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Geografía de América
Iberoamérica

México y América central

     Esta región se centra en torno al golfo de México y el mar Caribe. Estos mares también bañan las costas de Estados Unidos, país que sirve como punto de referencia. El río Bravo es una frontera política que marca el límite entre la cultura latina y la anglosajona, en América. Esta es una región muy compleja ya que encontramos países de todos los tamaños, con diferentes grados de desarrollo y distintos modelos políticos.

     México es el país más grande y uno de los que mayores relaciones tiene con Estados Unidos. En América central encontramos siete pequeños países muy poco desarrollados, y las Antillas están formadas por multitud de islas y países muy pequeños. De todos ellos destacan Cuba, Jamaica y Puerto Rico. No todos son de habla hispana o portuguesa. Países como Belice, Jamaica o Haití hablan inglés, francés, etc.

     En esta región no debe olvidarse el impacto de los esclavos traídos de África, que llegaron a dominar numéricamente en algunos países. Sin embargo, su cultura está, mayoritariamente, supeditada a la de las antiguas metrópolis. Las Antillas es una región de mestizaje.

     Con la excepción, relativa, de México, la economía de esta región depende de la exportación de los productos obtenidos en las plantaciones tropicales y el turismo, por lo que la buena marcha de la economía depende del mercado internacional y sus precios agrícolas.

México

     México es el país más desarrollado, económicamente, de la región. Sin embargo, su dependencia de los EE UU es muy grande, aunque tiene niveles de independencia notables.

     México tiene unos 100 millones de habitantes, y unos índices de crecimiento vegetativo muy altos, en torno al 3% anual. Estas tasas se mantienen durante muchos años. México no ha terminado aún la transición demográfica, por lo que podría multiplicar por más de siete la población inicial. El 80% de la población mexicana es urbana. La capital con sus 15.000.000 de habitantes, en México D. F., es la segunda mayor ciudad del mundo.

     La ciudad de México está construida sobre un lago salado y en una depresión, lo que determina que esta sea una ciudad húmeda y con muy mala ventilación. La contaminación en la ciudad es muy alta. Los barrios de chabolas están situados en los peores sitios de la ciudad, y en los más alejados del centro. Estos barrios aparecen de la noche a la mañana construidos por «paracaidistas». La inmigración a México D. F. es muy intensa. Provienen de las regiones pobres del país y se instalan ilegalmente en la capital. Pero no sólo es México D. F. la que absorbe la emigración, sino que también hay una fuerte corriente migratoria hacia Estados Unidos. Esta emigración ilegal cruza la frontera por el río Bravo.

     En México las diferencias sociales son muy notables. Al lado de la gente que no tiene nada, existen algunas de las fortunas más grandes del mundo. La parte desarrollada del país se encuentra en determinados enclaves de México capital y algunas ciudades del norte que tienen relaciones comerciales con Estados Unidos. También la región de Yucatán es una zona desarrollada, gracias al turismo. Curiosamente, las regiones petrolíferas son también muy pobres, como el caso de Chiapas. El resto del país es mayoritariamente un despoblado en el que la población está en el límite de la supervivencia. Son las regiones de Chiapas, península de California, Sierra Madre, etc.

     La riqueza, por la que en las grandes cifras México es un país más desarrollado, está concentrada en unas pocas manos y el Estado. Para la mayoría del país la agricultura de subsistencia es la fuente principal de recursos. Con el fin de completar la renta familiar se recurre, con frecuencia, a la economía sumergida. La estructura empresarial de México está totalmente descompensada: existen algunas grandes compañías y multitud de pequeñas empresas familiares. Faltan las empresas de tipo medio y las que abastecen de productos auxiliares a las grandes firmas.

     En México también hay, al lado de las pequeñas explotaciones de subsistencia, grandes plantaciones de productos tropicales con destino al mercado internacional. Son plantaciones especulativas de algodón, maíz, frijol, arroz y caña de azúcar. Las explotaciones de algodón y caña de azúcar están localizadas en el norte y el resto en el sur. Aquí se utilizan todos los avances que les proporcionan la revolución verde, a través de Estados Unidos.

     También existen grandes explotaciones ganaderas, del estilo de las plantaciones. La ganadería se concentra el centro del país y en el noroeste. La pesca es otro de los recursos importantes de México. En el golfo de México hay un importante banco de pesca, pero también el Pacífico es una región de la que se extraen recursos marinos. Sin embargo, la flota pesquera mexicana es muy pequeña y apenas alcanza los caladeros cercanos a su costa, son barcos de cabotaje, aunque no falta flota de altura. La minería es otro de los recursos importantes de México. El país es rico en recursos minerales, muchos de ellos nacionalizados. En el centro y el norte del país se extrae plomo, cobre y zinc, junto con el petróleo.

     La industria de transformación mexicana es virtualmente inexistente. La mayoría de las fábricas del país son de capital estadounidense, que se trasladan temporalmente a México en busca de mano de obra barata y exenciones fiscales.

     México cuenta con una red ferroviaria y de carreteras que abarca la mayor parte del territorio. También la aviación comercial es importante, tanto en los desplazamientos nacionales como en los internacionales.

     Los servicios están muy desarrollados, pero no son prestaciones públicos sino privadas y personales. Muchos de los empleos de economía sumergida, muchos de los empleos, son servicios personales de baja calidad.

     Pero en la historia de la economía mexicana hay dos hechos de transcendencia vital: la reforma agraria y el petróleo. La reforma agraria es una de las aspiraciones de la revolución de comienzos de siglo. En 1910 los grandes propietarios terratenientes constituían una oligarquía que dominaba el país. La revolución de Emiliano Zapata terminó con esta situación, ya que accedió al poder con la consigna del reparto de la tierra. No hay que olvidar que Zapata venía de regiones agrícolas donde el problema de la tierra era secular. La reforma agraria zapatista es política, la primera reforma agraria política del mundo. Desde entonces el PRI (Partido Revolucionario Institucional) ha estado en el poder hasta el año 2000. Esta reforma consistió, básicamente, en declarar comunitaria toda la tierra de cultivo y repartirla en ejidos. El ejido es una forma especial de tenencia de tierra. La tierra puede considerarse comunal, pero la explotación es privada. Los núcleos de población tienen derecho a: que se les restituya la tierra de la que fueron desposeídos antes de la revolución, que se les dote de tierra suficiente para cubrir sus necesidades, y que se les amplíe la tierra. En esto entra también el agua, tan importante en un país mayoritariamente seco. Las tierras son entregadas a campesinos que las trabajen directamente, y que no tengan capitales invertidos en otras actividades. Al ser comunales no pueden hipotecarse. También se ponen los medios de explotación para cultivar el ejido. El Estado hizo un gran esfuerzo para dotar a las explotaciones de regadío, y todo lo necesario para poner a producir la tierra. Pero este sistema sólo funciona cuando la agricultura es de subsistencia.

     El petróleo se explotó desde comienzos de siglo XX por empresas extranjeras, en 1917 se declara el dominio directo de la nación sobre todos los minerales, incluido el petróleo. Con esta medida las empresas estadounidenses se convertían en arrendatarios del Estado mexicano; tanto en el continente, región de Chiapas, como en el golfo de México. Desde 1938 está nacionalizado, por lo que los beneficios los obtiene el Estado. En realidad lo que está nacionalizado son los medios de producción, no la propiedad del petróleo. Además, la industria refinera, que es la que saca los beneficios, está dominada por la oligarquía que tiene el poder, económico y político.

América central

     América central es una región poco poblada y muy pobre. La constituyen los países de: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá; más Belice. Apenas superan los 20.000.000 de habitantes. Sin embargo, el crecimiento vegetativo es alto, en torno al 3% anual. Tienen unas tasas de natalidad y mortalidad muy altas. Aún así, se puede considerar que han empezado la transición demográfica, y que no la han terminado.

     A diferencia de resto de América, esta es una región mayoritariamente rural, el 66% de la población vive en los pueblos. La población es, en general, indígena o mestiza.

     Las principales ciudades de América central son las capitales de los países, Guatemala, San Salvador, San José, Managua, Panamá y Tegucigalpa. Además son ciudades importantes los puertos de mar con tráfico internacional, como Puerto Cortés (Honduras), Puntarenas (Costa Rica), Puerto Limón (Costa Rica) y Colón (Canal de Panamá).

     Como región subdesarrollada que es, las diferencias entre ricos y pobres son enormes. La agricultura es la base de la economía, y las explotaciones están enormemente polarizadas. Existen grandes plantaciones que cultivan productos tropicales, como el plátano y el café, destinados a al exportación, y pequeñas explotaciones de subsistencia. Las plantaciones practican el monocultivo especulativo mientras que las pequeñas explotaciones ejercen el policultivo de subsistencia. Los productos dedicados a la exportación son: el café, la banana, la caña de azúcar, etc. Estas explotaciones están en manos autóctonas, pero no los canales de distribución del producto.

     También tiene mucha importancia, tanto económica como ecológica, la explotación forestal especulativa. Se dan con cierta frecuencia crisis ecológicas que inutilizan la tierra para el cultivo de subsistencia. La revolución verde ha potenciado la creación de plantaciones en detrimento de la agricultura tradicional.

     Esta región es un país de selva tropical húmeda, lo que dificulta mucho las comunicaciones. La red viaria, tanto por carreteras como por ferrocarril, es deficiente. Mejores son las comunicaciones aéreas y marítimas.

     El país apenas tiene industria de transformación, y la minería es muy escasa. Los recursos naturales que se explotan son los agrícolas y forestales, y en menor medida la ganadería y la pesca.

     Las grandes diferencias entre ricos y pobres producen continuas tensiones sociales e inestabilidad política. Durante los años 70 y 80 fueron frecuentes las guerrillas y las dictaduras militares en toda la región, como la salvadoreña o la nicaragüense. La excepción es Costa Rica, que con un régimen democrático más consolidado, basado en la pequeña propiedad privada, es políticamente más estable.

     En esta situación Panamá, la región del Canal, es un oasis de desarrollo, y plenamente urbano. Las mejores condiciones de vida en la zona del canal la convierten en un foco de inmigración permanente para todo el país.

Las Antillas

     Las Antillas son un grupo de islas que jalonan el Caribe. Muchas de ellas son muy pequeñas, y son países independientes. Algunas han estado colonizadas por Inglaterra, Francia u Holanda. La diversidad política de estos países es muy grande, va desde las dictaduras militares, al comunismo, pasando por los países democráticos, y la asociación política con EE UU o Gran Bretaña. Las islas Vírgenes continúan siendo una colonia de Gran Bretaña y las Antillas francesas son departamentos de Francia. Durante la colonización española eran las Indias cercanas, por lo que fueron los territorios americanos que tuvieron una mayor relación comercial con España. A finales del XIX comenzó el interés estadounidense por estos territorios y fueron objeto directo del imperialismo estadounidense.

     Estados Unidos hará de algunas de estas islas colonias agrícolas en régimen de plantación de productos tropicales, como la caña de azúcar, las bananas o el café.

     Se puede distinguir entre Antillas mayores y menores. Las Antillas mayores son: Cuba, Puerto Rico, La Española (Haití y Santo Domingo) y Jamaica, las Antillas menores son multitud de pequeñas islas, de las que sólo algunas tienen más de 1.000 km2.

     La industria de transformación es prácticamente inexistente, y se reduce al tratamiento de algunos productos agrícolas.

     Los servicios son una actividad económica que acoge a bastante población activa. Son, en gran medida, servicios personales. La economía sumergida tiene gran importancia para la supervivencia de muchas familias. Algunos de estos países se han convertido en paraísos fiscales para atraer las inversiones de grandes empresas con ganas de pagar pocos impuestos. Frecuentemente, la corrupción se instala en el gobierno. Todas estas islas son importantes puntos de destino turístico.

     Las Antillas tienen muy poca población, y en su mayoría es urbana. Están pasando por la transición demográfica, sus tasas de natalidad son altas y las de mortalidad también, aunque descienden. Las diferencias sociales en estos países son muy acusadas, no tanto en Cuba, por lo que la sociedad está muy polarizada, entre ricos con muchísimo dinero y pobres que no tienen nada. Gran parte de la población es mestiza. Aquí llegaron la mayor parte de los esclavos africanos que se vendieron en América.

     De todas ellas caben destacar dos países: Puerto Rico, un país asociado a EE UU que le convierte casi en un estado norteamericano, y Cuba que ha hecho una revolución socialista y ha estado vinculada hasta 1991 a la Unión Soviética. Cuba ha sufrido desde 1961 un embargo comercial por parte de EE UU que ha impedido su desarrollo económico.

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