Una
mujer blanca, colorada y verde
Letra y música: Miguel
Palma
Una mujer
blanca,
colorada y
verde,
trazando en
su futuro
lujos de
occidente,
no me dirá:
"creo
que la luna ya es muy alta
y que en la
caricia falta"...
ya no amará
aquel temor
de los
comienzos,
el tiempo
de los intentos.
Una mujer
llanto,
soledad,
deseo,
cubriendo
sus jardines
contra el
aguacero
no seguirá
ya mi paseo “por las ramas
ni de balcón
en balcón”,
y no estará
"serena como esas mañanas,
cuando las
horas no importaban".
Una mujer
que se
niega a ser feliz,
pudiendo
ser Matilde
prefiere
ser Beatriz.
Una mujer,
una huella, un huracán
un ademán
de libertad.
Una mujer
risa,
seducción,
incendio,
jugando con
su vida
y otras
cosas sin remedio,
no quiere
recordar que "su manera
combina con
mi cuerpo".
Una mujer
que de
bruja es aprendiz
metiéndose
en mi cama
ya no puede
ser actriz.
Una mujer,
una lluvia de color,
una
esperanza en Sol es
una mujer,
una lluvia de color,
una
esperanza en Sol Mayor.