VALS SIN FINAL
Tazas de café sobre la mesa
y un amor que con simpleza
vuelve a emocionar.
Niños corazones de alma vieja
la nostalgia es una queja
que el recuerdo insiste en despertar.
Vuelve a sonar
dulce el eco de sus pasos al bailar
que sin vacilar
giran en un vals
sin final, sin compás, sin paz.
Ebrios de paisajes y caminos
vagabundos clandestinos
sin lugar ni hogar.
Intimos amantes sin destino
la pasión es un buen vino
que el alcohol no puede reemplazar.
Vuelve a sonar
dulce el eco de sus voces al cantar
re, mi, fa, sol, la,
giran en un vals
sin final, sin compás, con paz.