Índice
Geografía regional
Geografía de Asia
Geografía de la población
China

China: Población

     China es el gigante demográfico más grande del mundo. En 1970 tenía 831 millones de habitantes, en 1980 había 996 millones y en 1995 eran 1.200 millones. La progresión de la población es rapidísima. Esto quiere decir que la densidad de población media es de 128 h/km2; sin embargo, no está repartida uniformemente. El interior del país y las montañas del Tíbet son regiones casi despobladas, con menos de 1 h/km2. También hay muy poca población en los interfluvios más importantes, menos de 25 h/km2; la mayor parte de la población la encontramos en los valles de los ríos principales Amur, Hoang-hoPronunciado con hache aspirada o Amarillo, Yan-tse-kiang o Azul y Si-kiang, en las que la agricultura del arroz se hace intensiva, alcanzan los 150 h/km2. No obstante, las mayores densidades de población se encuentran en la costa y la región de Pekín, con más de 400 h/km2. Algunas regiones, como el entorno de Shanghai, Macao, Nankín, TianjinTambién Tientsin, Cantón y Hong Kong superan los 1000 h/km2. En el interior sólo la región de Sichuan, una hoya en las estribaciones orientales del Tíbet, regada por el Yan-tse-kiang y con una buena producción agrícola, tiene unas densidades semejantes. En general, el valle del Yan-tse-kiang tiene las densidades más altas del interior.

     El crecimiento demográfico tiende a ser elevado, debido a la gran cantidad de población y a que no ha terminado la transición demográfica, pero las autoridades chinas han tenido, desde hace tiempo, una política decididamente antinatalista. Los poderes públicos determinan el número máximo de hijos por mujer. En 1970 el crecimiento vegetativo era del 2,5%, en 1980 del 1,3% y en 1992 del 1,5%; este ligero incremento se debe al menor control de las autoridades. La fecundidad ha bajado del 5,4 ‰ en 1970 a cerca del 2,3 ‰ en 1992. Para controlar la natalidad se proporcionan sistemas anticonceptivos de todo tipo, sobre todo el preservativo, por ser barato, y se recurre al aborto y al infanticidio, sobre todo si nacen niñas. Pero el método más utilizado es la abstinencia, ya que no se permite el matrimonio antes de los 30 años. Tener más hijos de los permitidos está muy penado.

     A pesar de todo la población aumenta, ya que disminuye también la mortalidad infantil, aun siendo alta. En 1970 era del 71 ‰, en 1980 del 40 ‰ y en 1992 del 27 ‰, una reducción muy drástica en sólo 20 años, pero muy lejos del 5 ‰ de Japón o del 6 ‰ de España.

     La reducción de la mortalidad infantil ha provocado un aumento de la esperanza de vida al nacimiento que no tiene su reflejo en la calidad de vida. En 1970 era de 61 años, en 1980 de 67 y en 1992 de 71 años.

     La población china es mayoritariamente rural. El 66% de la población vive en y del campo. Pero en los últimos tiempos se observa un proceso de urbanización ligero. En 1970 la población urbana era sólo del 17%, en 1980 del 19% y en 1992 del 33%. La política comunista favorecía la vida en el campo y la población rural en contra de la urbana. Hoy en día la liberalización de la economía y las mayores oportunidades que ofrecen las ciudades favorecen la emigración del campo a la ciudad.

     La pirámide china presenta un aspecto de país joven con una base amplia y bien estructurada, típica de un país en plena transición demográfica.

El hábitat rural

     El mundo rural chino está marcado por el impacto de la revolución socialista. En tan extenso país no es posible hablar de un modelo rural único, pero la mayoría de la población vive en el entorno de los grandes ríos dedicados a una agricultura de subsistencia, intensiva y de tipo asiático, lo que quiere decir que el cultivo principal es el arroz, seguido de los cereales panificables. El bosque tiene una importancia vital en este tipo de economía.

     La aldea china carece de plano determinado, pero tiende a la regularidad. Las casas son de madera, y están construidas sobre un pedestal que las eleva sobre el suelo. No son casas cómodas, y apenas tienen estancias específicas. La calefacción sólo es imprescindible en el norte. Los servicios sanitarios brillan por su ausencia. Modernamente, ha llegado el agua corriente y la luz eléctrica. Esta es la casa típica de todo el sudeste asiático, que se ha llegado a exportar hasta a Japón.

     Tradicionalmente la casa tenía un pequeño huerto abonado con las heces humanas, pero con la revolución esto desapareció. La ganadería no está integrada suficientemente en el sistema agrícola.

     La propiedad de la tierra es comunal, pertenece al pueblo, y se cultiva entre todos. La decisión de qué se cultiva y cómo se toma en común, en reuniones controladas por los cuadros del partido. Los cuadros del Partido Comunista son los auténticos oligarcas del país. La tierra se explota en parcelas pequeñas con los medios que proporciona la comunidad. Al principio, cada familia recibía una parcela, y era su responsabilidad explotarla, pero tras la revolución cultural las parcelas no se repartieron, y se comenzaron a cultivar en común, en la brigada. Tras la desaparición de Mao, y con la apertura al capitalismo, cada familia volvió a tener una parcela que cultivar, pero de manera secundaria, ya que primero tiene que dedicar su trabajo a las tierras comunes y luego a las suyas. La producción agrícola se consume en el pueblo, y se reserva algo para las ciudades y el mercado. En la actualidad los que cultivan parcelas «propias» pueden dedicar toda la producción al mercado, con lo que consiguen acumular capital. Esto ha permitido que aparezcan nuevos ricos, que emigran a las ciudades. Estos nuevos ricos son los comerciantes y los cuadros del partido: la clase media china. Salvo excepciones, como los cultivos textiles, muy poca de la producción agrícola se comercializa.

Las ciudades

     En China encontramos algunas de las ciudades más grandes del mundo, como Pekín, Shanghai, Chongoing y TianjinTambién Tientsin, todas ellas con más de 5.000.000 de habitantes. No encontramos la macrocefalia de otros países subdesarrollados, pero sólo porque es un país muy grande y la población no se concentra en una sola ciudad.

     El resto de la red urbana está muy mal estructurada. Apenas existen ciudades medias, más allá de las capitales de las treinta provincias con que cuenta: unas provincias muy grandes a las cuales no sirven en su totalidad la mayoría de las capitales. Pero, en los últimos tiempos, ha comenzado la emigración del campo a la ciudad y empiezan a sentirse los primeros signos de superpoblación. Para evitar esto, las autoridades chinas han comenzado a primar a las capitales y a las ciudades nuevas como centro urbano, con similares oportunidades que las grandes urbes. Estas ciudades medias tratan de canalizar y ordenar el mundo rural inmediato: proporcionando productos a los grandes centros urbanos. Cada ciudad lleva a cabo un fuerte programa de desarrollo; lo que le obliga a drenar fuerza de trabajo y capitales del campo. A la postre, esta política favorecerá un auténtico éxodo rural y desequilibrará, aún más, la distribución de la población. Todo esto está, aún, controlado por las autoridades comunistas chinas, que aún deciden dónde debe vivir la población.

Índice
Geografía regional
Geografía de Asia
Geografía de la población
China
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Se autoriza el uso con licencia GFDL.
Web recomendada Enciclopedia Libre en Español