Magia de murga
(Fernando Ulivi)
La noche lo vio
acercarse dudando,
tenía dieciséis años y un algo.
Alfombrada de colores
la calle lo recibió,
el aire traía una canción.
Todo comenzó a las diez,
el desfile inaugural
respiraba carnaval
el gentío en las veredas.
Montevideo una Atenas
expectante de emoción
él llegó como tantos
y a otros tantos se mezcló.
Fue sólo curiosidad
lo que hasta allí lo llevó
las ganas de deshacer
con algo el aburrimiento.
Se le volaba en el viento
la Hering multicolor
pintada a mano con nombres
de grupos de rocanrol.
Comenzaron a pasar
veleros por la avenida
los carros, las serpentinas
derrochan su único vuelo.
Él disfrutaba el anhelo
de las caras que al mirar
querían tirar el alma
como una serpentina más.
Y de pronto allí la vio
con toda su seducción
repartiendo por el aire
un sin fin de movimientos.
Sintió sonar bien adentro
la cuerda de la emoción
tocada como hacía tiempo
como alguna vez sintió.
La noche lo vio alejarse dudando
tenía dieciséis años y un algo
que le brillaba en los ojos
cuando en la esquina dobló.
Magia de murga lo conquistó.