Gonçal
Vicenç Bordes

LA VELLETA VERDA
Explicaciones sobre
el origen del ser humano
| 1. Mítico-religiosas | ||
| 2. Racional-filosóficas | Creacionismo | |
| 3. Científicas |
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| Teoría de la evolución | Evolucionismo: Lamarck | |
| Selección natural: Darwin | ||
| Teoría sintética | ||
| Equilibrios puntuales: Stephen Gould | ||
La revista Muy Interesante número 8 de enero de 1981 resumió gráficamente tres posturas sobre el origen de la humanidad: la creación divina, el origen extraterrestre y la teoría de la evolución.



EXPLICACIONES SOBRE EL ORIGEN DEL SER HUMANO
Encontramos tres tipos de explicaciones:
1. Las Mítico-religiosas.
2. Filosofía clásica griega.
3. Las de la ciencia moderna.
Recurren al Mito que es un relato de un asunto fabuloso ocurrido en un tiempo pasado remoto e impreciso. Mediante el recurso de imágenes o símbolos trata de responder a las cuestiones fundamentales que se plantea la colectividad. En la cultura occidental encontramos dos modelos de explicaciones mito-religiosas: la judeocristiana y el griego.
1. Modelo judeocristiano.
Esta explicación aparece en un pueblo en el que existe una poderosa casta sacerdotal que afirma ser mediadora entre lo divino y lo humano. No existe la presencia de un rey poderoso ni interesa a la casta sacerdotal su existencia. Los sacerdotes afirman haber conseguido los conocimientos religiosos por Revelación divina, y afirman plasmar la "palabra revelada" en el libro llamado Biblia. El hombre ha sido creado por Dios a su imagen y semejanza, con lo cual se pretende asegurar al hombre un lugar destacado en el Universo. Todas las demás cosas creadas están para el servicio del hombre.
2. Modelo griego.
En Grecia no existe una casta sacerdotal poderosa. Es el monarca el que conserva un cierto carácter divino, siendo el intermediario entre el pueblo y la divinidad. No existe un dios único, sino un politeísmo en el que los dioses son semejantes al ser humano, excepto en la inmortalidad y el poder. Los griegos conciben el universo como un conjunto ordenado al que llaman Cosmos, en el que se produce una lucha constante entre el Bien y el Mal, de la que surge como ganador el Bien y la Justicia, denominando a esta lucha o proceso Armonía. El ser humano es concebido como un animal racional, poseedor del Logos o facultad de nombrar o decir el que son las cosas, facultad que le permite descubrir el orden que rige el mundo.
b). Explicación racional-filosófica. (Filosofía clásica griega)
En Grecia se observa por primera vez un cambio de poder entre las clases sociales. De una sociedad agraria, en la que gobierna un Rey, vemos el surgimiento de nuevas clases adineradas que han conseguido sus riquezas con el comercio y la artesanía. Estas clases demandaran una parcela en el poder político. Serán las llamadas clases aristócratas que desplazarán a la monarquía del poder, creando un gobierno democrático y otorgando un mayor poder político a las florecientes ciudades-estado (Polis).
Las explicaciones mito-religiosas eran las que correspondían al sistema de la monarquía. Estas nuevas clases buscarán explicaciones más racionales, por lo que podemos afirmar que a mediados del siglo VII a. C. surge la Filosofía, paralelamente a la consolidación de la Polis.
1. Concepto de naturaleza.
Para la explicación racional-filosófica todo lo que existe es Naturaleza y el filósofo, mediante el Logos, tendrá que descubrir las leyes internas que explican su funcionamiento, sin acudir jamás a poderes sobrenaturales. La Naturaleza está dotada de una fuerza interior que impulsa su desarrollo, a la que llaman Devenir. Los primeros filósofos se fijan como objetivo el descubrir cual es el principio que es origen de todo y de la fuerza interior. Los pensadores se dividieron en Monistas que creían que el principio es único y Pluralistas que postulaban principios diversos.

Los creacionistas, al contemplar el mundo vivo, sienten una impresión de admiración. Todo está exactamente dispuesto, cada parte está articulada con precisión con las demás. Todo es demasiado bonito para ser una casualidad. La complejidad de un ser vivo es improbable que sea fruto del azar. Todas las partes del organismo han sido dispuestas previamente siguiendo los planes de un artesano inteligente: Dios.

Las maravillas del mundo eran la prueba de la existencia de Dios, pero además, el hombre tenía que reconocer la bondad del Creador. Esto era lo que propugnaba el reverendo inglés William Paley, maestro de Darwin, en su "Teología Natural" (1802), y por otra parte, hizo famoso su ejemplo del reloj encontrado en una playa desierta. Dice el reverendo que él no creerá que este reloj sea el resultado del encuentro accidental de diversas causas mecánicas, sino que supondrá la existencia de un ser consciente que lo ha concebido, lo ha manufacturado y lo ha puesto allí. De la misma manera, la existencia de los seres vivos presupone la existencia del Creador. Otro de los problemas que le planteó este reverendo a Darwin fue el de la adaptación de los seres vivos a su entorno. Para los creacionistas es la prueba de que cada especie no es el resultado de una construcción libre, porque si no, el resultado podría estar más o menos bien logrado. Pero el hecho de que cada especie esté perfectamente adaptada a su medio demuestra que ha sido la deferencia del Creador que ha querido armonizar el funcionamiento de cada ser vivo con las condiciones de su medio.
Basan su teoría en la Biblia. En seis días Dios creó la tierra, las plantas, los animales y el hombre, hace entre 6000 o 12000 años. Todos los seres vivos descienden de una pareja única. Las especies sólo pueden evolucionar desapareciendo, como los dinosaurios. La tierra fue inundada por un diluvio universal, y sólo se salvaron una pareja de cada especie (El Arca de Noé).
Los defensores actuales del Creacionismo son fundamentalmente iglesias de Estados Unidos, como los Testigos de Jeová, los Baptistas... y organizaciones agresivas como el Ku Klux Klan . Donald Reagan era defensor de esta teoría y Georg Bush es partidario de que se enseñe en las escuelas.
Según el fijismo, tanto la naturaleza como las especies vivas son una realidad definitiva y acabada: los seres vivos son formas inalterables, siendo hoy tal y como fueron diseñadas desde su comienzo. Esta teoría fue formulada por Aristóteles después de dedicar gran atención a la clasificación de los seres vivos, a los que agrupó en especies (conjunto de individuos que comparten los mismos caracteres esenciales) y géneros (caracteres que comparten con otras especies) etc... En el siglo IV a.C. también formuló Aristóteles la teoría Hilemórfica en la que afirmaba que los seres naturales son el resultado de la interacción de un principio pasivo (materia) que tiene la posibilidad de ser, con un principio activo (forma) capaz de hacer reales las cosas que, de otra manera, sólo serían posibles.
El fijismo ha dominado a lo largo de la historia del pensamiento occidental y algunos autores ven en ella una aplicación de las ideas o formas inmutables platónicos. Pese a lo avanzadas de sus investigaciones, continuaron siendo creacionistas científicos modernos como Buffon (1707-1788), uno de los grandes naturalistas del XVIII, Carolus Linneus (1708-1788), autor del sistema de clasificación binomial de plantas y animales, o George Cuvier (1769-1832), padre de la teoría del catastrofismo y del desarrollo de la paleontología de los vertebrados, el cual pensaba que a lo largo de la historia geológica gran parte la vida había desaparecido debido a determinadas catástrofes y que Dios las reemplazaba por especies nuevas.

Georges Cuvier (1769-1832)
La teoría de Cuvier se apoya en la autoridad de la Biblia. Cree que el mundo tiene una antigüedad de 6000 años. Piensa que no hubo una sóla creación, sino muchas sucesivas. Estas recreaciones surgirían de catástrofes planetarias (Catastrofismo), las cuales explican la existencia de fósiles pertenecientes a las especies eliminadas. Para Cuvier la fauna actual está formada por supervivientes de la fauna original. Actualmente el fijismo sólo está sostenido por algunas iglesias de los Estados Unidos.
c). Explicación Metodológica-científica.
La Ciencia del siglo XVIII no podía elaborar explicaciones tan fantásticas, se limitada a formular hipótesis sobre el origen de los fenómenos naturales, sin duda estaría en un encadenamiento mecánico de causas y efectos. Las estructuras complejas tendrían su origen en uno de los dos postulados siguientes:
a). El azar del afortunado encuentro de causas materiales independientes.
b) La intención de un artesano inteligente que hubiera dispuesto los elementos para realizar su idea.
La Ciencia estudia el Universo con la finalidad de descubrir las relaciones naturales y ordenas (leyes) que nos puedan explicar el porqué de los fenómenos que observamos. Para establecer las Leyes la ciencia procede metologicamente siguiendo estas etapas: observación (recogida de datos sobre los fenómenos naturales), análisis de los datos y formulación de una hipótesis explicativa. Finalmente se experimenta esta hipótesis con la finalidad de verificar si las predicciones concuerdan o no con los hechos del mundo empírico. Las observaciones quedan a disposición de la comunidad científica, que los revisa y propone nuevas hipótesis verificándolas con nuevos experimentos.

1. La diversidad de los seres vivos. Las especies. Tentativas de clasificación del ser humano.
Los creacionistas piensan que la ciencia no puede explicar la formación de los seres vivos, sólo puede decir el "porqué" o "para qué" sirven, y el deber del científico es tratar de poner orden en la diversidad de la creación. Los hebreos clasificaban los animales según criterios prácticos: puros o impuros, es decir, comestibles o no. En 1648 el médico francés Francois Bernier fue el primero en pensar que existían cuatro razas de hombres, siguiendo un método simple y geográfico: a cada continente les correspondía un tipo de hombre.
El número de especies.- Linneo consiguió identificar 9.485 especies vivas. En la actualidad se conocen unas 5 millones de especies. Bajo los efectos de la intervención masiva del hombre sobre la naturaleza, haremos desaparecer 1 millón en los próximos años.
Definición de especie:
a). Respuesta inspirada en Platón.- Cada especie correspondería a un tipo ideal, universal. Cada individuo no sería más que una imitación del tipo esencial de su especie. Es la teoría que conocemos como Esencialismo ( o Tipologismo).
b). El nominalismo.- Es una corriente que, desde la Edad Media, se negaba a admitir la existencia de tipos abstractos que existieran en un "cielo de ideas". Sólo existen individuos: las especies son sólo nombres que adjudicamos los hombres a las divisiones que percibimos en la naturaleza. Su máximo defensor fué el inglés Locke (1632-1704).
c). Concepto actual.- Tiene su origen en unas reflexiones de Buffon: la especie es el conjunto de individuos capaces de reproducirse entre ellos. La barrera biológica que separa a las especies es la esterilidad de los cruzamientos. Un fenómeno sorprendente lo constituyen las especies gemelas. Se ha observado que lo que se creía una única especie, en realidad, contiene poblaciones que no se pueden reproducir, esto es muy abundante en el mundo de los insectos, sobre todo entre las drosophilas, ahora ya con más de 1.500 especies.
d) Las "razas" humanas.- No existe ninguna población humana que posea exclusivamente genes propios. Los hombres forman una sola y misma especie. Las diferencias anatómicas que se perciben no son más que la expresión más o menos intensa de genes comunes. Esta mezcla genética en la especie humana es tan fuerte que si necesitamos la donación de un órgano no encontraremos ningún rechazo aunque su procedencia sea africana o europea.
La nomenclatura binaria.- Su creador fue Linneo y consistió en dar a cada especie un nombre latino que constaba de los dos términos que indican género y la especie.

Carl Von Linné
En su trabajo intentaba adaptar una antigua idea de Aristóteles: los seres vivos deberían poder ordenarse en una escala de complejidad que iría desde el puro espíritu hasta la materia inerte. La "cadena de los seres" iría descendiendo desde el hombre (precedido por Dios y los ángeles) hasta las piedras.
Clasificación de los seres humanos.
Carl Von Linné el 1758 en su "Systema Natura" define cuatro variedades de hombres, a cada una de las cuales le atribuye unas características específicas: los americanos son rojos, coléricos y rectos; los europeos son blancos, sanguíneos y musculosos; los asiáticos son amarillo-pálido, melancólicos y rígidos; finalmente, los africanos son negros, flemáticos y retraídos.

Johann Friedrich Blumenbach
Esta línea es seguida en 1775 por el naturalista Johann Friedrich Blumenbach en su obra "De generis humani varietate nativa" propone la siguiente clasificación taxonómica: la variedad caucasiana de piel pálida (Europa), la mogola (China y Japón), la etiópica de piel oscura (África), la americana y la malaya (Polinesia y aborígenes australianos). Blumenbach establece una jerarquía entre las variedades, colocando en el origen de las otras -según criterios personales- a la caucasiana, el pueblo más bello. Las otras variedades son una degeneración de esta población original. Indica que todas las variedades de hombres corresponden a una sola especie: defiende el principio de unidad de la especie humana.
2. Revolución copernicana.
La explicación metodológica-científica se consolida a mediados del siglo XVI con la teoría Heliocéntrica: la Tierra deja de ser el centro del Universo y se convierte en un planeta que gira alrededor del sol, dentro de una inmensidad en el espacio y tiempo. Se concibe al Universo como un sistema de materia en movimiento, gobernado por leyes naturales inmanentes que determinan tanto el movimiento, como las transformaciones de los cuerpos terrestres y siderales (Primera teoría unificada de la Ciencia). Esta teoría deja fuera de su competencia el estudio del origen de los seres vivos y de sus adaptaciones.
Es deudora del desarrollo de la Geología que había demostrado que la Tierra
tenía una gran antigüedad, que estaba sujeta a procesos dinámicos duraderos,
intercalados con grandes catástrofes. La acumulación de grandes cantidades de
fósiles desde la antigüedad y los estudios para la clasificación de las especies
emprendido por Linneo, comenzaron a socavar los cimientos del Creacionismo o
Fijismo y abrieron la puerta a la Teoría de la Evolución. En 1700, el médico inglés Tyson practicó la primera disección de un chimpancé, y el resultado fue
escandaloso para la época: apenas se diferenciaba, anatómicamente, de un ser
humano. En 1759 el sueco Linneo reconoció que las uñas planas de las manos del chimpancé, y la ausencia
de membrana en los ojos, eran también características humanas, por lo que dedujo
que el chimpancé pertenecía a la misma familia que el hombre. En 1801 el francés
Jean Baptiste Lamarck afirmó que el hombre
descendía de una especie de simios que se habían esforzado (movidos por el
instinto de dominio y de la necesidad de ver más lejos) en erguirse y
convertirse en bípedos. Para Hegel y Schelling fué la voluntad de Dios la que
provocó la transformación de las especies, pero Lamarck pensaba que la
Naturaleza (la voluntad de vida) era la única responsable de la
evolución.
a). El Evolucionismo: teoría de Lamarck.

Jean-Baptiste Lamarck (1744-1829)
En "Filosofía zoológica" (1809) y "Histoire naturelle des animaux sans vertebre" Lamarck hizo una exposición rigurosa de la teoría de la evolución. Creía que las plantas y los animales habían surgido de la materia inanimada por generación espontánea, llevando dos líneas evolutivas diferentes, pero no de forma continua, sino con cambios sufridos por los seres para adaptarse a los grandes cambios del medio ambiente. Si las condiciones climáticas o geológicas cambian perdurablemente, los seres vivos transforman sus cuerpo para adaptarse a los cambios.
Formuló la ley del uso y desuso de los órganos: los que no sirven se atrofian y
se crean de nuevos según las necesidades. Una vez adquiridos los nuevos
caracteres por adaptación, se transmiten hereditariamente, un punto inexplicado,
porque la genética advirtió de la imposibilidad de transmitir hereditariamente
los caracteres adquiridos.

Charles Darwin
Entre 1831 y 1836, el Beagle, un pequeño
bergantín de 240 toneladas y apenas 30 metros de eslora, comandado sabiamente
por el capitán Fitz-Roy, con Darwin a bordo, realizó uno de los grandes viajes
de la historia. En septiembre de 1835 el joven Charles
Darwin visitó las islas Galápagos, varadas en mitad de la inmensidad del océano
Pacífico, y allí consolidó sus ideas evolucionistas. Fue un viaje que cambió la
visión que se tenía del mundo.

Darwin en "El Origen de las especies" (1859) aportó nuevas soluciones. A partir de las tesis de Malthus "Ensayo sobre el principio de población" (1776-1834) según la cual las poblaciones de seres vivos aumentan en una proporción más grande que el alimento disponible, lo que obliga a una lucha por la supervivencia, y considerando las mejoras conseguidas por los ganaderos con el cruce de razas, formuló su teoría de la selección natural. La evolución biológica se explica por un proceso de selección natural, no de adaptación al medio. El crecimiento de la población obliga a los individuos a una lucha por la existencia, de la que sólo sobreviven los más aptos, los que presentan variaciones más adaptadas al medio ambiente que son transmitidas a sus descendientes. Las variaciones individuales son atribuidas al azar, surgiendo de forma aleatoria, resultando unas beneficiosas y otras perjudiciales. Los individuos que sobreviven son los que tienen cambios beneficiosos. Sin embargo, esta teoría tampoco aclara del todo los mecanismos de la herencia y el origen de la variabilidad dentro de una especie. Diremos que, independientemente de Darwin, el naturalista inglés Alfred Wallace (1823/1913), tras viajar por la Amazónica y otros lugares, llegó a las mismas conclusiones en los mismos años.
Esta evolución continua y progresiva ha sido criticada porque no se pueden encontrar los restos de todos los estadios de la evolución, y menos en el punto que nos interesa, el de los homínidos. Hay grandes lagunas evolutivas entre unos seres y los siguientes.

Ecuador, propietario de las islas desde
1832, tomó consciencia de la
delicadeza de las islas y en 1934 promulgó las primeras leyes de protección.
Agradecer al Sr. Llorenç Vallmajó Riera los resúmenes que ha hecho en su página web sobre la teoría de la evolución. que utilizo para mi explicación.
La teoría evolutiva o darwinismo se concreta en los siguientes puntos o postulados:
1. Las formas de vida no son estáticas sino que evolucionan; las especies
cambian continuamente, unas se originan y otros se extinguen.
2. El proceso de la evolución es gradual, lento y continuo, sin saltos
discontinuos o cambios súbitos.
3. Los organismos parecidos se hallan emparentados y descienden de un antepasado
común. Todos los organismos vivientes pueden remontarse a un origen único de la
vida.
4. La selección natural es la llave, en dos fases, que explica todo el sistema.
La primera fase es la producción de variabilidad: la generación de
modificaciones espontáneas en los individuos. La segunda, la selección a través
de la supervivencia en la lucha por la vida: los individuos mejor dotados, los
que han nacido con modificaciones espontáneas favorables para hacer frente al
medio ambiente van a tener más posibilidades de sobrevivir, de reproducirse y de
dejar descendencia con estas ventajas.
Los postulados que afirmaban la existencia de un
mundo en evolución sustituyendo la idea de un mundo estático y la afirmación de
que descendemos de un antepasado común, fueron aceptados pronto por la mayor
parte de científicos serios. Sin embargo, polémicas y caricaturas mostraban un
rechazo popular a la inclusión del hombre en la comunidad de descendencia de los
animales.

Ironías sobre Darwin
Biólogos profundamente convencidos de las
ideas evolucionistas, como Thomas Henry Huxley, nunca aceptaron
que el proceso de la evolución fuera
gradual, lento y continuo, sin saltos discontinuos o cambios súbitos,
defendiendo, alternativamente, un origen saltacionista.
El 4º postulado, el que se centra en el mecanismo
de la selección natural, ha sido el más discutido tanto por biólogos como por
filósofos. El postulado implicaba atribuir al azar un protagonismo que la
ciencia determinista del siglo pasado sólo con resistencia podía aceptar: la
armonía ascendente del mundo de los ser vivos no podía ser un resultado
arbitrario y aleatorio de la selección natural, era una armonía u orden que
exigía un proyecto.

Pinzón carpintero
Iguana
3. Teoría sintética de la evolución. Neodarwinismo

Autores : Dobzhansky, Mayr, Gaylord Simpson
La teoría sintética introduce las mutaciones como el origen de las variaciones. Estas se producen al azar y se ven favorecidas por factores como las radiaciones de origen diverso o por algunos agentes químicos. Después, por efecto de las migraciones, cambios climáticos o fenómenos biológicos, se producen aislamientos de grupos que siguen caminos particulares, produciéndose la diversificación de la especie.
El botánico holandés Hugo de Vries (1848-1935) hizo una serie de observaciones botánicas que demostraron la aparición súbita de mutaciones en el proceso de reproducción de las plantas que originaban nuevas especies. La teoría sintética de la evolución perfeccionaba la de Darwin incluyendo la teoría cromosómica de la herencia iniciada por Mendel y de la genética de poblaciones.
La teoría sintética de la evolución o
neodarwinismo se caracteriza por:
1. Un rechazo de la herencia de los caracteres adquiridos.
2. La ratificación de los gradualismo en la evolución: la evolución es gradual y
se produce por variaciones continuas.
3. El reconocimiento del mecanismo de la selección natural con sus dos fases
actualizadas. Primera, la producción de mutaciones cromosómicas o variabilidad
genética. Segunda, la selección de los portadores de dotación genética más
favorable para hacer frente a las presiones ecológicas; éstos, estadísticamente
hablando, tienen una probabilidad de supervivencia y de procreación más alta que
el resto de la población.
4. El cambio evolutivo por mutación se puede realizar de dos maneras:
a) Anagénesis.- Una línea descendiente reemplace a una línea ancestral dentro de la continuidad, es decir, una evolución lineal y contínua hacia una especie mejor.
b) Cladogénesis.- Una línea ancestral se escinde en dos líneas descendientes.
Uno de los protagonistas de esta nueva teoría fue Theodosius Dobzhansky con su obra "Genetics and the Origin of Species" ( "La genética y el origen de las especies") donde expuso que todos los fenómenos evolutivos resultan de cambios en las frecuencias de genes en los individuos, bajo la acción de la selección natural. En 1942, Ernst Mayr ("La sistemática y el origen de las especies") afirma que la gama de especies en la naturaleza se presenta bajo un aspecto discontinuo. En 1944, el paleontólogo Georges Gaylord ("Tempo and Mode in Evolution") retorna a la concepción darvinista del cambio continuo y lento en las especies, explicando el asunto de la ausencia de intermediarios (en las líneas incompletas) por la falta de archivos paleontológicos.
Después de los años 70 esta teoría sintética es puesta en duda por la paleontología, pues los recientes descubrimientos de fósiles no concuerdan con los principios de la evolución gradual. Ciertas especies parecen surgir en los lechos ecológicos sin que se pueda emparentarlas con una línea probable. Será con Niles Eldredge y Stephen Jay Gould que nace una nueva teoría: los equilibrios puntuados o cambio a saltos.
Hoy, el consenso entorno de la teoría sintética
está debilitado. Ciertamente, es una teoría que se presenta con firmeza, pero
con importantes dificultades u obstáculos. Dos muestras. El genetista y
neodarvinista J. B. S. Haldane (1892-1964) argumenta que no se explica la
permanencia de una especie cuando parte de sus individuos han evolucionado hacia
formas más aptas constituyendo otra; una dificultad que es conocida como el
«dilema de Haldane». El paleontólogo S. Jay Gould,
partiendo del voluminoso registro fósil actual, no ve justificado hablar de
proceso evolutivo gradual: la evolución ha avanzado mediante cambios súbitos, a
saltos. Así, pues, hoy hay muchas y diversas maneras de considerarse darvinista.
S.J. Gould
En 1972 Gould y Eldredge avanzaron la idéa de que la evolución de las especies no se realiza de manera gradual y continua en el tiempo, sino al contrario, parece que la evolución se realiza a través de periodos puntuales de intensa actividad evolutiva separados por largos periodos de estancamiento. Existen transiciones rápidas entre especies, lo que explica que no se encuentren siempre todos los estadios evolutivos, como si faltasen los individuos intermedios. Muchos neodarvinistas afirman que estos saltos son la excepción.
Sin embargo, los descubrimientos realizados a partir de 1990 avalan esta teoría. El estudio de ciertas líneas animales, como los crustáceos, aportan una prueba del modelo de equilibrios puntuados, aunque animales como el topo, parece que evolucionan gradualmente.
5. Generalización de la idea de evolución
Darwin se centró en la evolución biológica. Pero después de su teoría se
estableció la evolución en todos los ámbitos y se generalizó la idea de
evolución: evolución en el mundo físico, en el mundo social, en el mundo
psíquico. El pensador inglés Herbert Spencer (1820-1903) afirmó que los
individuos que con esfuerzos conscientes y exitosamente son capaces de adaptarse
a las cambiantes necesidades del medio social, son los individuos que
sobrevivirán y dominarán. Fue precisamente Spencer quién introdujo la expresión
supervivencia del más fuerte; en el conjunto de su obra, la
biología es utilizada para apoyar las tesis de la economía liberal inglesa.
Edward O. Wilson (nacido el 1929) con su polémica "La sociobiología",
publicada el 1975, aplicó de nuevo la biología y la teoría de la evolución a las
ciencias sociales. La idea de evolución también fue asumida por la naciente
psicología. Unos de los pioneros, Francis Galton, primo de Darwin, inició la
Psicología Diferencial; más tarde, se abrió camino la Psicología Genética.
También, impregnado de evolucionismo, es el mismo psicoanálisis de Sigmund
Freud, que identifica momentos evolutivos o etapas tanto en la trayectoria de
crecimiento del individuo como en la formación cultural de la humanidad.
Muy pronto comenzaron los intentos de fundamentar en la naturaleza tanto las organizaciones como las diferencias sociales. En Alemania arraigó hondo el evolucionismo. Su historia reciente era interpretada como una confirmación de la idea de supervivencia de los más aptos. Hitler, apropiándose ideas de Nietzsche de raíz darvinista, dirá que la raza aria es la superior, porque en la supervivencia del más fuerte, alcanzó los lugares más idóneos. En los EEUU la ética del cowboy, forjada en los tiempo de conquista del oeste, encajaba con la idea de lucha por la supervivencia. Un individualismo que valoraba la libertad, la desigualdad y el triunfo del fuerte. Para muchos norteamericanos los millonarios son el resultado de la selección natural: los débiles e incompetentes se han de aplastar, en la lucha por la vida no han tenido éxito. De la misma manera justificaban las guerras coloniales o las imposiciones raciales, como un triunfo del más fuerte y mejor evolucionado, contra los individuos atrasados y poco evolucionados.
Con la aparición del libro de Darwin se inició un apasionado debate entre partidarios de la evolución y partidarios de la creación. En un primer momento, creación y evolución aparecieron como dos conceptos totalmente contradictorios. Posteriormente, surgieron conciliaciones como la del papa Pio XII, en la encíclica Humani Generis, en la que afirmaba que el texto del Génesis se había de interpretar como indicación de que Dios intervino en la formación del mundo y del hombre, el 'cómo' es una cuestión que ha de aclarar la ciencia: en la Biblia no hay que buscar explicaciones científicas. Muchos creyentes, como el paleontólogo y pensador cristiano Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), imaginaron una creación desarrollada por evolución.
El conflicto creacionismo-evolucionismo se ha transformado hoy en el conflicto finalismo-azarismo, planteado en los siguientes términos: ¿el orden natural es resultado de un designio o finalidad, o bien es una realidad imprevisible y casual, un producto del azar?. La introducción de la idea de finalidad en la evolución proviene de un razonamiento analógico. Así como en la vida diaria sólo las operaciones conducidas según objetivos previstos dan buenos resultados, mientras que cuando se actúa sin propósito el orden no suele imponerse, análogamente, el proceso evolutivo constante, el crecimiento de orden y complejidad en la naturaleza, se explica por obra de un Agente que ha dotado de intencionalidad todo el proceso, creciente en orden y complejidad.
Los libros sagrados de las grandes
religiones relatan el origen del mundo como el resultado de la intención de un
artesano inteligente que ha utilizado los elementos para realizar su idea.
Para los azaristas, esta argumentación no es más que una ilusión
antropocéntrica. El hombre se cree un ser necesario, inevitable, un producto
esperado desde siempre; la argumentación finalista no sería más que un
desesperado esfuerzo para negar la contingencia humana. Para los azaristas como
Jacques Monod y otros, los fracasos que la evolución muestra son prueba de falta
de intencionalidad: la aparición del Homo sapiens es el resultado de una enorme
lotería.

Dos imágenes del bergantín Beagle

Mapa encargado por el corsario Cowley al capitán William Hack (s. XVI)
Bibliografía


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James S. Trefil: En el momento de
la creación. Del Big Bang hasta el universo actual ; Salvat, Barcelona, 1986
Charles darwin
La Velleta
Verda. 2005