es propia de los países del Tercer Mundo en plena transición demográfica con altas tasas de natalidad y mortalidad, y con un crecimiento natural alto.
De población regresiva: con una base más estrecha que el cuerpo central y un porcentaje de ancianos relativamente grande. Es propia de los países desarrollados que han terminado la transición demográfica, pero aún están presentes sus últimas generaciones. Se trata de una población envejecida con bajas tasas de natalidad y de mortalidad, y con un crecimiento natural reducido.
De población estacionaria: con una notable igualdad entre las generaciones jóvenes y adultas, y una reducción importante en las ancianas. El crecimiento natural es bajo. Este tipo de pirámide es propia de las poblaciones que no presentan cohortes de la transición demográfica. Pueden responder a países con tasas de natalidad y mortalidad altas, que aún no han comenzado la transición demográfica (sobre todo si se trata de poblaciones históricas) o a países que ya han terminado la transición demográfica y han desaparecido todas sus generaciones. Esto, a comienzos del siglo XXI, no ha sucedido en ninguna parte, aunque los países escandinavos las últimas generaciones de la transición demográfica están en la cima de la pirámide.
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