| "LOS MAYOS"
Celebración que se realiza la noche del 30 de abril. Se procede a sortear a las mozas ("solteras"), emparejandolas con alguno de los mozos del pueblo. Por la noche se ronda a las mozas. "Si
quieres saber (nombre la moza) El que quiera puede interrumpir el cantico y pujar por la moza y "quedarse con ella". Se cambian los nombres y apellidos. En las siguientes interrupciones se debe pujar siempre con el doble. Al final de la noche se organiza una fiesta con todo el dinero conseguido.
Reportaje fotográfico de los Mayos de 2005
Los Mayos de Guadalaviar siguen vivos en el 2000 HERALDO. Teruel Como todos los años la localidad de Guadalaviar celebrará la próxima noche del 30 de abril al 1 de mayo la fiesta de los Mayos, una tradición que exalta la primavera y cuyos orígenes se remontan a las culturas fenicia y griega. Esta festejo, que se ha ido transmitiendo de padres a hijos durante siglos, tiene lugar en diversas poblaciones de la Sierra de Albarracín. En Guadalaviar todo empezaba la noche del 30 de abril con el sorteo de mayas (mujeres) y mayos (hombres) y también de la Virgen y el Niño. El mozo al que le tocaba la virgen era el encargado de organizar todas las fiestas de los mozos del año y la moza a la que le había correspondido el Niño tenía como misión el bordado de un banderín que se colocaba en lo alto de un "pimpollo", un pino de grandes dimensiones que se cortaba en La Dehesa, se pelaba y arrastraba, y se plantaba en la noche de San Juan. Con la venta de este pimpollo se costeaba el gaitero de las fiestas. Una vez sorteadas las mayas y los mayos, los mozos formaban una rondalla que iba de puerta en puerta anunciando a cada moza el mayo de le había tocado. Existían diversas manifestaciones para repudiar al mayo, tales como encender la luz de la habitación o acudir a Misa al día siguiente con el mantón al revés. El mozo repudiado podía resignarse o "castigar" a la moza con cánticos y coplillas alusivas a su despecho. En la actualidad la tradición sigue viva pero la fiesta maya es más un atractivo turístico y un motivo de fiesta que un ritual de noviazgo y casamiento como lo era antaño. En Guadalaviar se mantiene el sorteo de mozos y mozas y la rondalla recorre después las calles cantando y recaudando dinero. Con la cantidad recogida se prepara una comida típica al día siguiente. La Asociación Cultural Rioblanco mantiene viva esta tradición año tras año e invita a todo el mundo a conocerla y a participar en ella. Artículo publicado en el "Diario de Teruel en mayo de 2002"
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