|
|
|
|
|
|
La fecundidad siempre ha sido muy alta y su mortalidad muy baja, por lo que pasó rápidamente la transición demográfica, sin grandes problemas, y además acompañada de un desarrollo industrial acorde. Tras la segunda guerra mundial la natalidad cae en picado y se completa un ciclo que le llevará al modelo demográfico moderno. El aumento de la población se debe, básicamente, al crecimiento vegetativo, las migraciones son marginales. El desarrollo económico ha sido más rápido que el de su población, que hoy en día tiene claros síntomas de envejecimiento.
La distribución de la población es muy irregular. La mayor parte del país está despoblado. La gente se concentra en las llanuras costeras y sobre todo en el sur, en torno a las grandes megalópolis. En total 1/6 de la superficie. Esta concentración fue posible porque durante los primeros años de la era meijí hubo un auténtico éxodo rural del campo a los nuevos centros industriales. La población urbana supone un 77% del total.
Los japoneses se ocupan principalmente en el sector terciario, con más del 58% de la población activa. Detrás sigue la industria, un 34% y la agricultura un 6%, aunque es importante el impacto de la agricultura a tiempo parcial. Los empleos son de calidad y estables. El paro afecta a un porcentaje escaso de la población activa: un 3%.
|
|
|
|
|
|
![]()