LA VELLETA VERDA

Gonçal Vicenç Bordes 

 

 HOMBRES. 

    Habíamos llegado a la conclusión que tras la primera salida de humanos de África, protagonizada por el Homo ergaster, por aislamiento y evolución aparecen tres especies distintas: en Europa el Homo antecesor, del que podrían evolucionar Homo heidelbergensis y después Homo s. neanderthal; en Asia surgió el Homo erectus y en Africa el Homo sapiens.
 
Los primeros australianos
 
     El final de Homo erectus en Asia es similar al de los neandertales europeos: coincide con la expansión de los humanos modernos, de los que encontramos restos fósiles en Australia con una antigüedad de 60.000 años, asociados a la industria del Modo II. Por lo tanto, la expansión de Homo sapiens ocurrió antes en Asia que por Europa, donde los restos más antiguos tiene 40.000 años.

     Para algunos autores, basándose en el aspecto de los actuales aborígenes australianos, el origen de los primeros australianos tendría que buscarse en poblaciones que evolucionaron del Homo erectus, o bien con miembros de esta especie que se habrían mezclado con H. sapiens. Sin embargo, los restos humanos más antiguos encontrados en Australia responden al de un hombre grácil, y los individuos de tipo robusto encontrados, que son más recientes, se parecen al H. sapiens de Skhul (Israel).

     Sabemos que en Australia había dos poblaciones de homos: una de cráneos robustos y otra de cráneos gráciles. Por supuesto, en un principio se supuso que los hombres que habían llegado primero eran los más toscos y primitivos, los cuales habrían, asimilado genes de los Homos erectus de Indonesia. Posteriormente llegaron los gráciles que no tenían nada que ver con los primeros. Sin embargo, cuando se estudiaron bien los restos se descubrió que los restos gráciles eran más antiguos que los robustos.

     Los dos fósiles más antiguos son los de los lagos Willandra y Mungo, conocidos como Willandra50 (WLH50) y Mungo3 (LM3), este último fue el primero en descubrirse en 1974, del tipo australiano grácil, enterrado en una fosa y espolvoreado de ocre. El segundo en descubrirse, en 1980 por L. Garnpung, fue la calvaria WLH50 de un australiano robusto, con toro supraorbital muy marcado, frente aplanada y una capacidad craneal de 1450 c.c.

     Después de estudiar estos dos restos se supo que la edad de LM3 era de 62.000 años y la de WLH50 de 20.000 años. El poblamiento de Australia se produjo durante el estadio isotópico 4 (OIS4), que es un estadio frío que se corresponde con el último glaciar europeo. Los cromañones entraron en Europa durante el OIS3, que es un periodo cálido que sucede a OIS4. El nivel del mar estaba bajo, pero solamente 20 u 80 m. menos. Australia y Nueva Guinea formaban una sola isla. La única manera posible para llegar fue usando la navegación, resultando una travesía larga, sólo posible según Noble y Davidson, teniendo una capacidad tecnológica suficiente para fabricar una balsa, lo cual supone que se tenga planificación y la capacidad de coordinación suficiente para llevar adelante un proyecto en común, que sólo se puede tener disponiendo de una menta humana y un lenguaje que permita la comunicación por medio de símbolos.

     El individuo grácil LM3 fue enterrado con las manos unidas por delante de las caderas (para tapar el pene). Su existencia hecha por tierra la idea de que los aborígenes australianos porten genes del Homo erectus. Es más probable que estas poblaciones, en condiciones de aislamiento y en el transcurso de 60.000 años, evolucionaran hacia el tipo robusto.

     Se sabe que en Asia, los Homos erectus convivieron con los Homo sapiens, extinguiéndose hace 27.000 años (restos encontrados en Ngandong) .
 
Antecedentes de los primeros europeos
 
     A comienzos de los años 90 las teorías hablaban de que Europa era un territorio hostil para el hombre y se aceptaba que los primeros hombres no llegaron hasta hace 500.000 años. En 1993 la European Science Foundation debatió sobre la ocupación europea y no aceptó la existencia de fósiles humanos en ninguno de los siguientes yacimientos y, además, puso en duda la existencia de artefactos líticos en los mismos: se duda de la ocupación humana de Le Vallonnet y Soleihac (Francia), no se acepta en Orce y cueva Victoria (España); se duda de Monte Poggiolo y Monte Peglia (Italia), Kärlich A (Alemania), Korolevo (Ucrania), Sandalja (Croacia) y Stranska Skala (Chequia). Todos estos yacimientos con una antigüedad de alrededor de 1 millón de años.

     En 1994 se halla una tibia humana en Boxgrove (Inglaterra) asociada a una industria Achelense (Modo II), con una antigüedad de 524.000 años, lo qual empezó a tambalear la anterior teoría.

     El mismo año, en la Gran Dolina de Atapuerca (Burgos) se hallan fósiles humanos con una antigüedad de 800.000 años, demostrando que Europa, al igual que Asia, fue poblada en el Pleistoceno inferior.

     En un intento de salvar la primera hipótesis, se dijo entonces que cabría la posibilidad de que el sur de Europa, más cálido y soleada, con mayores recursos, fuera poblada hace 1 millón de años, pero el norte, con un invierno severo, no fuera poblado hasta hace 500.000 años.
 
Homo antecessor
 
     Los primeros restos fueron hallados en la Gran Dolina (Atapuerca). Sus rasgos, respecto al Homo ergaster, del que evoluciona son: la mandíbula menos robusta, los caninos más pequeños; reducción del tamaño del tercer molar, en cambio, el primer y segundo molar presentan macrodontia; los premolares tienen raíces dobles, mientras que en Homo neandertal y sapiens hay una sóla; la capacidad creaneal es de 1000 c.c. frente a los 804-900 cc de Homo ergaster; el hueso frontal presenta un reborde óseo sobre las órbitas; frente a la cara plana de H. habilis, ergaster y erectus, nuestro “antecesor” presenta unos rasgos en relieve, con los pómulos resaltados y las mejillas hundidas; mejor dicho, la cara de los individuos infantiles es grácil y con relieve, pero conforme se hacen adultos, la cara se hace más grande y robusta, además se hincha por la expansión de los senos maxilares.
 
Los preneandertales
 
     Debemos buscar nuestros antepasados en formas más antiguas que los neandertales. Hemos visto que el último antepasado común entre neandertales y sapiens es el Homo antecesor. A continuación nombraremos una serie de restos de humanos pertenecientes a especies más afines con los neandertales que con los sapiens.

    Del grupo de los preneanderthales, "versión ártica" (es decir, los que evolucionan del Homo antecesor), tenemos:

- Con una antigüedad de 600 a 400 mil años tenemos el hombre de Aragó (Francia), los de Fontana Ranuccio y Visiogliamo (Italia), Mauer y Steinheim (Alemania) y Boxgrove (Inglaterra).

- De 400 a 250 mil años tenemos los restos de Bilzingsleben y Reilingen (Alemania), los restos de la Sima de los Huesos (Atapuerca), Swanscombe (Inglaterra), Petralona (Grecia) y Vértesszöllös (Hungría).

- Finalmente los restos con una antigüedad comprendida entre 250 y 130 mil años hallados en Biache-Saint-Vaast, Lazaret y La –chaise-Abri Suard (Francia), los de Ehringsdorf (Alemania), Pontnewydd (Inglaterra) y Altamura (Italia).


Homo heidelbergensis
 
     Tienen una antigüedad comprendida entre 500 y 220 mil años. Se trata de las personas más fuertes que hayan existido jamás, con una altura de 1’70 m y un peso de 90 k. La mayoría eran diestros, lo cual supone un rasgo exclusivo de los humanos, que presentan una acusada lateralidad.

     Esta especie fue creada a partir de la mandíbula de Mauer. Se han encontrado restos en Petralona (Grecia), Arago (Francia), Swascombe (Inglaterra), Steinheim (Alemania) y Sima de los Huesos (Atapuerca). Es una especie exclusivamente europea y antecesora de los neandertales.

     Se sabe que tenían un aparato fonador parecido al nuestro. También sabemos que individuos enfermos sobrevivieron, lo cual supone la existencia de la solidaridad. Fueron los primeros individuos en acumular cadáveres de seres humanos en un mismo sitio, lo cual supone que practicaban algún tipo de rito. Este hombre fabricaba hachas bifaces achelenses o Modo II; también fabricaron lanzas de madera de picea, como las halladas en Schöningen (Alemania), con las que cazaban caballos hace 400 mil años.
 
Los neandertales
 (Imágenes de neandertales)

 
MAS SOBRE NEANDERTALES
 
     A partir de hace 200.000 años los restos humanos encontrados en Europa son neandertales, como los de Saccopastore (Rome) y Krapina (Croacia). A partir de este momento se intensifican los hallazgos de restos de neandertales por toda Europa, y aparecen también en Asia Central y Próximo Oriente.

     El clásico hombre de Neandertal és el más moderno de todos, y no está emparentado con el Homo sapiens. Los neandertales clásicos aparecen a comienzos de la glaciación Würm, hace 70.000 años. Describimos como ejemplar típico al hombre de La Chapelle-aux-Saints (Corrèze, Francia 1908), estudiado por M. Boule. Aunque tenía una masa encefálica superior a la del hombre actual, presentaba un menor desarrollo de los lóbulos frontales, que le hacían tener menor aptitud para la abstracción, conceptos generales y el raciocinio; además, estuvieron menos dotados para la inhibición de sus instintos (H. Alimen, 1962).

 

Cráneo y representación de un neandertal.

     Eran robustos, con el cráneo alargado lateralmente, frente huidiza con marcado reborde óseo sobre las cavidades de los ojos, con la nariz grande y mandíbula sin mentón. Su cuerpo estaba adaptado para soportar el frío, con un aspecto cilíndrico y extremidades cortas (regla de Allen).

Su industria se conoce como Musteriense (Modo III). Vivían en refugios o cuevas, sin asentamientos fijos, dependiendo para alimentarse del movimiento de los animales, como renos, caballos y ciervos. Mostraban compasión por sus congéneres y los enterraban con cuidado cuando morían: posición fetal, cabeza apoyada en un brazo. También se sabe que eran solidarios porque individuos con graves heridas sobrevivieron, se supone que alimentados por sus congéneres.
     
     En la Península Ibérica encontramos los siguientes neandertales: parietal de la Cova Negra (xátiva); parietales y frontal de la Cueva Carihuela (Granada); un molar de Moros de Gabasa (Huesca); un diente de Mollet (Girona); cuatro dientes del Abric Agut (Barcelona); cinco dientes de Axlor (Vizcaya); dos dientes y un húmero en Lezetxiki (Guipúzcoa); una mandíbula y un fragmento de fémur de Zafarraya (Málaga); una mandíbula, una dentición infantil, dos metatarsos y una falange de Valdegoba (Burgos); un fragmento coxal y medio distal de húmero de Tossal de la Font (Vilafamés); un cráneo completo de adulto, cráneo y mandíbula infantil de Cantera de Forbes (Gibraltar) y la mandíbula de Bañoles (Girona).

  

    ¿Practicaban el canibalismo?
 

Neanderthales según dibujo de P.G. Wandel

Mandíbula Banyoles

Hombre neandethal

El origen del hombre moderno
 
    Los presapiens. ¿Pero qué sucede con el desarrollo de nuestro propio tipo?. Es decir, de la línea de tránsito al Homo sapiens.

     En primer lugar señalaremos los hallazgos (que en un principio fueron denominados como pre-neanderthales "versión tropical" . Se trata de: el hombre de Bodo (Etiopía), el de Ndutu y Eyazi (Tanzania) el hombre de Broken Hill (Zambia, 1921), el de Salé (Marruecos) y el de Elandsfontein (Sudáfrica). Todos ellos se consideran antepasados del Homo sapiens, aunque algunos los tienen como antepasados del
Homo rhodesiensis, el cual supone una rama colateral en la evolución humana, con representantes únicamente en África.


Los sapiens
 
     Entre 200 y 100 mil años se encuentran fósiles africanos con características propias de la humanidad actual: los aparecidos en los niveles superiores de Laetoli, los del valle del rio Omo ( hallados en 1967 por Richard Leakey en Omo-Kibish1) y los restos sudafricanos de Border Cave, Florisbad, Cave of Hearths y sobre todo los encontrados en la bahía de Klasies River, probablemente el origen de la humanidad actual, donde se han encontrado unos restos quemados y con marcas de corte en su superficie, porque fueron consumidos por otros humanos.
 
¿De que ser evolucionaron estos Homos sapiens?

      Sabemos que tienen como antepasado al Homo ergaster, pero en África no aparece un fósil semejante al Homo antecesor de Atapuerca (aunque algunos lo ven en el Homo mauritanicus), que se supone vendría del Homo ergaster y daría lugar al Homo neanderthal.

Los Homos erectus evolucionados 

      Se han encontrado una serie de fósiles cuya posición filogenética presenta algunos problemas. Se trata de los restos chinos de Huxian, Yexian, Dali, Jinniushan y los de Narmanda (India). Se trata de individuos robustos, las mujeres tenían pelvis muy anchas, estiman la estatura del individuo en unos 168 cm y su peso en alrededor de 78 kg. Estos autores piensan que esta gran anchura de la pelvis y su forma corporal robusta se deben a las adaptaciones de estos humanos a climas fríos.  

      Para algunos tendrían una posición intermedia entre Homo erectus y Homo sapiens, y utilizan el apelativo de Homo sapiens arcaico; o serían poblaciones procedentes de África relacionadas con Broken Hill, Bodo o Ndutu que habrían reemplazado en el continente asiático a los Homo erectus, tal vez cruzándose con ellos; o quizás son el estadio evolutivo final de los Homo erectus antes de su extinción y que sean sustituidos por los Homo sapiens.  

Bräuer los ha denominado fósiles de transición y los ha agrupado cronológicamente en: 

      -Homo sapiens arcaicos antiguos (500 a 300 mil años): Ndutu (Tanzania) descubierto en 1973; Bodo (Etiopía) -quizá el más antiguo- descubierto entre 1976-1981, Eyasi 1 y Eyasi 2 (Tanzania) descubierto entre 1935-38; KNM-ER 3884 (Ileret, Kenia), descubierto el 1976; Hopefiel 1 (Saldanha, Elandsfontein, en Africa del Sur) descubierto el 1953 y Kabwe 1 (Zambia) 1921; también se incluyen  el Hombre de Salé, el de Rabat y el de Sidi Abderrahmane (Marruecos); Berg Aukas (Namibia); los restos de las canteras de Thomas (Marruecos) y Djebel Irhoud (Marruecos), que para Hublin es un Homo heidelbergensis. 

      -Homo sapiens arcaicos recientes (300 a 100 años): LH 18 (Laetoli Hominid 18, encontrado el 1976 en Ngaloba, Tanzania; Omo 2, encontrado el 1967 en Kibish, Etiopía; Eliye Springs 11693, encontrado el 1983 en Kenya; Florisbad, encontrado en Africa del Sur en 1932; Jebel Irhoud 1 (Marruecos 1961). Wood incluye en este grupo a KNM-ER 999 y KNM-ER 3884. Stringer, adjunta los restos de Singa (Sudán), que datán para él de 260 a 130 mil años, y los considera, junto con los de Wood, como los abuelos del Homo sapiens. A este grupo, junto con  los restos de Haua Fteah (Libia) y Mugharet el Aiya (Marruecos) algunos lo denominan Homo helmei (término propuesto por Dreyer para Florisbad en 1935.  En este mismo grupo Tim White clasifica en 2003 a los restos que denomina Homo sapiens idaltu. 

      -Homo sapiens antiguos anatómicamente modernos (130 a 100 mil años): Omo 1 (Kibish, Etiopía 1967); Mumba XXI (Tanzania 1977; Klasies River Mouth (Africa del Sur 1984-86); Equus Cave (Africa del Sur 1980); Die Kelders Cave (Africa del Sur 1980); Jebel Irhoud 2 (Marruecos 1961); Border Cave (Africa del Sur, 1940, 42, 76). Wood incluye el craneo de Singa (Sudán) dentro de este grupo. 

      Los partidarios del modelo multiregional encuentran ejemplos de su teoría de que el Homo sapiens ha evolucionado a la vez en diversas partes del mundo, en los restos de Ngandong (Java)y Dali (China), que serían formas de transición intermedia entre los Homos erectus asiáticos y los Homos sapiens arcaicos recientes cuyos restos son los de Maba y Xujiayo. Otro Homo sapiens arcaico extra-africano sería el Hombre de Zuttiyeh (Próximo Oriente), que algunos consideran como el origen de los "Proto-cromañones" de Palestina (Skhul y Qafzeh). 

      Jean-Jacques Hublin propone nombrar a los Homo sapiens arcaicos antiguos con el nombre dado por Woodward Baptista en 1921 al Hombre de Kabwe, Homo rhodesiensis.

   
¿Qué antigüedad tiene el Homo sapiens?

     Para estudiar este tema se utiliza la genética. Dentro del núcleo de la célula se encuentra la molécula responsable de la herencia biológica, llamada ADN, organizada en pares homólogos de cromosomas, proporcionados por los óvulos y espermatozoides de los padres. Durante la reproducción sexual las células contienen sólo la mitad de los cromosomas (meiosis): el padre aporta una mitad y la madre la otra, formándose un nuevo ser. Fuera del núcleo, en las mitocondrias, se encuentra el ADNmt (mitocondrial) formado por numerosas copias de un filamento circular de ADN, constituidos por unos 16.000 pares de bases, mientras que el ADN tiene más de 3000 millones de pares de bases.

     Este ADNmt es pequeño y fácil de estudiar, además posee una tasa muy elevada de mutaciones, las cuales se producen con una cierta regularidad (se produce un 2 a 4% de mutaciones por cada millón de años). Estas mutaciones se pueden contar: a mayor variabilidad o divergencia genética, mayor antigüedad del individuo. El ADNmt es transmitido únicamente por las hembras, porque los espermatozoides sólo lo transportan en la cola, la
 

 

 


 

 

   cual pierden en el proceso de fecundación. Debido a esta herencia exclusivamente materna, no existe recombinación en el ADNmt entre los genes maternos y paternos. Desde los años 70 se empezó a estudiar la diversidad genética de la humanidad actual, comprobando que es muy escasa. Esta baja variabilidad genética implica un origen muy reciente de la humanidad actual. En 1983, el equipo de Douglas Wallace, concluyó que esta baja variabilidad implica que la humanidad tiene una antigüedad de 200.000 años; se observó que entre los africanos la variabilidad es más elevada, lo cual presupone que el linaje humano es más antiguo en África, de lo que se infiere que aquí es donde debemos buscar el origen del hombre actual.

     En 1987 R. Cann, M. Stoneking y A. Willson elaboraron un árbol genealógico utilizando el principio de la parsimonia (que trata de encontrar el árbol que contiene el menor número de cambios o pasos evolutivos). Sus resultados son: primero que existen dos grupos de ANDmt que separan las poblaciones africanas del resto de las poblaciones del mundo; el grupo africano tienen más variabilidad en ADNmt, por lo tanto es el más antiguo; y finalmente, todos los humanos tenemos un antepasado común, una "Eva mitocondrial" que vivió en África hace unos 200.000 años.
 
Expansión del hombre actual.

     Los humanos modernos habían aparecido en el sur de África hace menos de 200 mil años, y estaban en el Próximo Oriente hace 100 mil años o más, si aceptamos la autenticidad de un fragmento de frontal de un cráneo encontrado en 1925 por Turville-Petre en la Cueva Zuttiyeh, que al parece tienen una antigüedad de 200-250 mil años .

El hombre de Herto

Dibujo "El Mundo"

   El hombre más antiguo ahora descubierto es el hallado en Hadar (Etiopia), en el país de Afar, a 225 km al nordeste de Addis Abeba y dado a conocer por la revista "Nature".  Se trata de tres cráneos: dos pertenecientes a unos adultos y uno de un niño, los cuales  tienen algunas diferencias con los cráneos  humanos modernos, según afirma Tim White, paleontólogo de la Universidad de California en Berkeley y director de la investigación. La más llamativa: el cráneo más completo tiene una capacidad de 1.450 centímetros cúbicos, frente a los aproximadamente 1.300 de los “Homo sapiens” actuales.



Ante estas características, los investigadores han clasificado los cráneos de Etiopía dentro de la especie “Homo sapiens”, pero los consideran una subespecie distinta de la nuestra. Si nosotros somos “Homo sapiens sapiens” , los cráneos de Etiopía son de la subespecie “
Homo sapiens indaltu”, en la que el segundo apellido corresponde a la palabra que significa “ancestro” en el idioma de Afar, la región de Etiopía donde se han hallado los restos.

 

   Explica JOSEP CORBELLA ( 12/06/2003 Barcelona en La Vanguardia)  que "los humanos de hace 160.000 años ya practicaban rituales funerarios  y desarrollaron un pensamiento simbólico. Uno de los cráneos, correspondiente a un hombre adulto, presenta cortes paralelos hechos con una herramienta de piedra afilada de lado a lado de la cabeza, los cuales diseñan un dibujo diferente al producido por los caníbales durante el descarnamiento. Asi mismo, el cráneo del  niño  presenta los cortes hechos con una punta de piedra muy afilada, en las cavidades de la base de la cabeza. Los lados del cráneo están extrañamente lisos, quizá porque la pieza pasó repetidamente de mano en mano. En sociedades modernas de cazadores-recolectores de Nueva Guinea, los antropólogos han observado cráneos con un pulimento pertenecientes a ancestros cuyos restos se veneraban."

   “Está claro que las modificaciones en los cráneos de Herto fueron hechas por otros homínidos cuando la carne aún estaba fresca”, explican los investigadores en un dossier de prensa sobre el hallazgo. “Pero es imposible establecer si la carne y el cerebro de los difuntos fueron consumidos como parte de un ritual caníbal.
 
     El gran parecido entre las razas humanas actuales y el hecho de que todas puedan mezclarse y tener descendencia hace más probable que el desmembramiento geográfico de la actual humanidad se haya producido después del surgimiento del Homo sapiens (v. Koeningswald). De todas manera, si con anterioridad aparecieron "razas" es probable que la mayor parte de estos grupos volvieran a ponerse en contacto unos con otros.

     El crecimiento del cerebro se da a comienzos del Pleistoceno. El último hombre de Neanderthal (el Hombre de la Chapelle) tenía una capacidad craneal de 1610 c.c, superior al hombre. La capacidad del hombre no depende del volumen de su encéfalo, sino del aumento considerable de su superficie, producto de las circunvoluciones cerebrales y del porcentaje de materia gris. En el transcurso de la evolución el rostro retrocede cada vez más debajo del cráneo, la cara disminuye de tamaño, las cuencas orbítales se redondean y se acercan, el orificio nasal es más estrecho y pierde altura. Otro fenómeno evolutivo es la atenuación del dimorfismo sexual. El hombre actual ha perdido los grandes caninos de los monos.

 La aprición  del hombre en Europa

     Ornella Semino y Peter Underhill afirman que los europeos llegaron en tres oleadas. Basan sus afirmaciones en un estudio del cromosoma Y realizado en individuos de 25 nacionalidades diferentes. El cromosoma Y está presente sólo en los individuos masculinos y se transmite de padre a hijos sin sufrir otras modificaciones mas que raras mutaciones. Los genetistas han identificado algunas de esas mutaciones y han establecido  diez haplotipos diferentes presentes en el 98% de los europeos. La distribución geográfica de esos marcadores permite saber cuales han sido las vias antiguas de migración. En efecto, una mutación es más frecuente en la zona geográfica donde ha aparecido, haciéndose más rara a medida que nos alejamos. Por otro lado, sabemos que cuanto más mutaciones hay en un sitio eso significa que el ADN de sus habitantes es más antiguo.

      La primera migración, proveniente del Asia Central se produjo hace 40.000 años y esos hombres colonizaron la Europa del Este. Una segunda oleada se produjo hace 22.000 años, proveniente del  Oriente Medio, y sus integrantes se instalaron en la Europa del sur y del oeste. El 80% de los europeos actuales son descendientes de estas dos migraciones.

      Durante el transcurso del máximo glaciar de hace 20.000 años, esas poblaciones se refugiaron en España y en los Balcanes, para volver a expandirse por el resto de Europa cuando llegó el clima favorable.

      La tercera migración se produjo hace 9000 años, proveniente del Oriente Medio, durante el transcurso del Neolítico. Sólo el 20% de los europeos actuales llevan marcadores genéticos correspondientes a esos emigrantes.

      La primera y la segunda oleada de emigrantes se corresponde con la cultura Auriñaciense, mientras que la tercera está asociada con el Gravetiense.

   El origen vasco

      Otros estudiosos de las mutaciones observadas en el ADN mitocondrial de los europeos llegaron el años 2001 a la conclusión que el 75% de los europeos actuales descienden de la población que se refugió en España, en el País Vasco, durante el último máximo glaciar hace 20.000 años. (Explicación de Maria Fernanda Sánchez Goñi porqué no se refugiaron en el mediterráneo español). Ver el tema en la siguiente web: http://ma.prehistoire.free.fr

      El estudio fué realizado por Antonio Torroni, Bryan Sykes y Ornella Semino, tomando muestras del ADN mitocondrial a 10.365 europeos (97 vascos) provenientes de 56 zonas de Europa, Medio Oriente y norte de África. 

      La primera mutación en la que se fijaron es la llamada pré-V, actualmente muy rara, pues sólo se encontró en 73 personas del estudio, aunque está repartida por todo el área estudiada. Esta mutación apareció en un período comprendido entre los 26 y 15 mil años atrás.

      La segunda mutación se llama V (por los Vascones) y apareció en 214 personas del estudio. Se trata de una mutación que está casi ausente en el sur de los Balcanes, Turquía, Cáucaso y el Próximo Oriente. En el resto de Europa se encuentra en todas las poblaciones, con una frecuencia máxima en el País Vasco (el 12% de los vascos son portadores de este gen), la cual va decreciendo a medida que nos alejamos de los Pirineos. Este gen V apareció hace 16.000 años en la parte occidental de Europa. Al este del Rín y del Adriático apareció hace 8.000 años, lo que nos sugiere un movimiento migratorio del oeste hacia el este de Europa. Los investigadores concluyen que hace 20.000 años los europeos se refugiaron en el País Vasco y, cuando llegó el buen clima, se extendieron otra vez por Europa hace 16.000 años, llegando a Escandinavia hace 10.000 años.

       El gen pre-V apareció en Europa antes de que los hombres se refugiaran en España.

      Los investigadores saben que la relación entre los dos isótopos del oxígeno (16 y 18) varía en función de la cantidad de hielo aprisionado en los continentes. En efecto, el vapor de agua de las nubes y el agua de lluvia son más ricas en oxígeno 16 - más ligero- que en oxígeno 18, abundante en el agua del mar. Durante las glaciaciones una parte del agua de lluvia queda aprisionada en forma de hielo, disminuyendo así la cantidad de oxígeno 16 en los océanos. Al contrario, durante un periodo cálido (interglaciar), el agua liberada por el derretimiento del hielo retorna a los océanos, aumentando la proporción de oxígeno 16  respecto al oxígeno 18. El estudio de los sedimentos de conchas marinas y de los hielos pone en evidencia la sucesión de unas fases llamadas estadios isotópicos, los pares corresponden a fases frías y los impares a periodos cálidos. Actualmente estamos en el estadio isotópico 1. El estado isotópico 2 corresponderá al pasado, transcurriendo entre hace 32.000 y 13.000 años, época de máximo avance del casquete polar sobre Eurasia, con un máximo de frío ocurrido hace 20.000 años en la que Europa quedó con un clima muy frío y seco, parecido al de la actual Siberia

.     Como consecuencia del frío Europa se despobló y, según Dolukhanov, sólo quedaron dos refugios con una población importante: al oeste de la zona franco-cantábrica y en la zona periglaciar de Ucrania y llanura de la Rusia central, que se beneficiaban de la presencia de valles fluviales y lagos. Dolukhanov piensa que estos refugios son el origen de las dos lenguas más antiguas y no indoeuropeas: la proto-urálica y la vasca-caucasiana. La primera oleada de recolonización europea surgió  del  País Vasco y por el Bassin parisino y el valle del Rin llegó a Lituania y Ucrania.

      Esta repoblación está atestiguada por centenares de nombres de pueblos, topónimos y ríos de Europa y África del norte que contienen raíces de la lengua vasca, lo que surgiere que una población que hablaba algo parecido a la lengua vasca se extendió por toda Europa. El idioma de los íberos tiene este origen. Después esta lengua fue suplantada por la de los primeros agricultores neolíticos  que hablaban una lengua indoeuropea. La lengua vasca - Euskera- forma parte del grupo déné-caucasiano que comprende seis ramas geográficamente aisladas las unas de las otras. Cuatro de esas lenguas están aisladas de las de sus vecinos, pareciendo no pertenecer a ninguna de las lenguas conocidas: son la vasca, la caucasiana, el buruchaski (Paquistán) y el Ket (Siberia). Las otras dos ramas son la familia na-déné (lenguas americanas como el apache, el navajo y el tlingit) y la familia sino-tibetana.

      Así pues, los argumentos genéticos, arqueológicos y lingüísticos parecen sugerir que la Europa postglaciar fue reconolizada por una población procedente del País Vasco. Para terminar, otro elemento surgiere que los vascos han conservado los caracteres de una población europea primitiva: el porcentaje de individuos del grupo sanguíeno Rhésus negativo (Rh-) es más elevado aquí que en el resto del mundo.

 En Europa Oriental

     Los humanos modernos aparecen por el Asia Central hace 128.000 años, ocupando una vasta llanura, situada entre los Cárpatos y los Urales y entre el océano Ártico y el mar Negro, con una altura media de 300 m. y un clima frío y seco. Hace 40.000 años migraron hacia la Europa Oriental.

     Con anterioridad a estas fechas los humanos habitaban los márgenes meridionales de esta llanura, más cálidos: Korolovo (Mts. Cárpatos) y Treugol'naya (norte del Cáucaso).

     Al comienzo de la última glaciación (OIS4), hace 73.000 años, los neandertales empiezan a abandonar Europa Oriental: los que quedan se refugian en las cuevas. Su falta de industria avanzada (agujas, leznas...) les impedía la confección de trajes adecuados o coberturas para las tiendas.

 
Europa Occidental

     Según F. Bordes el homo sapiens fossilis aparece hace unos 30 ó 35.000 años en Europa, ahora mejor 40 mil años. Su morfología estaba adaptada a climas cálidos y sus innovaciones tecnológicas fueron su única arma para superar los fríos ambientes europeos, dominados por los neandertales, los cuales basaban su superioridad en sus óptimas adaptaciones morfológicas al frío, más que en sus capacidades tecnológicas.

     Los cromañones entraron durante el OIS3, largo periodo cálido que hubo entre hace 60 y 25.000 años, y fueron capaces de resistir el máximo glaciar de hace 20-17.000 años, porque construían cabañas de huesos de mamuts y hacían uso de la grasa animal como combustible.

     Los prehistoriadores más clásicos distinguen tres "razas" en Europa occidental, a las que se añade una cuarta en Europa oriental:


1.    La "raza" de
Combe-Capelle se señala por su escasa estatura (1'60 m), cráneo alargado, estrecho y elevado. 


2.  Los hombres de
Cro-Magnon alcanzan elevada estatura, con 1'85 m de media. Su cráneo. Se muestra más ancho y bajo. Se caracterizan por su cara ancha y baja y por la ubicación bajísima de las órbitas.  El Hombre de Cro-Magnon se parece al hombre actual, pero tiene el cráneo más robusto y más alargado, con una mandíbula ligeramente más maciza. Sus restos se han encontrado en Solutré (Saône-et-Loire), cueva de Bouil-Bleu (La Roche Courbon), Cro-Magnon, Grimaldi, Les Cottés, La Crouzade (Gruissan), la Gran Cueva de Bize (Aude), Isturitz (Pirineos Atlánticos), Fontéchevade (Charente), Les Rois (Charente), cueva del Castillo (Santander), cueva de Morín (España).


3. Con el hombre de
Chancelade volvemos a hallar una estatura baja (1'60 m); cráneo dolicocéfalo, abombado; las dimensiones de la cara vuelven a ser armónicas con respecto a las del cráneo.


4. El cuarto grupo, el de los
cromañones orientales (los Hombres de Brno), es el más arcaico de todos (hallazgos de Predmost, Checoslovaquia), con cráneo alargado, con el occipucio saliente y la bóveda carenada y algo más abombada que los de Cro-Magnon. El Hombre de Brno difiere del Cro-Magnon por su frontal estrecho y hundido, con fuertes arcadas supraorbitales, con un rostro alto y prognato. Su fósil tipo sería Brno II, que se aproxima al hombre de Combe-Capelle (Dordoña). El hombre de Brno tiene en común con el de Cro-Magnon un cráneo robusto, una frente recta, las órbitas rectangulares y la ausencia de relieve continuo supraorbital y la presencia del mentón. Pertenecen a este tipo los restos de Dolní Vestonice, Pavlov, Predmost (Moravia), Cioclovina (Rumania), Kostenki y Sungir' (Rusia), Hahnöfersand y Stetten 1 (Alemania), Zlaty-Kun (Bohemia), Mladec (Moravia), Velika Pecina (Croacia), Bacho Kiro (Bulgaria) y Pestera cu Oase (Rumania).

     "Neandertales de transición" es el término propuesto por Vlcek para los hombres musterienses que presentan rasgos modernos, considerándolos como los ancestros del Hombre de Brno. Serían de este tipo los restos encontrados en Kulna (Moravia), Krapina (Yugoslavia), Starosel'e (Crimea), Vindjia (Croacia) y Saint-Césair (Francia). Estos hombres son más gráciles que sus antepasados neandertales y, según Fred Smith y Ivor Karavanic, sería el resultado de contactos con los inmigrantes auriñacienses. Sin embargo, para los últimos neandertales del Oeste de Europa, los de Zafarraya, los caracteres neandertales de sus antepasados tienden a acentuarse. Sólo el esqueleto del jóven de Lagar Velho (Portugal) incumple la regla.

    Los neandertales y los homos sapiens convivieron en Europa. En Zafarraya (Granada) se encontró un neandertal de hace 30.000 años.  Se suele asociar la cultura Auriñaciense con la aparición del hombre moderno. Para Kozlowski esta cultura llegó a Europa desde las mesetas iranianas, llegando a Bulgaria hace 43.000 años (Bacho-Kiro) y a España (Cueva del Castillo) hace 40.000 años. Pero muchos piensan que este Auriñaciense primitivo sería una evolución de la cultura musteriense practicada por los neandertales.

      Los más antiguos hombres de Europa son los de Oase 1, es decir, los restos encontrados en Pestera cu Oase (Rumania) por Oana Moldowan y Erik Trinkaus entre 2002 y 2003, consistentes en una mandíbula humana completa, dotada de cinco molares y unos huesos faciales, datados en 35.000 años.  Le seguirían en antigüedad los restos del abrigo de Cro-Magnonn en Les Eyzies (Dordoña) datados de hace 28.000 años.

Restos de Oase 1

      Jean-Guillaume Bordes y Tsenka Tsanova en el número de febrero de 2004 de "La Recherche"  exponen que el hombre moderno llegó a Europa más tarde de lo que se suele suponer. Para ellos el sitio Auriñaciense más antiguo de Europa data de 36.500 años en España, y no hay porque asociar esta cultura, necesariamente, con la llegada del hombre moderno. Maria Fernanda Sánchez Goñi y Francesco d'Errico ( "La Rechcerche" nº 373, marzo de 2004) piensan que el hombre moderno llegó a Europa hace 36.500 años, como consecuencia de un enfriamiento del clima ( el enfriamiento H4 -Heinrich-, en el que la temperatura media del mes más frío era de 10ºC más baja que hoy, y las precipitaciones anuales eran diez veces menos importantes) y no de un periodo cálido. A cada periodo de enfriamiento de Heinrich se produce en el norte de España una aparición de estepas de gramíneas, mientras que en el sur aparece una estepa desértica. Los herbívoros, atraídos por las gramíneas, se instalaran en el norte, y allí irán los hombres modernos, que no bajaran hacia el sur de España hasta que se suceda una fase cálida después del enfriamiento H4.

    

     

    

Homo Sapiens Cro-Magnon.

 


    

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Última modificación: 12 de junio de 2003