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Frank Delgado 

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La otra orilla 
(Frank Delgado)

Intro Bsus2  Bsus2/A – Gmaj7(+11)  A – (x3)  
Bsus2         Bsus2/A                       Gmaj7(+11)
Yo siempre escuché hablar de la otra orilla 
Dmaj7                                A/C#
envuelta en una nube de misterios 
Em               D/F#      G 
allí mis tíos eran en colores                                       
Bbº                                         Bsus2  Bsus2/A  Gmaj7(+11) A 
aquí sencillamente en blanco y negro, blanco y negro. 
Bsus2         Bsus2/A                  Gmaj7(+11)  A7
Había que hablar de ellos en voz baja 
Dmaj7            A/C#         Bsus2    Bsus2/A
a veces con un tono de desprecio
 Em                      D/F#              G
y en la escuela aprendí que eran gusanos 
Bbº                                  Bsus2  Bsus2/A  Gmaj7(+11) A
que habían abandonado a su pueblo, a su pueblo no digo yo.
D           E/D      A/C#                   G/D    D
Bailando con Celia Cruz, oyendo a Willy Chirino 
            E/D                 A/C#           G/B      D 
venerando al mismo santo y con el mismo padrino 
            E/D      A/C#     G/D     D 
allá por la Sawesera, calle 8 y Jallalía 
              E/D     A/C#              G/B           Bsus2  Bsus2/A  Gmaj7(+11) A7 
anda la media familia que vive allá en la otra orilla. 
Un día tío volvió de la otra orilla 
cargando con su espíritu gregario 
y ya no le dijeron más gusano 
porque empezó a ser un comunitario. 
Y al fin llegó el fatídico año ochenta 
y mi familia fue disminuyendo 
como años antes pasó en Camarioca 
el puerto del Mariel los fue engullendo. 

Bailando con Celia Cruz, oyendo a Willy Chirino 
venerando al mismo santo y con el mismo padrino 
allá por la Sawesera, calle 8 y Jallalía 
anda la media familia que vive allá en la otra orilla. 
Aún continúa el flujo a la otra orilla 
en vuelos regulares y balseros 
y sé que volverán sin amnistía 
porque necesitamos su dinero, o su consuelo yo no sé.
Se hospedarán en hoteles lujosos 
y pagarán con su moneda fuerte 
y aquellos que les gritamos escorias (como yo)
tendremos que tragarnos el nombrete, no digo yo.
Bailando con los Van Van, oyendo a Silvio y Pablito 
haciendo cola pa'l pan o compartiendo traguito 
la dignidad y la distancia son más de noventa millas 
yo decidí a cuenta y riesgo quedarme aquí en esta orilla.
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