| Viernes,
1 de noviembre de 2002
Guadalaviar
Los ganaderos vuelven a cumplir con la tradición de
la trashumancia
Miles de ovejas partieron ayer en busca de los pastos de Jaén y
Ciudad Real
REDACCION / Teruel
Miles de ovejas partieron ayer desde las tierras altas de la Sierra de Albarracín para
cumplir un año más con la tradición de la trashumancia en busca de los pastos de
Andalucía y pasar el invierno.
Ocho pastores de Guadalaviar con tres tajos de ganados, que sumaban cerca de 7.000 ovejas,
iniciaron la Cañada Real Conquese desde la Vega del Tajo en un viaje a pie que durará
una veintena de días hasta llegar a los pastos de Vilches y La Carolina en Jaén y
Puertollano en Ciudad Real. La distancia que separa la Vega del Tajo de los pastos
andaluces supera los 400 kilómetros.
El ganadero y presidente de la Nueva Mesta de la Comunidad de Albarracín, Ismael
Martínez, manifestaba que la trashumancia a pie la hacen por doble motivo. "Por un
lado, por razones económicas, y, por otra, para que no se pierda esta tradición tan
ancestral".
Las razones económicas para hacer la trashumancia a pie pesan lo suyo, puesto que
embarcar las ovejas en un camión cuesta más de 900 euros, 150.000 pesetas y sólo entran
unas 3000 cabezas de ganado. El ganado que lleva Ismael Martínez junto con un hermano y
dos primos supera las 2.600 ovejas. No obstante, son muchos los ganaderos que hacen el
viaje al sur transportando las ovejas en camiones.
Hasta la década de los noventa, la trashumancia en los municipios altos de la Sierra de
Albarracín se hacía por la Cañada Real Conquese a pie hasta llegar a Chillarón
(Cuenca), donde embarcaban en tren hasta Puertollano. Pero Renfe quitó este servicio y es
lo que obligó a que los hermanos Belanchón retomaran la tradición de la trashumancia a
pie por toda la Cañada Real en 1997.
Los ganaderos turolenses en su recorrido por la Cañada Real Conquese encontrarán este
año en la vereda, durante los 20 días que dura la trashumancia, buenos pastos y agua
suficiente para los rebaños, ya que ha llovido en este otoño, pero también econtrarán
los graves problemas que afectan a las vías pecuarias al estar invadidas por vertederos,
carreteras, urbanizaciones o roturaciones que alcanzan la Cañada Real y que tiene
establecida una anchura de 90 varas.
Los ganaderos y las ovejas pasarán todo el invierno en las tierras de
"Extremadura" para volver a los pastos de la Sierra de Albarracín en el mes de
mayo.
Con la partida de los ganaderos también parten sus familias a tierras más cálidas. En
Guadalaviar, por ejemplo, el municipio se resiente mucho con la trashumancia, puesto que
son de 70 a 80 personas las que dejan el pueblo. La escuela de Guadalaviar pasa de tener
30 niños a solamente una decena. Los escolares seguirán el curso en tierras andaluzas.
Ayudas de la UE que no da la DGA
La Nueva Mesta de la Comunidad de Albarracín reclama a la Consejería de Medio
Ambiente de la DGA que les dé las ayuda establecidas por la UE por mantener la actividad
de la trashumancia
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