VIEJAS ILUSIONES

Letra y música: Miguel Palma

 

Cuando yo era chico, mi hermano mayor

escuchaba Almendra en el Wincofón.

“Fermín” daba vueltas en mi habitación

mientras se soñaba una revolución.

 

Al Jardín de Lía el azar me llevó

y allí conocí a mi primer amor.

Yo recuerdo el día en que murió Perón,

no hubo dibujitos en televisión.

 

La escuela primaria fue una etapa dura

bajo la incultura de la dictadura,

algunos quemaban sus libros por temor

y el resto gritaba un gol del Matador.

 

Ya en la adolescencia, en plena Implosión

escuchando a Litto cantar “Para John”

descubrí el remedio contra la soledad,

busqué una guitarra y me puse a cantar.

 

Aún quedan heridas de esos días sin gloria

de comunicados mintiendo victoria

y locutores de radio repitiendo un llamado:

manden chocolates para los soldados.

 

El ‘83 nos sacó del letargo

¡basta de uniformes!, ¡viva el pelo largo!

y salir a la calle con un aerosol,

pintar orgullosos “Crisálida Rock”.

 

Después vino el Juicio y el Punto Final,

la Ley de Obediencia, las cajas del PAN,

los supermercados, la hiperinflación,

las ‘Felices Pascuas’ y la corrupción.

 

Y como si fueran pocos los disgustos

llegaron despidos, decretos e indultos,

el golf, la efedrina y la reelección,

demasiadas cosas para una canción.

 

Hoy Pite es dentista, Pablo es ingeniero,

Guillermo conduce siempre el noticiero

y yo mantengo vivas viejas ilusiones

ganarme la vida haciendo canciones.

 

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