Gonçal Vicenç Bòrdes

LA VELLETA VERDA

 

EXTINCIÓN DE LOS NEANDERTALES Y AUGE CROMAÑON

 

      La superiorida biológica  en la supervivencia no supone el que una especie sea, en términos absolutos, superior respecto a la otra, sino que en unos determinados ambientes, esa especie se puede desenvolver mejor que la otra, que está peor adaptada a las condiciones medioambientales. Esto se resume, diciendo que una especie es “mejor” que otra porque prolifera, en lugar de desaparecer, debido a que las circunstancias ambientales le son favorables.

 

      Los cromañones llegaron a la península Ibérica hace 40.000 años y, con ellos, llegó la cultura Auriñaciense. Algunos autores –pocos-, dicen que el Auriñaciense es obra de los neandertales. Los últimos neandertales se extinguieron en su refugio de las penínsulas mediterráneas (en España al sur del Ebro) haced 28.000 años.

 

      ¿Qué pasó en el clima y el ecosistema europeo entre hace 40 y 28.000 años?  Sabemos que hubo unos periódos muy frios llamados glaciaciones. Durante las dos últimas glaciaciones se extendieron por Europa una fauna de ambiente frío, abundando los mamuts y rinocerontes lanudos, el reno, el antílope saiga, etc. Este ecosistema es conocido como la TUNDRA-ESTEPA DEL MAMUT LANUDO.

 

Grupo de bisontes europeos (Bison bonasus) pastando en un claro de un bosque de coníferas.

 

      Al derretirse el hielo de la última glaciación, algunas especies que vivían reunídas en grandes rebaños, emigraron hacia el norte, como los renos y, otras, como caballos y saigas se fueron hacia el Este, en busca de las estépas asiáticas. El mamut y el rinoceronte lanudo, junto con especies no árticas como el oso de las cavernas y los megaceros, simplemente se extinguieron.

 

      La Península Ibérica, muy al sur y accidentada, constituía el límite meridional de la fauna de la tundra-estepa del mamut lanudo. Aquí los animales antes descritos no eran especialmente abundantes y, es más, tenemos problemas para establecer en qué momentos hubo presencia de estas especies frías en la Península Ibérica. 

 

Fauna pleistocena de la Sierra de Atapuerca

 

      Sabemos que hace 28 mil años, después de la desaparición de los neandertales, hubo en la península mamuts, rinocerontes lanudos, glotones y renos en la cornisa cantábrica y la meseta.

 

       La costa norte se encontraba más adentro de los actuales límites, y formaba una llanura litoral (hoy sumergida) por la que se desplazaban hacia Galicia las grandes manadas de renos, mamuts y caballos. Por las pinturas de Altamira sabemos que había bisontes, pero desconocemos su comportamiento: sería migrador como el bisonte amedricano o sedentario como el europeo.

 

      En Catalunya penetraron las especies frías como el mamut, reno, buey almizclero y rinoceronte lanudo, pero nunca sobrepasaron el Ebro.

 

      En Andalucía, en Granada, se han encontrado huesos de mamuts.

 

      Los neandertales del Cantábrico conocieron el reno y los de Catalunya, además, el rinoceronte lanudo. No conocemos la edad de los rinocerontes de Madrid ni los mamuts de Granada. Pero sabemos que todas estas especies, junto con otras de FAUNA TEMPLADA, como los rinocedrontes de estapa y el de Merck, los elefantes de defensas rectas, hipopótamos, puercoespines y cacacos, sobrevivieron hasta muy tarde en la Península Ibérica.

 

      Podríamos incluir a los Neandertales en este grupo de especies que pervivieron en el sur cuando ya se habían extinguido en el resto de Europa. Esto nos hace suponer que la pervivencia del Homo sapiens neandertalensis estuvo ligada al tipo de FAUNA TEMPLADA que hemos descrito y, su desaparación, más que la llegada de los cromañones, fue la causa de su extinción.

 

Otras causas

     

     Habrían sido probablemente menos sociables y conversadores. Con familias nucleares muy unidas, sus redes de apoyo más allá de la familia serían más bien débiles. Tenían menos movilidad dentro de su ambiente, rasgo que eventualmente les resultaría fatal, pues su vida sedentaria y aislada contrastaba con la de sapiens sapiens que había logrado inmunizarse contra muchas plagas por su continua movilidad en las márgenes del Mediterráneo. Caso parecido al de la conquista de las tierras americanas por los españoles, y consecuencias similares: es posible que la extinción de los neandertales fue causada por su falta de anticuerpos para resistir las enfermedades que contraerían al entrar en contacto con nosotros.

 
     El cerebro neandertal era chato en la cima y reducido en la frente, abultado en los lados y atrás, de donde puede concluirse que nuestro "primo" tenía capacidad visual mayor (lóbulo occipital amplio) combinada con menores dotes para el planeamiento (lóbulo frontal reducido). Habría sido así mejor observador que estratega, más eficaz en reacciones inmediatas que en acciones de largo plazo. Los investigadores piensan que fuera un trabajador empeñoso pero con poca inclinación por la exploración o el comercio. Por ejemplo, nunca construyó embarcaciones.

 

El neandertal antepasado del hombre actual

(Ver artículo de prensa)

 

      El destino de los neandertales es el centro de uno de los debates más acalorados de la evolución humana, ya que existen dos teorías totalmente contrapuestas para explicar su desaparición. Los defensores de la teoría multirregionalista o de la continuidad regional, con el antropólogo Milford Wolpoff a la cabeza, creen que los neandertales que vivieron en Europa y oeste de Asia hace entre 300000 y 28000 años contribuyeron significativamente al bagaje génico de los europeos modernos. Por el contrario, los defensores de la teoría del reemplazamiento o “fuera de África” sostienen que los humanos modernos se originaron en África hace unos 100000-200000 años y desde allí se expandieron a los otros continentes, sustituyendo a las poblaciones locales arcaicas sin mezclarse con ellas. La recuperación de material genético de dos neandertales (Paabo y Mermaiskaya) aportó evidencia adicional a favor de la hipótesis del reemplazamiento. (Ver artículo de prensa).

 

      El hallazgo de los restos de un niño en Portugal el año 1999 en Lagar Velho 1, a 150 kilómetros al norte de Lisboa, ha hecho pensar a  João Zilhao y Erik Trinkaus, que se trata de un híbrido entre neandertales y cromañones, con una antigüedad de 24.500 años.  João Zilhao, del Instituto de Arqueología de Lisboa, y Erik Trinkaus, un reconocido experto en neandertales de la Universidad de Washington, en St. Louis, creen que se trata de la primera evidencia firme de hibridación entre neandertales y humanos modernos, aunque puntualizan que, dada la tardía datación, tiene que ser el resultado de generaciones de cruzamientos entre neandertales y cromañones, por lo que la desaparición de los últimos neandertales, al menos en la península Ibérica, no sería debida a su extinción y reemplazamiento por los cromañones, sino a una progresiva mezcla genética con éstos.

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