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Por Herminio Elio Navarro, profesor de Geografía Urbana en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca (Argentina)

Modelos de ocupación y desarrollo territorial en Catamarca (Argentina)

Modelo de ocupación territorial de Catamarca desde 1665 a 1885

Región Oeste: Origen de los pueblos actuales

    El historiador Gaspar H. Guzmán en su libro: Historia colonial de Catamarca (1985), afirma: «No es fácil encontrar la documentación demostrativa de cada uno de aquellos empeños. Algunas mercedes muy conocidas son el origen de otros tantos pueblos. Pero también otras, y muchas, de las cuales no se tienen noticias completas, y sí solo referencias en documentos que tratan otras materias. Los libros de cronistas nos traen algunas sobre todo en la obra del padre Lozano, que si bien en la actualidad no se le da toda la verosimilitud a sus afirmaciones como en el pasado, otrora cuando el conocimiento preciso de numerosos documentos, muestran algunos errores en esta obra monumental. Los propios archivos catamarqueños y los muy nutridos de Tucumán, Córdoba y ahora también el de Salta, referidos éstos más que nada al último período colonial, entregan noticias sobre esta materia, que permitirán en un futuro, la reconstrucción total de esa gran empresa que significa la colonización y el poblamiento del oeste catamarqueño».

    En lo que corresponde al territorio que se encuentra dentro de los límites del departamento de Tinogasta que tiene una superficie de 23 582 kilómetros cuadrados, aproximadamente el 25 por ciento del total de la superficie de la provincia de Catamarca. En su territorio se produjeron poblamientos desde el inicio de la ocupación española prolongándose durante el siglo XVIII hasta la cobertura de la totalidad del departamento con derechos o títulos de propiedad.

    El actual departamento de Tinogasta es un área territorial que los españoles en la conquista conocieron y conquistaron al principio con relación al resto del territorio provincial.

    «Diego de Almagro intenta la toma de posesión de las tierras chilenas cedidas por el rey de España como retribución a sus servicios en la conquista del reino del Perú, llega a la zona con todo su ejército y su séquito, formado entre otros por el inca Paulus y otros príncipes dignatarios incaicos. Antes de trasmontar la cordillera de los Andes, no solo tienen parlamentos y discusiones con los caciques circunvecinos, sino que según la crónica hay hasta encuentros armados. Todo ello, sin embargo, no les debe impedir apreciar la índole de la tierra y la idiosincrasia de la gente que la puebla».

    «Las expediciones y los conquistadores después de Núñez del Prado, la de Francisco de Aguirre, Juan G. Bazán, Diego de Villarroel, Juan Pérez de Zurita y Gregorio de Castañeda; fundadores de ciudades casi todos ellos, provienen de Chile; por lo cuál conocen a Tinogasta de paso en sus múltiples y sucesivas expediciones y viajes». Gaspar H. Guzmán (1985).

    Antes de la fundación de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, Tinogasta estaba dentro de la jurisdicción de La Rioja. Es decir que los primeros pobladores del territorio tinogasteño son de origen riojano.

    Pasaron todos los enfrentamientos de las guerras calchaquíes y las tribus se dispersaron trasladándolas a Salta, Tucumán, Córdoba, La Rioja y Buenos Aires. El capitán Prudencio de Aviar que había arribado al Perú para trabajar en las minas de Potosí, pero luego, en época de las guerras calchaquíes se trasladó al oeste catamarqueño y recibió la merced de Pituil desempeñándose al mismo tiempo como teniente de gobernador de la ciudad de La Rioja. El asentamiento original denominado Pituil, quedó con el nombre de Pituil Viejo. Los indios que en Pituil Viejo de Tinogasta habían sido trasladados a territorio riojano ocupando un asentamiento que llevo el nombre de Pituil por el origen de los pobladores (Pituil de Tinogasta).

    La merced de Pituil (viejo) estaba localizada al sur de la confluencia del río Bermejo (Colorado) con el río Abaucán.

    Prudencio de Aybar organizó la merced construyendo acequias, aprovechando los cursos de agua, instaló un molino, crió ganado menor y mayor, progresando hasta conformar una rica y próspera explotación que lego heredaron sus descendientes.

    Aproximadamente a mediados del siglo XVIII un nieto del ya fallecido Prudencio de Aybar levantó una capilla en territorio correspondiente a la vieja merced de Pituil con la imagen de Nuestra Señora de Copacabana tallada por el indio Yupanqui. Este hecho dio como resultado el cambio de nombre de Pituil por el de Copacabana que perdura hasta nuestros días.

    En 1687 el maestre de campo Juan Gregorio Bazán de Pedraza recibió la merced que comprende un amplio territorio al norte de Tinogasta que se extiende hasta la cordillera de los Andes por el oeste, por el norte hasta el cordón de San Buenaventura incluyendo a los pueblos de Anillaco, Batungasta, Fiambalá, Abaucán y Singuil; a los que se agregan posteriormente San José, La Ramadita, El Puesto, Palo Blanco, Cazadero Grande, Chaschuil y otros.

    Bazán de Pedraza tenía bienes en La Rioja y en Córdoba. En La Rioja había cumplido las funciones de teniente de gobernador. Sin embargo se radicó en la nueva merced construyendo casas, realizando diversas labores y edificando una iglesia. Todo esto casi a fines del siglo XVII. La iglesia de Fiambalá tiene inscripta en su frontispicio la fecha de 1712 y al lado se encuentra otra edificación en ruinas. Actualmente constituyen unas de las edificaciones más antiguas de la provincia (de la época de la colonización).

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